| La familia Kirchner se ha unido para defender a su Gobierno por el conflicto que mantiene con EEUU por el 'caso del maletín', que ha supuesto un enfriamiento en las relaciones entre ambos países. Si el lunes era la presidenta Cristina Fernández de Kirchner la que respondía a las acusaciones del FBI, según las cuales su Gobierno habría recibido 800.000 dólares (545.000 euros) para la campaña electoral de manos del empresario venezolano Guido Antonini Wilson, ayer fue su marido y ex presidente, Néstor Kirchner, quien se dejó oir. Hoy tendrán que hacer frente a los nuevos datos de la justicia de ambos países.
La fiscal argentina Luz Rivas Diez ha afirmado que Antonini Wilson participó de un brindis en la Casa Rosada dos días después de que la aduana le descubriera cuando intentaba introducir ilegalmente el dinero en Argentina. Por el lado estadounidense ha sido Thomas Mulvihill, fiscal federal de Florida, quien ha asegurado que el Gobierno venezolano envió varias maletas con dinero para financiar la campaña de la ahora presidenta de Argentina.
Un detenido en el 'caso del maletín' ha confirmado que el Gobierno venezolano tenía mucho interés en que Cristina Kirchner ganara las elecciones y por eso enviaba maletas con dinero para financiar su campaña electoral.
Hay además otros dos detenidos por el caso: el venezolano Moisés Maionica y el uruguayo Rodolfo Wanseele, que están acusados de un supuesto intento de amedrentar al empresario Guido Antonini Wilson para no desvelar la entrada del dinero de forma ilegal en Argentina.
Leche barata. Otro conflicto al que se enfrenta la nueva presidenta es el que mantiene con los productores de leche por la política de precios que el Ejecutivo ha impuesto y que perjudica al valor de los productos del sector. Los productores han protestado contra la fijación por parte del Gobierno de un precio de 0,78 pesos (0,16 euros) del litro de leche, que consideran insuficiente para obtener un margen de ganancia.
Aunque los afectados se han manifestado y han bloqueado la salida de productos de las plantas lácteas que se encuentran en la provincia de Santa Fe, en el centro del país todavía no han llegado a un acuerdo con el Ejecutivo, durante la reunión mantenida ayer por ambas partes.
También los sindicatos integrados en la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra) se han movilizado en defensa de la mejora de las condiciones de seguridad de los trabajadores, medida que se suma a la impuesta la semana pasada por la Confederación General del Trabajo (CGT), por la que se exigían igualmente condiciones de trabajo favorables.
La movilización concentró a cerca de 1.000 trabajadores, entre ellos el dirigente del gremio, Rubén Pronotti. Los empleados de este sector trabajan 10 horas cobrando alrededor de nueve pesos (dos euros) la hora.
En paz con la Iglesia. Con quien si ha firmado una tregua el Gobierno argentino ha sido con la Iglesia católica. La mandataria Cristina Fernández de Kirchner se reunió en la Casa Rosada con el presidente de la Confederación Episcopal y también cardenal, Jorge Bergoglio, para restablecer las relaciones con la Iglesia Católica, rotas tras varios choques vividos durante el mandato de Néstor Kirchner. El encuentro, que duró 40 minutos, fue el primero entre ambas partes en casi cinco años.
Este hecho se produce en un momento decisivo tras la toma de posesión de la presidenta, ya que el 10% de los votos que ha conseguido, ha procedido de los ciudadanos judíos, lo que refleja la importancia de este colectivo en el país. Y además la comunidad judía de Argentina es la más numerosa de Latinoamérica.
Durante la campaña electoral de la actual presidenta de argentina, los Kirchner quisieron acaparar el voto de la comunidad judía, y con ese objetivo Critina Kirchner increpó a Irán por su escasa colaboración para resolver la autoría del atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), perpetrado el 18 de julio de 1994.
La complicidad de comunidad judía y los Kirchner fue relevante para Cristina, ya que ese 10% de votos judíos fueron los necesarios para que no tuviese que celebrarse una segunda vuelta. Pero estos lazos han perjudicado su relación con la Iglesia Católica, principal opositora de la religión israelí y que en Argentina tiene un peso importante en sectores influyentes, como los sindicatos argentinos, por lo que Cristina se ha apresurado a restablecer las relaciones.
La Iglesia Católica presentó sus inquietudes a Cristina Kirchner: la vida, la familia, el bien común, la inclusión, el federalismo, políticas de Estado, la deuda de la reconciliación. Jorge Oesterheld, representante del Episcopado, ha declarado que el encuentro ha sido " muy amable y cordial " y apuntó además que la Iglesia mantiene una “situación de autonomía y diálogo”, aunque aún no ha habido ningún pacto entre ambas partes.
TLC Mercosur-Israel. Además, los presidentes de los países de la unión aduanera sudamericana, el Mercosur, firmaron el pasado martes un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Israel, el primero con una nación no latinoamericana. Además, el lunes el Presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, entregó en Montevideo la Presidencia del Mercosur a Cristina Fernández de Kirchner. |