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Año IX - Madrid, viernes 26 de enero de 2007
 
Reportaje
 

Expertos y agricultores reclaman el fomento de la producción nacional ante el encarecimiento del maíz en México

 
El taco en peligro

Emma Pérez

 

Los ricos y típicos tacos mexicanos corren el peligro de sufrir lo que ya se conoce como “la crisis de la tortilla”. El desabastecimiento de maíz podría alterar la calidad de la dieta mexicana, que utiliza este producto básico para la elaboración de multitud de platos que forman parte de la cultura gastronómica del país.

Pero el problema del maíz no es sólo una cuestión culinaria. Este grano es el alimento básico que alimenta a millones de mexicanos pobres y la subida en los precios que ha ocasionado la escasez del producto puede desembocar en una inestabilidad social causada por el hambre.

Rafael Ortega Paczka, doctor de la Universidad Autónoma Chapingo y especialista investigador de maíces criollos de México, ha hablado con Americaeconomica.com y ha ofrecido lo que, a su entender, son las causas de la crisis generada por el encarecimiento del precio del maíz. El académico sitúa la clave del problema en las consecuencias del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan). Ortega afirma que “se dejó de apoyar la producción mexicana porque no se consideraba rentable y se empezó a importar gran cantidad desde EEUU, lo que no se contaba era con una reducción de la producción estadounidense y, por tanto, tal subida del precio del maíz en el mercado”. Una segunda causa, señala el experto, “está relacionada con la especulación de los grandes industriales acaparadores del maíz como son Maseca, Cargill y Minsa”.

A este respecto, la Comisión Federal de Competencia de México (Cofeco) ha abierto esta semana una investigación en toda la cadena maíz-tortilla para detectar posibles manipulaciones de precios, restricción de las cantidades ofrecidas en el mercado o división de mercado entre los competidores. Representantes de organizaciones de productores de maíz critican que desde que se anunció la investigación hasta que comenzaron las pesquisas pasaron 12 días, lo que consideran tiempo suficiente para que los especuladores escondan “las pruebas del delito”.

El doctor Ortega, ha alertado sobre el peligro que constituye la importación de maíz transgénico desde EEUU “cuyos efectos sobre la salud humana aún no están determinados, además de la posibilidad de que cualquier grano se caiga mientras está siendo transportado y contamine otras cosechas”. Por este motivo, el académico rechaza totalmente que la importación de maíz transgénico suponga una solución viable, tal y como muchas multinacionales que comercializan con este tipo de productos se han apresurado a afirmar.

Ante la crisis, el Gobierno mexicano ha decido tomar medidas y ha anunciado un programa de reserva estratégica de maíz para garantizar el abastecimiento a la población. El Ejecutivo Federal decidió ampliar el cupo de importación de maíz amarillo en más de un millón de toneladas. Este tipo de cereal ha sido tradicionalmente utilizado para el forraje, pero su escasez ha provocado que haya sido sustituido por el grano blanco, utilizado en la elaboración de tortilla, lo cual ha provocado una desestabilización en los precios de estos productos y sus derivados.

Para Rafael Ortega esta no es ninguna solución ya que “han utilizado como medicina la propia enfermedad, favorecen la importación en vez de la producción nacional con lo que se ahonda en la dependencia internacional para el abastecimiento”.

No obstante, el secretario de Economía, Eduardo Sojo, ha indicado que también se tratará de incrementar la producción nacional mediante la cobertura de precios, el apoyo a la comercialización de cosechas y la aplicación de incentivos como el programa Agricultura por Contrato, lo que garantizaría a los productores la venta de sus cosechas y el precio de las mismas.

Los más vulnerables también figuran entre los planes del Gobierno. Para paliar la situación de las poblaciones más pobres, el Gobierno ha anunciado que 176 millones de toneladas de maíz serán vendidas a un precio un 50% más bajo de lo que marca el mercado. Con esto, se pretende aliviar la situación de 25 millones de mexicanos, aunque Rafael Ortega denuncia que “estas medidas son simplemente paliativas y no representan una solución real”.

Toda esta crisis comenzó cuando, comienzos de este año, el precio del maíz se disparó pasando de ocho pesos (0,56 euros) el kilo a 14 (0,98 euros) en pocos meses. El precio del maíz había subido, además, un 11% en el 2006 con respecto al 2005 y un 70% en los últimos seis años.

México produce 22 millones de toneladas de maíz al año, que resultan insuficientes para atender un consumo nacional que asciende a 39 millones de toneladas.

 
 

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