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Año VII - Madrid, viernes 5 de enero de 2007
 
Reportaje
 
Los inversores ven nuevas y rentables oportunidades en los inmuebles latinoamericanos
 
Boom Inmobiliario

Clara Alba

 

La consultora inmobiliaria CB Richard Ellis, el banco Morgan Stanley y el bufete Uría Menéndez, han presentado un estudio conjunto sobre las nuevas posibilidades de inversión que están apareciendo en Latinoamérica, debido en gran parte a la recuperación económica de estos países y a la posibilidad de obtener una rentabilidad mayor de la que los inversores extranjeros obtienen en sus propios países.

México, Chile y Brasil con sus viviendas, oficinas y centros comerciales, encabezan la lista de lugares preferidos para los inversores europeos y estadounidenses.

El estudio divide en tres niveles a Latinoamérica conformes a sus posibilidades de inversión. Por debajo de México, Brasil y Chile encontramos el segundo nivel, con riesgos más altos, donde se sitúan Argentina, Costa Rica, Colombia, Ecuador y Panamá. El tercer nivel está integrado por países de crecimiento y riesgo moderados, como Barbados, El Salvador, la República Dominicana y Trinidad.

Según las cifras del estudio, Brasil se sitúa como el país con las rentabilidades más altas de latinoamericana, entre el 12% y el 14% anual, con una estabilidad política y fiscal y una buena situación en los tipos de interés.

Además, el país cuenta con una población joven y en aumento, y existe un claro déficit de viviendas. Por este motivo, las principales entidades bancarias han incrementado sus créditos y han reducido los tipos de interés, mejorando fiscalmente la adquisición de viviendas.

Brasil aparece así entre los inversores como la mejor posibilidad para ir “a lo seguro”. Por eso, se espera que 2007 sea un año con una creciente inversión extranjera, sobre todo en operaciones corporativas. Por ejemplo, Sonae Sierra, empresa que ha desarrollado nueve centros comerciales desde finales de los 80 con socios brasileños, aunque reservándose la gestión y el patrimonio, en la compañía más activa entre los futuros inversores en Brasil.

Para Marquina, México presenta el mejor panorama para invertir en oficinas e inmuebles industriales, cuyas rentabilidades iniciales se encuentran en el 9%, figurando entre los países con más inversiones extranjeras en la actualidad.

Además, las inversiones en operaciones residenciales son destacadas por el estudio, ya que en el país existe un déficit de unos cinco millones de viviendas. Según el estudio, la situación mejoraría con inversiones dentro del potencial que suponen las segundas residencias para los jubilados estadounidenses.

En cuanto a Chile, sus tipos de interés del Impuesto sobre Sociedades se sitúan en el 17% y sus precios de alquiler son más bajos que en otras zonas. Sobre esta base, y según el estudio, las entradas indirectas en el país son la mejor forma de inversión. Si una empresa española quiere invertir en un inmueble en Chile, deberá hacerlo bajo una imposición definitiva del 17% sobre las rentas por arrendamiento, al igual que para las rentas por transacciones.

Si en vez de invertir directamente en el país, entrase a través de una empresa chilena, las rentas por alquileres también estarían gravadas al 17%. Sin embargo, la distribución de dividendos y las rentas por transmisiones de acciones estarían libres de imposición.

Para los especialistas, Chile es una gran zona de inversión ya que presenta la mayor estabilidad económica de la zona, aunque su gran falta sigue siendo la escasa presencia de centros comerciales. Sin embargo, ya se han cerrado operaciones tan importantes como la construcción de la Galería Imperio en Santiago, un inmueble de 40.000 metros cuadrados de uso comercial, hotelero y residencial.

La situación es similar en otros países, como por ejemplo Brasil. Allí, las rentas por arrendamiento están sometidas a una imposición de entre el 32,5% y el 34%, tanto si la empresa entra directamente en el país como si lo hace a través de convenios con empresas brasileñas. La diferencia es que las rentas por transmisión de inmuebles tienen una imposición del 32,5% para las inversiones directas.

Sin embargo, las inversiones indirectas en Brasil, las rentas por transmisión de acciones tienen un tipo impositivo del 15%, y además, la distribución de viviendas no tiene imposición.

Para CB Richard Ellis, el problema fundamental en Latinoamérica es la poca rotación de activos y la escasez de productos de calidad. Además, las inversiones institucionales en Latinoamérica son limitadas, excepto en México y Chile, donde también empiezan a resultar significativas las operaciones transfronterizas. Según el estudio, en casi toda la zona se prefiere la propiedad residencial en vez del alquiler.

Por otra parte, el banco Morgan Stanley prevé que el crecimiento en Latinoamérica para 2006 se situará en el 4,4% del PIB, con las consiguientes mejoras residenciales. Al crecer la economía, crecerán también las rentas que favorecerán el proceso de emigración a las ciudades, con lo que se podrá construir más en las principales urbes.

 
 

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