|
Esta semana se han presentado dos informes económicos sobre Latinoamérica: el de la Comisión Económica para
América Latina y el Caribe (Cepal), que destaca que el Producto Interno Bruto (PIB) de la región
crecerá un 5,6% en 2007, y el del
banco de inversión estadounidense Morgan Stanley que alerta sobre los posibles riesgos que afrontará la región si EEUU entra en recesión.
Según el balance publicado por la Cepal,
en Latinoamérica no ha habido repercusiones negativas significativas
en la actividad debidas a la crisis económica de EEUU y
en la mayoría de los países de la región
ha seguido registrándose tasas elevadas de crecimiento,
basadas principalmente en la demanda interna, en la que ha destacado
el aumento del consumo privado.
Por su parte, el principal economista del banco de
inversión Morgan Stanley para América Latina, Gray
Newman, y el analista Daniel Volberg han escrito un informe en el que
se advierte que una eventual crisis estadounidense podría afectar directamente a las exportaciones
de los países latinoamericanos. Los más afectados serían, por una parte, México, que vende más del 80% de sus exportaciones a EEUU, y por otra, Brasil, que ha vuelto a depender de sus ventas de materias primas al exterior.
Morgan Stanley ha señalado también que el mayor peligro para la región es confundir cuatro años de exportaciones de materias primas sin precedentes, con un crecimiento sostenido que surja de aumentar la infraestructura y educar la fuerza de trabajo.
Simultáneamente, la Cepal prevé que el crecimiento
económico de la región será en 2008 de un 4,9% frente al 4,6% previsto hace unos meses. Si se confirman estos datos,
las economías latinoamericanas completarían seis
años de crecimiento consecutivo a una media del 3,5% anual.
Recetas de Almunia. Por su parte, el comisario europeo de Asuntos Económicos
y Monetarios, Joaquín Almunia, ha declarado ante los medios
que los gobiernos de América Latina deben hacer sus sistemas
tributarios más progresivos y reducir las exenciones si
desean acortar la desigualdad entre ricos y pobres. En su intervención en un seminario sobre
las perspectivas económicas para la región, Almunia
ha señalado que las grandes desigualdades que existen en
la mayoría de países latinoamericanos se deben en
gran medida a la insuficiente acción de distribución
de la riqueza que es llevada a cabo por las administraciones.
Según el comisario europeo, el gasto social
en estos países se concentra principalmente en las pensiones,
basándose en un modelo neutral, incluso regresivo, y recomendó
reformar los sistemas de pensiones para mejorar la cobertura a
los más desfavorecidos y liberar recursos que pueden destinarse
a políticas más progresivas. Almunia recordó como ejemplos positivos algunos
programas de transferencias puestos en marcha en los últimos
años en Brasil (Bolsa Familia) y México (Oportunidades),
centrados en los pobres y vinculados a la inversión en
formación.
En cuanto a las relaciones de Latinoamérica
con la Unión Europea, el comisario recordó que en
los últimos años se han intensificado y que los
27 son el segundo destino comercial de la región y el primero
como origen de inversión directa.
Centroamérica-UE. Además, en la cumbre regional celebrada esta
semana en Guatemala los presidentes de Centroamérica han
firmado el acuerdo para la unión aduanera regional, que
abre las puertas a un Tratado de Libre Comercio (TLC) y convenios de
cooperación con la UE. De esta forma,
la región podría suplir el descenso de las importaciones
a EEUU y situar a la Unión Europea como su primer socio
comercial. |