|
El nerviosismo cundía esta mañana en Wall Street
en paralelo con la publicación de la noticia de que el
ex presidente del Nasdaq, Bernard Madoff, de 70 años
de edad, había sido puesto en libertad bajo fianza tras
pagar 10 millones de dólares y preparaba su equipo legal
dirigido por Dan Horwitz, que trabajó en los servicios
jurídicos de la SEC.
Madoff se enfrenta a un cargo del fiscal general de EEUU en
el que se le acusa de una presunta estafa de hasta 50.000 millones
de dólares (37.500 millones de euros), que habría
consumado por medio de un esquema simple de pirámide financiera. De confirmarse su culpabilidad, podría enfrentarse
a una pena máxima de 20 años de cárcel.
Según la nota de prensa del Departamento de Justicia,
varios testigos aseguran que el propio Madoff habría
realizado esta confesión hace un par de días en
una reunión privada con miembros de su equipo, cuya identidad,
por el momento, el FBI ha decidido mantener en secreto. Un número
creciente de hedge funds ha ido publicando a lo largo del día
escuetas notas de prensa en las que se aseguraba que sus gestoras
no mantenían ninguna relación comercial, y por
tanto, ni exposición ni riesgo con fondos gestionados
por Madoff, entre ellos, Julios Baer, CMA o Dexia Alpha, en
una lista que continúa engordando al cierre de esta edición.
Gestoras afectadas. Otras gestoras, en cambio, no han tenido
la misma suerte. Entre ellas, Fairfield, Tremont o Fix Asset.
Algunas de ellas, según han publicado varios medios de
comunicación españoles, también podrían
haber colocado fondos de Madoff en España, por ejemplo
Fairfield, cuyo responsable en España es Fernando F.
De Cordova, según consta en la web de la compañía
. Habrá que esperar para ver la reacción de todos
aquellos que depositaron su confianza en la empresa de Madoff.
Fairfield Greenwich hoy reconocía en su página
oficial que “algunos de los fondos que nosotros manejamos
tenían relación con las operaciones de Madoff.
Obviamente, ante el sorprendente desarrollo de los acontecimientos
estamos trabajando para asegurar la situación y tomar
los pasos necesarios para proteger a nuestros inversores”.
Al cierre de esta edición, la oficina de la compañía
en Nueva York no ha querido hacer declaraciones a El Boletín.
'Pirámide'. Si en realidad se trata de
una 'pirámide' el funcionamiento sería más
o menos que un intermediario financiero, en este caso Bernard
Madoff Investment Securities, empieza a recibir inversores a
los que promete altas y constantes rentabilidades. La liquidez
de esos primeros fondos le permite seguir pagando a los inversores
iniciales las rentabilidades pactadas. Pero cuando dejan de
llegar nuevas aportaciones o los antiguos inversores reclaman
la devolución de sus aportaciones, el fraude salta a
la luz, porque el intermediario se queda sin dinero para pagar
a los inversores.
Pero quizá no se trate de eso. Hoy, el tratamiento de
este caso por la prensa especializada mundial adquiere tintes
de una extraña novela negra y sitúa los posibles
50.000 millones afectados por el delito de fraude en los rankings de las mayores estafas de la historia relacionadas con el mercado
de valores. En la crisis de las ‘puntocom’, las
pérdidas probadas ascendieron a 11.000 millones de dólares.
Sin embargo, curiosamente, en los blogs que tratan habitualmente
información relativa a Wall Street no hay sorpresa alguna.
Lo que circula es un artículo de la revista del grupo
Dow Jones, Barron’s, publicado en el año 2001,
(http://online.barrons.com/article/SB989019667829349012.html),
cuando aún no era propiedad de Rupert Murdoch, donde
se aportaba una explicación posible a los mágicos
y constantes resultados que Madoff obtenía año
tras año con sus inversiones (conseguía una rentabilidad
media anual del 11%) y animaba a las autoridades bursátiles
a investigar profundamente las posibles ilegalidades que justificarían
este extraño acierto a la hora de invertir.
La publicación apunta que la estrategia de Madoff se
denominaba ‘split-strike conversion’, que consistía
en comprar acciones de grandes acciones de blue chips a la vez
que opciones de compra y venta a un precio determinado de estos
títulos. Nadie comprendía como era posible ganar
dinero de este modo. Así, algunos expertos que cita Barrow’s
apuntan que la única posibilidad era que el que fue uno
de los creadores de las transacciones electrónicas de
Wall Street desviara dinero de las operaciones habituales de
su empresa. Su mágica gestión de fondos era más
bien una tapadera.
Reguladores. La pregunta que se hacen en los
blogs es por qué la SEC ignoró durante ocho años
este continúo ‘run run’ del mercado. No hay
una respuesta demasiado concreta, aunque algunos señalan
que desde el año 2000 Madoff ha sido un contribuyente
asiduo de las campañas electorales de algunos senadores
demócratas (más de 123.000 millones de dólares),
entre ellos Charles Schumer, senador por Nueva York, que tuvo
una participación muy activa en la compra de Energy East
por parte de Iberdrola. También consta en los registros
que habría aportado cantidades similares a candidatos
republicanos.
El fraude del que fuera presidente del Nasdaq y uno de los inversores
más activos en el mercado tecnológico, podría
provocar ahora el desplome del resto de fondos que están
bajo su gestión, más de 24, y que en total ascienden
a 17.000 millones de dólares (12.700 millones). Según
la SEC, Bernard L. Madoff Investors Securities tenía
entre 11 y 23 clientes a principios de año, entre hedge
funds y otros bancos y grandes inversores.
Algunos analistas consultados por Bloomberg, consideran que
como mínimo los hedge funds que finalmente estén
implicados en la 'pirámide' de Madoff tendrán que
amortizar al menos 10.000 millones de dólares, de aquí
al 31 de diciembre. En lo que va de año, estos fondos
han acumulado unas pérdidas de 9,1% y su patrimonio hace
once meses ascendía a 140.000 millones de dólares.
Alarma social. La situación no sólo
ha desatado el temor por la impresionante cantidad. Muchos temen
ahora que la fiebre por obtener dinero fácil a través
de inversiones 'piramidales' se contagie de la alarma social desatada
en otras partes del continente americano como Colombia y Ecuador,
donde el derrumbe de varias “captadoras ilegales de dinero”
ha provocado la pérdida de los ahorros de miles de ciudadanos
que ahora viven bajo el estado de emergencia. Tres personas
han perdido ya la vida en Colombia, e incluso el Gobernador
del departamento de Nariño se puso en huelga de hambre
para exigir al presidente Álvaro Uribe que ponga fin
a la situación. No hay que olvidar que el derrumbe piramidal
ya provocó una guerra civil en Albania en 1.997.
Crisis. El presidente colombiano ya ha asegurado
que no podrá devolver el dinero a los afectados, pero
ha puesto en marcha diversas medidas para fomentar la bancarización
en el país. Además, el Estado comprará
créditos de los inversores que apostaron por estas 'pirámides'.
A pesar de la reacción de Uribe, calificada por muchos
de tardía e insuficiente, el drama 'piramidal' ya le ha
costado la imposibilidad de volver a ser reelegido en las próximas
presidenciales y la destitución de dos de sus hombres
más cercanos.
|