|
Desde que comenzó la ampliación del Canal de Panamá,
todos los sectores económicos del país relacionados
con las obras se han visto favorecidos. El sistema portuario ha
crecido más de un 40% este año, la Zona Libre de
Colón experimenta uno de sus mejores momentos y su actividad
comercial no para de crecer, además, se han producido más
inversiones que nunca, tanto públicas como privadas, en
el sector de la construcción.
El sistema portuario panameño ha experimentado
un crecimiento de un 40,2% en los nueve primeros meses de este año respecto al mismo periodo del año
anterior, según datos estadísticos de la Autoridad
Marítima de Panamá. Los puertos de Panamá
han movilizado 2,9 millones de contenedores de gran tonelaje (TEU)
en esos tres trimestres.
De esos 2,9 millones de TEU, 1,66 millones fueron de embarque y 1,27 millones
de desembarque. Los puertos con mayor crecimiento son los
de Balboa, que movilizó 1,32 millones de TEU y expermientó un crecimiento del 110% y Cristóbal, que movilizó 122.000 TEU y creció un 229,3%.
Otros puertos como Colon Container Terminal, que
opera la taiwanesa Evergreen, marcó un crecimiento de 36,9%.
Bocas Fruit Company creció de 7.000 TEU a 9.362 TEU, con
un crecimiento de un 32,1%.
Además, la Zona Libre de Colón (ZLC)
está boyante. Al cierre del primer semestre,
la actividad comercial de la zona franca alcanzó los 7.200
millones de dólares (4.930 millones de euros), un 12,5% más
que el mismo período del año anterior, de acuerdo con las
estadísticas oficiales. Las importaciones crecieron un 13,1%,
hasta llegar a 3.324 millones de dólares (2.276 millones
de euros) mientras que las exportaciones fueron de 3.964 millones de dólares,
lo que supone un alza del 12%.
El sector de la construcción en Panamá
también se ha visto impulsado en los últimos meses.
La consultora privada Latin Consulting ha previsto un crecimiento
del sector del 17,5% para este año, con 700 millones de
dólares (471 millones de euros) en inversión privada
y de 800 millones (538 millones de euros) en
inversión pública en infraestructuras.
La construcción en Panamá ha registrado
unas cifras en el mes de octubre muy superiores a las que se habían
proyectado, según la Cámara Panameña de la
Construcción (Capac). El aumento de la inversión
extranjera en el desarrollo de proyectos de alto coste es uno
de los factores sobresalientes.
Según el presidente de la Capac, Walter Medrano,
este desarrollo de la construcción se debe al crecimiento
de la economía panameña que ha registrado unas tasas
récord y a la estabilidad política
y social que se vive en el país. Además añadió
que existe una gran demanda de compradores con alto poder adquisitivo.
La mayor parte del desarrollo se ha dirigido a proyectos residenciales,
que acaparan el 76% de las nuevas construcciones.
La ampliación del Canal de Panamá
y de la ZLC y la construcción de
una nueva autopista también impulsan los indicadores de
la industria constructora. Las obras del Canal, aprobadas
en octubre de 2006 por los panameños en referéndum,
costarán más de 5.000 millones de dólares
(3.624 millones de euros) y finalizarán en 2014. La meta
es instalar un juego de esclusas (una en el Atlántico y
otra en el Pacífico) de mayor tamaño y ensanchar
otro sector. La vía tiene tres puestos de dos esclusas
cada una y los nuevos puestos estarán en las entradas del
Caribe y del Pacífico.
Luz más cara. Pero no todo podían ser buenas noticias para
los empresarios panameños. El sector industrial y comercial
de Panamá va a sufrir un incremento en las tarifas eléctricas,
de dos a tres centavos de dólar por kilovatio, en los primeros
seis meses de 2008, según los datos anunciados por la Autoridad
Nacional de los Servicios Públicos (ASEP).
Los clientes que consumen menos de 500 kilovatios
por hora al mes, que representan el 90% del consumo del país,
no experimentarán ningún aumento ya que el Gobierno
panameño aportará 27,9 millones de dólares
(19 millones de euros) para esta causa. Si el Gobierno no aportara
este subsidio, el incremento de la tarifa eléctrica para
los clientes de todo el país sería de 15 centavos
por kilovatio, en lugar de los dos centavos actuales.
Los clientes de Elektra Noreste, entre los que se
incluyen oficinas, restaurantes, hoteles y otros comercios, pagarán
un incremento de cuatro centavos, al pasar de 18, que es el coste
actual, a 22 centavos por kilovatio.
El mayor temor del Gobierno es que las industrias
y comercios trasladen ese incremento de la energía a los
productos y servicios. Jorge Loaiza, presidente de la Asociación
Panameña de Hoteles, reconoció que el encarecimiento
de la energía va a obligar a los hoteles a subir la tarifa
a los clientes, lo que pone en desventaja a Panamá con
otros países. |