| La
consultora inmobiliaria CB Richard Ellis, el banco Morgan Stanley
y el bufete Uría Menéndez, han presentado un estudio
conjunto sobre las nuevas posibilidades de inversión que
están apareciendo en Latinoamérica, debido en gran
parte a la recuperación económica de estos países
y a la posibilidad de obtener una rentabilidad mayor de la que
los inversores extranjeros obtienen en sus propios países.
México, Chile y Brasil con
sus viviendas, oficinas y centros comerciales, encabezan la lista
de lugares preferidos para los inversores europeos y estadounidenses.
El estudio divide en tres niveles
a Latinoamérica conformes a sus posibilidades de inversión.
Por debajo de México, Brasil y Chile encontramos el segundo
nivel, con riesgos más altos, donde se sitúan Argentina,
Costa Rica, Colombia, Ecuador y Panamá. El tercer nivel
está integrado por países de crecimiento y riesgo
moderados, como Barbados, El Salvador, la República Dominicana
y Trinidad.
Según las cifras del estudio,
Brasil se sitúa como el país con las rentabilidades
más altas de latinoamericana, entre el 12% y el 14% anual,
con una estabilidad política y fiscal y una buena situación
en los tipos de interés.
Además, el país cuenta
con una población joven y en aumento, y existe un claro
déficit de viviendas. Por este motivo, las principales
entidades bancarias han incrementado sus créditos y han
reducido los tipos de interés, mejorando fiscalmente la
adquisición de viviendas.
Brasil aparece así entre
los inversores como la mejor posibilidad para ir “a lo seguro”.
Por eso, se espera que 2007 sea un año con una creciente
inversión extranjera, sobre todo en operaciones corporativas.
Por ejemplo, Sonae Sierra, empresa que ha desarrollado nueve centros
comerciales desde finales de los 80 con socios brasileños,
aunque reservándose la gestión y el patrimonio,
en la compañía más activa entre los futuros
inversores en Brasil.
Para Marquina, México presenta
el mejor panorama para invertir en oficinas e inmuebles industriales,
cuyas rentabilidades iniciales se encuentran en el 9%, figurando
entre los países con más inversiones extranjeras
en la actualidad.
Además, las inversiones
en operaciones residenciales son destacadas por el estudio, ya
que en el país existe un déficit de unos cinco millones
de viviendas. Según el estudio, la situación mejoraría
con inversiones dentro del potencial que suponen las segundas
residencias para los jubilados estadounidenses.
En cuanto a Chile, sus tipos de
interés del Impuesto sobre Sociedades se sitúan
en el 17% y sus precios de alquiler son más bajos que en
otras zonas. Sobre esta base, y según el estudio, las entradas
indirectas en el país son la mejor forma de inversión.
Si una empresa española quiere invertir en un inmueble
en Chile, deberá hacerlo bajo una imposición definitiva
del 17% sobre las rentas por arrendamiento, al igual que para
las rentas por transacciones.
Si en vez de invertir directamente
en el país, entrase a través de una empresa chilena,
las rentas por alquileres también estarían gravadas
al 17%. Sin embargo, la distribución de dividendos y las
rentas por transmisiones de acciones estarían libres de
imposición.
Para los especialistas, Chile es
una gran zona de inversión ya que presenta la mayor estabilidad
económica de la zona, aunque su gran falta sigue siendo
la escasa presencia de centros comerciales. Sin embargo, ya se
han cerrado operaciones tan importantes como la construcción
de la Galería Imperio en Santiago, un inmueble de 40.000
metros cuadrados de uso comercial, hotelero y residencial.
La situación es similar
en otros países, como por ejemplo Brasil. Allí,
las rentas por arrendamiento están sometidas a una imposición
de entre el 32,5% y el 34%, tanto si la empresa entra directamente
en el país como si lo hace a través de convenios
con empresas brasileñas. La diferencia es que las rentas
por transmisión de inmuebles tienen una imposición
del 32,5% para las inversiones directas.
Sin embargo, las inversiones indirectas
en Brasil, las rentas por transmisión de acciones tienen
un tipo impositivo del 15%, y además, la distribución
de viviendas no tiene imposición.
Para CB Richard Ellis, el problema
fundamental en Latinoamérica es la poca rotación
de activos y la escasez de productos de calidad. Además,
las inversiones institucionales en Latinoamérica son limitadas,
excepto en México y Chile, donde también empiezan
a resultar significativas las operaciones transfronterizas. Según
el estudio, en casi toda la zona se prefiere la propiedad residencial
en vez del alquiler.
Por otra parte, el banco
Morgan Stanley prevé que el crecimiento en Latinoamérica
para 2006 se situará en el 4,4% del PIB, con las consiguientes
mejoras residenciales. Al crecer la economía, crecerán
también las rentas que favorecerán el proceso de
emigración a las ciudades, con lo que se podrá construir
más en las principales urbes. |