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El presidente ruso, Vladimir Putin, expresó
esta semana su apoyo para que el primer viceprimer ministro, Dmitry
Medvedev, presente su candidatura a las elecciones presidenciales
de marzo. En los últimos meses se ha estado especulando
con quién sería el sucesor de Putin, ya que el presidente
no puede optar por ley a un tercer mandato.
A cambio, Medvédev se ha apresurado a ofrecer
a Putin, al que constitucionalmente está vedado un tercer
mandato, el cargo de primer ministro tras las elecciones presidenciales
de marzo, que según los primeros sondeos se llevará
de calle.
Medvedev es además presidente de Gazprom,
gasista estatal rusa que ha paralizado su proyecto de alianza
con Sonatrach. El gigante energético ruso Gazprom y la
compañía argelina Sonatrach han paralizado su proyecto
de alianza, un acuerdo que preocupaba a Bruselas por las posibles
repercusiones negativas en los mercados europeos, como el alza
de los precios del gas.
El director general de Sonatrach, Mohamed Meziane,
en una entrevista concedida a The Wall Street Journal,
ha asegurado que las negociaciones se han roto porque no se pudo
llegar a un entendimiento. Ambas compañías pretendían
con este acuerdo cooperar en la exploración, extracción,
transporte de hidrocarburos y desarrollo de infraestructuras del
gas. En Europa se interpretó esta alianza como un primer
paso para la construcción de una 'OPEP del gas', operación
que debilitaría de manera inquietante la posición
europea como comprador fuertemente dependiente de las importaciones
de gas tanto de Rusia como de Argelia.
Sonatrach y Gazprom ya habían firmado acuerdos
de colaboración en el pasado. La compañía
rusa, tercera del mundo por valor en Bolsa sólo por detrás
de las estadounidenses Exxon y General Electric, tiene proyectos
de exploración en Argelia y también en la vecina
Libia. Sin embargo, Sonatrach prefiere centrar ahora en sus
relaciones con Francia.
Nuevos acuerdos. Argel y París han
firmado acuerdos para inversiones a corto y medio plazo y contratos
comerciales por un valor total de 5.000 millones de euros, aprovechando
la visita a Argelia del presidente francés, Nicolas Sarkozy.
El más destacado será para el grupo francés
Total que asumirá un proyecto energético en Argelia
que requerirá una inversión aproximada de 3.000
millones de euros y que puede sustituir al que encabezaban las
empresas españolas Repsol y Gas Natural antes de que éstas
denunciaran haber sufrido una expropiación por parte del
Gobierno argelino.
Dependencia. Algo más del 24% de las
importaciones de gas de la Unión Europea provienen de Rusia,
mientras que Argelia aporta un poco más del 10%. La política
energética europea pasa por una diversificación
de las fuentes de abastecimiento y una mayor generación
propia de recursos, en particular a través del fomento
de las energías renovables.
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