|
Es el título de un capítulo del libro
"25 grandes ideas. La ciencia que está cambiando nuestro
mundo", de Robert Matthews, en el que se recogen cuatro ideas
científicas basadas estrechamente en la matemática.
También, en fecha reciente, han aparecido tres libros,
que tienen como tema la matemática del siglo XVII. De ellos,
probablemente, el más concienzudo es el titulado "La
revolution mathématique du XVII siècle" de
Evelyne Barbin.
"The Mathematics of Egypt, Mesopotamia, China,
India, and Islam" de A. Sourcebook analiza los orígenes
extra europeos de la matemática. Llaman la atención
dos hechos. El primero es que no aparece un solo apellido español.
Desfilan Bacon, Descartes, Galileo, Roberval, Fermat, Pascal,
Huygens, Leibniz, Newton y otros muchos. Esta ausencia de lo español
resulta llamativa. Circulan nombres franceses, italianos, alemanes,
ingleses y de otros países. El atraso español en
otras ciencias se puede explicar por la ausencia de protección
privada o pública, pero este argumento no sirve para el
caso de la investigación matemática, pues hasta
hace unos años, muy pocos por cierto, que han aparecido
los ordenadores, toda la matemática se resolvía
con lápiz y papel, sin recursos económicos.
La segunda enseñanza, que se obtiene de estos
libros es que el desarrollo de la matemática aparece siempre
inseparable del progreso científico y del progreso humano
en general.
Las ideas que recoge Maethews son el teorema de Bayes, el caos,
los autómatas celulares y la teoría del valor extremo.
Bayes. El teorema de Bayes fue concebido
por este clérigo y matemático inglés hace
más de 200 años y fue tachado de subjetivo
y acientífico hasta la década de 1980, y hoy se
considera como la forma más fiable de obtener información
de una multitud de datos complejos.
Referente al caos, hasta la década de 1960
no fue estudiado de forma satisfactoria. Los fenómenos
se clasificaban como regulares o aleatorios. Los fenómenos
caóticos ocupan un tercer aspecto. Son aquellos fenómenos,
en apariencia aleatorios, pero que en realidad son muy complejos
y pueden predecirse, al menos en cierto grado. Hoy todo el mundo
ha oído hablar del efecto mariposa, en el que sólo
un minúsculo cambio puede tener importantes consecuencias.
El término caos fue acuñado por el matemático
estadounidense James Yorke en 1975.
Detractores. La tercera idea fundamental
es la de los autómatas celulares. Tiene y tuvo muchos detractores.
Su gran defensor es el matemático británico Stephen
Wolfram, cuyo libro "A New Kind of Science" presenta
una visión magnífica de los mismos, como una nueva
herramienta para sondear los misterios del Universo.
La Teoría del Valor Extremo es la cuarta
idea fundamental, dentro del campo matemático, que estudia
Matthews. Esta teoría fue desarrollada por matemáticos
en la década de 1920, con la idea de poder predecir acontecimientos
sin precedentes. Emplea la información existente. Por ejemplo,
las peores inundaciones acaecidas en los últimos 500
años. Y con esta información predice la probabilidad
de que se produzcan inundaciones incluso peores en el futuro.
Cuando recientes informes, a nivel europeo, descubren
la dificultad que tienen los alumnos españoles, entre otras
asignaturas, para comprender la matemática, se explica
el escaso desarrollo científico y, como consecuencia, técnico
de nuestra industria. Lo que se impone modificar, estimulando
este tipo de estudios, especialmente, en la juventud.
|