| Pese
a las advertencias de Greenspan de que la economía estadounidense
podría entrar en recesión por la crisis inmobiliaria,
los expertos mantienen que el PIB de EEUU crecerá el próximo
año por encima del de Europa gracias al impulso de las
exportaciones, sobre todo a países emergentes asiáticos
como China, cuya economía es la que más crece en
el mundo. La debilidad del dólar ha provocado que los productos
estadounidenses sean más competitivos en el exterior.
Los analistas no comparten los temores del mercado de que EEUU
entre en recesión en 2008. Es más, consideran que
su crecimiento superará al de Europa durante el próximo
año a pesar de la crisis de las subprimes. Según
los gestores de Santander Asset Management, incluso podría
crecer hasta un 2,3%, gracias a la contribución menos negativa
del sector inmobiliario y a la aportación más positiva
del sector exterior, debido a la debilidad del dólar.
Estos expertos pronostican que el mercado inmobiliario estadounidense
tocará fondo en la primera mitad de 2008 y después
registrará una suave recuperación. De una opinión
similar es Anton Brender, jefe economista de Dexia Asset Management,
que tiene una previsión de crecimiento para EEUU de un
2,4% en 2008, por encima del 2,2% que pronostica para Europa.
Dólar. La debilidad del dólar es
la causa principal de que los analistas de Dexia consideren un
mayor crecimiento para EEUU. La debilidad de la moneda estadounidense,
unida a un mayor crecimiento global, gracias sobre todo al impulso
de la economías emergentes como China, provocará
que las exportaciones tiren del PIB, tal y como ya ha ocurrido
en los últimos trimestres.
Gracias a esto se mitigará la caída, más
que previsible, que se producirá tanto en las ventas de
viviendas nuevas como de segunda mano. De esta manera, se romperá
la clásica correlación en EEUU entre la inversión
inmobiliaria y el crecimiento de EEUU, algo que ya se produjo
en 1967, en plena guerra de Vietnam, cuando el gasto público
impulsó la economía a pesar de la crisis del mercado
inmobiliario.
Europa. El caso inverso al de EEUU se producirá
en Europa, donde la fortaleza del euro ha dañado las exportaciones
de las compañías. Por ello, los analistas de Dexia
no prevén un crecimiento mayor del 2,2%.
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