|
El anuncio
que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha realizado
esta semana sobre la nacionalización de algunas empresas
que operan en sectores estratégicos del país ha
hecho que medio mundo esté pendiente de sus planes. Durante
su discurso de investidura el pasado miércoles, Chávez
aseguró que la nacionalización no es más
que otro paso para acabar con tanta corrupción
en el país.
La nacionalización
de la antigua empresa estatal de telecomunicaciones Cantv
no ha supuesto una gran sorpresa para los venezolanos ni para
su actual accionista mayoritario, la operadora estadounidense Verizon, que ya tenía
en mente vender su participación del 28,5%. Tampoco los fondos estadounidenses
que participan en la empresa se han mostrado alarmados por el
futuro de la compañía, y sólo aspiran a conseguir
una prima interesante por sus acciones.
En la actualidad,
la Cantv ocupa un lugar dominante en el sector de las telecomunicaciones
en el país, al controlar el 83% del mercado de servicios
de Internet, el 70% del tráfico de llamadas de larga distancia
a escala nacional y el 42% del internacional.
Las palabras
pronunciadas por Chavéz sobre la nacionalización
de la empresa no aclaran asuntos como si serían necesarias,
por ejemplo, reestructuraciones de plantilla, que contarían
con una fuerte oposición de los empleados, ni si el Estado
sería el único accionista de la empresa o contaría
con el apoyo de grupos privados que se encargarían de la
gestión.
Fuentes
financieras de Venezuela han declarado a Americaeconomica.com
que los principales problemas a los que tendrá que enfrentarse
el proyecto del mandatario son, por un lado, la actitud de los
empleados de Cantv, que tienen un 11% del capital, y por otro,
la resolución de las reclamaciones de los pensionista que,
por orden judicial, deben recibir una indemnización igual
al valor del 40% de la capitalización bursátil de
la compañía.
Una de las
opciones que manejan fuentes financieras es que Chávez
podría crear un fondo de pensiones para los jubilados que
dotaría con ese 40% del capital, lo que sumado al 11% en
poder de los empleados, aseguraría una mayoria pública
de control.
Otra incertidumbre
añadida sería si el Gobierno piensa hacerse
o no cargo de la recompra de las acciones, aunque lo más probable es que no lo haga. También parece
más que posible que el magnate mexicano Carlos Slim tenga
finalmente una participación importante en la empresa.
Entre los participantes de Cantv se encuentra la empresa española
Telefónica, que posee un 6,9% de la venezolana. Los expertos
mantienen que Telefónica no se verá afectada por
el proceso de nacionalización.
Otro de
los grupos empresariales con participación en la firma,
el Banco Intercontinental, pertenece a una de las principales
familias del país, los Capriles, magnates propietarios
de "El Mundo", un gran diario vespertino venezolano,
y de otros medios de orientación populista. Los Capriles,
que eran hasta hace poco muy críticos con Chávez,
han girado últimamente hacia posiciones de claro entendimiento
con el mandatario bolivariano.
En cuanto a las eléctricas,
tampoco está claro si la nacionalización del sector
incluye a Electricidad de Caracas, propiedad de AES Corporation,
de Virginia (EEUU). Según expertos financieros, habrá que
esperar a las respuestas que irá ofreciendo el presidente
de Venezuela en las próximas semanas.
Durante la ceremonia de investidura, el mandatario venezolano afirmó que el Estado debe tener
también el control de los proyectos de gas natural para
aumentar la presencia del Gobierno en el sector de hidrocarburos,
esencial en el país.
La legislación actual permite
a firmas extranjeras tener la propiedad de proyectos de gas en
el país, por lo que Chávez propuso un cambio en
la Constitución nacional para asegurar la propiedad estatal
de estos recursos. Venezuela posee unas reservas de gas estimadas
en 150 billones de metros cúbicos y ha firmado numerosos
acuerdos de exploración con varios grupos energéticos
internacionales. Bajo estos contratos, las compañías
asumen los riesgos de exploración y Pdvsa obtiene el derecho
a una participación del 35% en las operaciones comerciales
resultantes.
El anuncio de Chávez sugiere,
según los expertos, que estas firmas extranjeras tendrían
que asumir un rol minoritario frente a Pdvsa en las nuevas compañías
conjuntas, alterando las condiciones originales de los acuerdos.
La Bolsa, atenta a los pasos
de Chávez Después del anuncio de la nacionalización,
la Bolsa de Caracas sufrió un derrumbe espectacular del
18,7% que afectó también al resto de los grandes
mercados financieros de la región. Pero los expertos creen
que esa tendencia no va a mantenerse. De hecho, tras ese desplome del miércoles, el mercado de valores venezolano moderó sus descensos el jueves (-2,66%) y a media sesión
de hoy perdía un 3,65%.
El argumento más recurrente
entre los expertos financieros es que los inversores internacionales,
la gran banca y los gestores de fondos saben desde hace tiempo
que Latinoamérica no es un bloque unitario y que cada uno
de los países de la región puede tener un destino
diferenciado en lo financiero.
Sin contar con que mientras los
precios de las materias primas mantengan los números actuales,
los riesgos de impago permanecerán alejados del actual
escenario. Otros expertos, algo mas cautos, sin embargo, consideran
que será necesario esperar a que aparezcan los datos de
enero relativos a la inversión de los fondos en el área
para anticipar una tendencia de futuro.
Además, las previsiones
de los organismos internacionales son favorables para las economías
latinoamericanas que por cuarto año consecutivo, pueden
conseguir un crecimiento del PIB situado en el entorno del 5%.
Entonces, ¿pasará
inadvertida la furia nacionalizadora de Chávez? Quizá
no. Otras fuentes consultadas por este diario, creen que la fórmula
que finalmente se emplee para llevar a cabo el proceso, si se
materializa, tendrá mucho que ver con lo que pase en el
futuro. Si la nacionalización consiste en una recompra
de las acciones a precios de mercado, los problemas no serán
demasiados.
|