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Merrill Lynch ha recibido una inversión de
3.480 millones de euros (5.000 millones de dólares) de
un fondo estatal vinculado a Singapur, en lo que supone el segundo
rescate asiático de la semana. Desde que la crisis desatada
por el subprime azota a los bancos de EEUU, las noticias de inyecciones
de liquidez de fondos vinculados a países emergentes o
petroleros han ido goteando en la actualidad financiera. Aunque
todavía no se conocen las contrapartidas de estas inversiones,
es decir, lo que estos Estados pedirán a cambio de los
rescates, lo cierto es que ya han tomado posiciones significativas
en Citigroup, Merrill Lynch, Morgan Stanley y Bear Stearns, lo
que supone un peso específico en el sector financiero de
Wall Street.
En este caso Merrill recibe ayuda de Temasek, uno
de los fondos que ayudó a Barclays en la puja por ABN Amro,
y que mantiene una participación del 2,1%. Además,
este fondo rescató a UBS con una inversión de unos
8.000 millones de euros.
El pasado 24 de noviembre, Merrill Lynch anunció
unas provisiones de 5.850 millones de euros por la crisis del
crédito, y en próximas fechas podría anunciar
provisiones adicionales, según las estimaciones que barajan
los analistas.
Bear Stearns. Bear Stearns obtenía
el respaldo de los inversores después de presentar las
mayores pérdidas de su historia. El banco perdió
593 millones de euros durante el tercer trimestre, unas cuentas
peor de lo esperado por los analistas. Sin embargo, los inversores
saludaban con compras estas malas noticias, debido al rumor de
que el banco de inversión habría purgado durante
este trimestre todas las pérdidas de sus activos contaminados
por las hipotecas basura. De esta forma, Bear Stearns aparecía
en Wall Street como un banco limpio de 'subprime', y arrastraba
al resto del sector hacia las ganancias.
Los malos resultados del banco tienen que ver con
pérdida del valor de activos relacionadas con inversiones
ligadas a las hipotecas subprimes, y al menor volumen de beneficios
obtenidos por su actividad en los mercados. Esta es la primera
vez que el banco presenta pérdidas.
Barclays. Por su parte, el británico
Barclays, que fue golpeado por el colapso de los dos fondos de
Bear Stearns, ha iniciado acciones legales contra el banco de
EEUU. Según Barclays, Bear Stearns le engaño en
relación con estos hedge funds debido a que incluyó
activos de alto riesgo sin comunicarlo al banco británico.
Además, en la demanda presentada ante la Corte de Distrito
de Estados Unidos en Manhattan, Barclays afirma que Bear Stearns,
su división de administración de dinero Bear Stearns
Asset Management y dos altos ejecutivos del banco, Ralph Cioffi
y Matthew Tannin, defraudaron capital de endeudamiento e inversión.
Superviviente. Por segundo trimestre consecutivo,
Goldman Sachs ha sacado partido de su poderío eléctrico
para solventar la crisis subprime. Contra todo pronóstico,
el beneficio del banco de inversión en el cuarto trimestre
del año ha sido un 2% mayor que en el mismo período
de 2006 gracias a la venta de una de sus centrales eléctricas,
algo a lo que ya recurrió en el tercer trimestre del presente
año. El banco de inversión ha utilizado nuevamente
la hucha recolectada en el sector eléctrico durante los
últimos años. Si en el trimestre anterior la venta
de la central Horizon Wind Energy le reportó 651 millones
de dólares, en este período ha obtenido 800 millones
de dólares con la venta de la compañía eléctrica
Cogentrix. Para muchos observadores estadounidenses, esta acción
no es sorprende, ya que el banco de inversión se había
constituido en un auténtico magnate del sector eléctrico.
Hasta este año, el banco de inversión estadounidenses
sustentaba participaciones de control en 25 centrales con una
capacidad de 6.500 megavatios, unos activos valorados en 7.100
millones de dólares.
Goldman Sachs ha presentado unos beneficios de 3.220
millones de dólares (1.539 millones de euros) o 7,01 dólares
(4,85 euros) por acción frente a los 6,59 dólares
(4,56 euros) del mismo trimestre del ejercicio anterior.
El banco cerró su ejercicio fiscal el pasado
30 de noviembre con un beneficio neto récord de 11.599
millones de dólares (8.047 millones de euros), lo que supone
un 22% más que en su anterior año fiscal, en un
año protagonizado por las dificultades en los mercados
financieros derivadas por las turbulencias en las hipotecas 'subprime'
que han costado miles de millones de dólares a las firmas
de Wall Street, además del cargo a buena parte de los principales
ejecutivos de los bancos y firmas de inversión de EEUU.
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