a
 
Año IX - Madrid, viernes 26 de enero de 2007
 
Reportaje
 
Posible desbloqueo de las negociaciones comercilaes mundiales a la vista
 
Ricos, blindados e hipócritas

Miguel Humanes

 

El Foro Económico Mundial que se celebra en Davos (Suiza) podría suponer la palanca que desbloquee las negociaciones comerciales planetarias de Doha, paralizadas desde julio de 2006. Todo está en manos de los países ricos (EEUU y UE), cuyas ofertas hasta el momento son insuficientes para los países en desarrollo. Las grandes potencias comerciales del mundo deberían predicar con el ejemplo y liberalizar más su comercio agrícola. Mañana sábado puede ser un día clave.

Aunque la reunión ministerial que se celebrará mañana en Davos y que aglutinará a una treintena de países será de carácter técnico y no se esperan avances significativos en la Ronda de Doha (negociaciones comerciales que se iniciaron en 2001 en la capital de Qatar), sí que puede significar un primer paso y el inicio del desbloqueo de las conversaciones. De hecho, los representantes europeos se muestran optimistas y consideran que en las próximas semanas se puede conseguir un significativo avance que resucite la Ronda de Doha. “Creo que podemos conseguir un importante avance en las grandes cifras de agricultura y productos industriales aproximadamente el próximo mes”, ha declarado el comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, al diario británico Financial Times (FT) .

Lo determinante es que las dos primeras potencias del mundo, EEUU y la Unión Europea (UE), los adalides de la liberalización comercial, se pongan de acuerdo e impulsen las negociaciones multilaterales. “El secreto de esto (desbloquear el tema agrícola) está en las manos de los presidentes de EEUU y e la Comisión Europea. Ellos son los que pueden conseguir que todo esto funcione, y queremos que lo consigan”, manifestó recientemente el secretario general de la Commonwealth, Don Mckinnon a The New York Times . Y en opinión de este alto funcionario de la Mancomunidad Británica de Naciones los únicos que no necesitan un sistema internacional de comercio son EEUU y la UE, por su tamaño (aglutinan el 40% del comercio mundial). “Pero todos los demás sí lo necesitan”, añade McKinnon.

La UE dice estar preparada para flexibilizar más su política arancelaria y superar el 50% en la reducción de los impuestos que se cobran a las importaciones agrícolas (desde el 38% actual). EEUU quiere que ese recorte llegue hasta el 66%.

Por su parte EEUU, el país de la libertad, se muestra más reacio a ampliar la libertad de su comercio agrícola y hasta ahora ha accedido a reducir las subvenciones a sus agricultores hasta 22.500 millones de dólares al año, aunque distintos observadores aseguran que podría llegar al entorno de los 18.000 millones sin que eso tuviera un impacto significativo. Los países en desarrollo, con India a la cabeza, piden que ese techo de subvenciones baje hasta 12.000 millones.

Contrarreloj. Pero el tiempo para alcanzar un acuerdo apremia, ya que el fast track del presidente Bush, la facultad que tiene para dar luz verde a pactos comerciales sin necesidad de contar con el respaldo del Congreso, acaba en junio y si el inquilino de la Casa Blanca pierde ese valioso instrumento, la eventual aprobación por parte de la Cámara baja estadounidense puede resultar mucho más complicada.

Casi en paralelo, Francia afronta sus elecciones presidenciales en abril y París ya ha puesto encima de la mesa un tajante “No” a esa posible reducción de hasta el 54% en los aranceles agrícolas europeos. Distintos analistas confían en que la postura francesa se flexibilizará después de los comicios, pero de ser así, el margen sería muy estrecho para que la Casa Blanca pudiera hacer uso del fast track.

La negociadora comercial estadounidense, Susan Schwab, coincide con su homólogo europeo, Peter Mandelson, en que el marco de un acuerdo es posible “en cuestión de meses” pero requerirá de un rápido progreso en las próximas semanas, según publica FT . Schwab sin embargo no ha querido definir objetivos concretos.

Por su parte, los países en desarrollo exigen que los dos gigantes comerciales muevan ficha. El ministro egipcio de Comercio, Rachid Mohammed, ha señalado que la UE y EEUU tienen que esforzarse más, pero que la tarea más dura corresponde a Washington.

India es uno de los países más críticos con la posición estadounidense. El ministro indio de Comercio, Kamal Nath, ha manifestado en los últimos días que EEUU tiene que reducir radicalmente sus subsidios agrícolas para prevenir distorsiones en el comercio mundial. “Si EEUU busca el acceso a mercados para sus productos subsidiados, lo que resultará será más acceso a mercado para flujos de subsidios, no para flujos comerciales”, dijo el ministro indio al diario británico.

Precisamente India es uno de los países miembros del Grupo de los 20 (G-20) que exigen esa reducción de los subsidios agrícolas estadounidenses hasta los 12.000 millones de dólares. Y, también según FT , los representantes del G-20 en privado muestran su escepticismo sobre la posibilidad de que EEUU y la UE convenzan a sus electores para alcanzar un compromiso en el marco de la Ronda de Doha.

Países olvidados. Los países pobres también se quejan de que sólo Brasil e India han sido convenientemente consultados durante todo este largo proceso negociador (seis años). “África ha sido totalmente olvidada (...). Con África se ha negociado con amenazas. A los africanos se les ha dicho: No debéis ser vosotros quienes bloqueéis este acuerdo. Debéis apoyarlo”, asegura el ministro de Comercio de Egipto.

El pasado martes 22 de enero, los ministros de Comercio de los Estados Miembros de la Unidad Africana (UA) adoptaron una posición común para afrontar las negociaciones de Doha, sobre todo en lo referente a las cuestiones agrícolas. La UA ha vuelto a exigir “la eliminación rápida de cualquier forma de subvención a las exportaciones”. Pero los poderosos advierten: “si concluimos este ciclo (de negociaciones), habrá muchos ganadores. Si fracasan, no hay duda de quién será el mayor perdedor: África”, ha dicho el director de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Pascal Lamy, según recoge rebelion.org . Aunque el máximo ejecutivo de la OMC reconoce que “los africanos tienen necesidad de un comercio internacional agrícola más equitativo, de menos subvenciones y menos protección”.

Pero no sólo las naciones en desarrollo claman por que se avance en la liberalización del comercio internacional, sino que desde dentro de EEUU se escuchan voces que claman en la misma dirección. The International Business Council, una organización que agrupa a 65 destacados hombres de negocios (como el presidente de Dell, Michael Dell, y el presidente ejecutivo de Cocacola, Neville Isdell, entre otros) ha señalado que “el actual impasse de la Ronda de Doha amenaza con minar el crecimiento económico por la falta de acuerdo en la liberalización del comercio”. “La historia nos ha enseñado que la destrucción que provoca el proteccionismo es clara e innegable”, añade el mismo organismo en una información de Associated Press.

Por su parte, Business Europe, una asociación que representa a 20 millones de pequeñas, medianas y grandes empresas del Viejo Continente, advierte de alcanzar un acuerdo es crucial porque significaría la apertura de nuevos mercados, una pieza clave para conseguir un mayor crecimiento económico, según publica la versión digital de la revista Forbes.

Así que las negociaciones de mañana en Davos, las primeras a las que acuden representantes de EEUU, la UE, Brasil e India (además de los ministros de una veintena más de países) desde el pasado mes de julio, puede convertirse en el principio de algo beneficioso para todo el mundo. Incluso para los países ricos.

 
 

Americaeconomica.com
Internet

 

 


 


 
 
Copyright© Americaeconomica.com - All rights reserved
Asesores de Publicaciones, S.L - España