a
 
Año IX - Madrid, viernes 19 de enero de 2007
 
Reportaje
 

La actual situación financiera de Guatemala se traduce en varias quiebras

Mala racha

Ana Míguez

Todo comenzó en octubre del año pasado cuando la Junta Monetaria de Guatemala anunció que suspendía las operaciones del Banco del Café por insolvencia, aunque los más de un millón de clientes recuperaron sus ahorros en las siguientes semanas gracias al Fondo de Protección al Ahorro, que invirtió cerca de 1,4 millones de dólares (un millón de euros).

Además, cuando el sistema financiero no terminaba de recuperarse de este impacto, en diciembre fue cancelada la licencia de la financiera Forex, que se declaró en quiebra al haber otorgado créditos millonarios a empresas que no contaban con garantía de pago.

Días después, en un caso inédito en la economía guatemalteca, el Banco Central de Guatemala dejó de proveer de billetes a los bancos y cajeros automáticos debido, según explicaron las autoridades, a que por falta de previsión no repusieron los billetes viejos deteriorados por nuevos.

A parte de las quiebras, el mapa bancario ha disminuido ya que otros bancos han desaparecido a través de fusiones o adquisiciones. Los Bancos G&T Continental y Banco Industrial se han hecho con las operaciones de otras entidades más pequeñas como el quebrado Banco de Comercio o Banco de la Exportación.

Estos hechos incrementaron la desconfianza entre los guatemaltecos y los temores crecieron en torno a crisis financieras similares a las que azotaron en el pasado a países como México y Argentina.

La prensa local señala en las encuestas que el 80% de la población confía poco en el sistema bancario de Guatemala.

Ante esta reacción, los expertos financieros del país coinciden en responsabilizar a la Junta Monetaria de Guatemala de la quiebra de estas empresas. De hecho, afirman que esta situación ha llegado a tal punto “por no actuar con firmeza” con los directivos de los bancos quebrados. También se acusa a la Fiscalía por no sancionarles penalmente.

Incluso, Roberto Lemus, un cliente de una entidad financiera filial del Banco de Comercio (BC), se suicidó horas después de conocer que no podría recuperar los casi 130.000 dólares (100.000 de euros) que había depositado en la entidad.

Y esto no acaba ahí, además, la policía guatemalteca busca en todo el país a cuatro directivos del quebrado BC acusados por el delito de estafa contra miles de personas.

Las autoridades dictaron también la inmovilidad de unas 15 empresas, propiedad de los banqueros, cuyas cuentas están congeladas para garantizar la recuperación de fondos a favor de los depositantes de la entidad.

 
 

Americaeconomica.com
Internet

 

 


 


 
 
Copyright© Americaeconomica.com - All rights reserved
Asesores de Publicaciones, S.L - España