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El Gobierno argentino y las compañías
energéticas no parecen compartir las mismas opiniones.
Mientras que el Ejecutivo reconoce que el país afronta
problemas de distribución, el sector empresarial recuerda
a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner el déficit de inversión
en generación que atraviesa Argentina desde hace unos años.
Y conviene recordar que también en los últimos años la economía del país andino está creciendo a tasas de en torno al 8% anual y la demanda de energía también aumenta con fuerza mientras la capacidad de generación prácticamente no ha variado.
Fuentes empresariales consultadas por Americaeconomica.com aseguran que la falta de inversiones en generación es el gran desafío
al que se enfrenta esta industria y, a su vez, es la base de los problemas
energéticos. Los precios regulados por decisión
oficial desincentivan, a entender de las empresas, la llegada de
inversiones. No obstante, el Gobierno argentino asegura que no
existen problemas de generación. De hecho, un portavoz
del Gobierno ha afirmado esta semana que "en las horas
de mayor demanda hemos producido 19.500 megavatios y se usaron
17.500".
La presidenta de Argentina ha reivindicado el plan de uso racional de energía
tras admitir las 50.000 interrupciones de luz que afectaron a
más de un millón de personas el pasado martes, lo que indica que
los sistemas no están preparados para estos cambios
climáticos, según la flamante mandataria.
Fernández de Kirchner aseguró durante un acto celebrado
en la Casa Rosada que para superar las deficiencias actuales de
los sistemas demandará un mayor "grado de operatividad
del sector empresarial" y del Estado, según informa
el diario Clarín.
Recordó la puesta en marcha del Plan Energético
de Uso Racional, que se lanzó el pasado 28 de diciembre
y que requiere la utilización de las lámparas de
bajo consumo que el Gobierno está repartiendo durante estos
días. Cristina Fernández hizo un llamamiento a la
población para que use de forma racional los recursos ya
que éstos van a ser cada día más difíciles
y cada vez van a estar más comprometidos".
Y es que el problema de la energía en Argentina es un
tema recurrente y aún sin resolver, sobre todo cuando se
acerque el invierno. La presidenta del país ya había anticipado este conflicto, que ha intentado
enmendar con diversos acuerdos. La mandataria se reunió
con su homólogo paraguayo, Nicanor Duarte, para confirmar
el programa de finalización de la obra de la presa hidroeléctrica
Yacyretá, ubicada en el pueblo paraguayo de Ayolás.
Exportaciones prohibidas. El Ejecutivo quiere atajar
la carestía de la gasolina en los surtidores del país
provocada por el déficit de carburante y la subida hasta precios nunca vistos antes
del barril de crudo en su cotización internacional. El
Ejecutivo de Cristina Fernández de Kirchner ha prohibido
a Repsol YPF y a todas las petroleras exportar combustibles líquidos
(gasolina y gasóleo) y ha ordenado que los precios de estos
productos vuelvan a sus cifras del pasado 31 de octubre.
Para tomar esta decisión, la Secretaría de Comercio
Interior, dirigida por Guillermo Moreno, se ha basado en la ley
de abastecimiento, con el argumento de que las petroleras privilegian
la exportación y no están satisfaciendo debidamente
la demanda local.
Moreno se reunió esta semana con representantes de la
compañía hispano-argentina Repsol YPF y del resto
de petroleras que operan en el país andino y les anticipó
que la decisión estaba tomada. Actualmente, las petroleras
deben pedir permiso a la Secretaría de Energía para
poder exportar. Para cerrar el grifo de las exportaciones, el
Gobierno argentino no tomará ninguna resolución,
sino que dejará de dar estos permisos.
Fuentes de la compañía presidida
por Antonio Brufau, en declaraciones a este diario, dijeron que
esta medida es demasiado radical y que todavía
están analizando la situación. Además, no
descartan que la prohibición no llegue a producirse. Lo
que hoy es negro mañana puede ser gris, aseguraron.
Otras fuentes empresariales señalan que uno de los principales
problemas del sector energético en Argentina es la escasez
de inversiones en generación eléctrica que se arrastra
desde hace muchos años.
En noviembre pasado, el Gobierno argentino aumentó del
5% al 35% el impuesto aplicado a la exportación de gasolinas
y del 45% al 60% en el caso del crudo, medida que justificó
ante la presión ejercida por el alza en el precio internacional
del barril de crudo, cercano a los 100 dólares. De momento, Repsol YPF ha asegurado el abastecimiento de hidrocarburos en el país, y ha anunciado que el 90% de la producción de los yacimientos argentinos de la compañía se destinarán al consumo interno.
Los ataques de Carrió. Elisa Carrió, líder de la Coalición Cívica, el principal grupo opositor al Gobierno, ha arremetido contra Cristina Kirchner por el 'caso del maletín' al señalar que hay demasiadas pruebas que apuntan a que los 800.000 dólares (544.218 euros) que introdujo al país Guido Antonini Wilson eran para su campaña presidencial.
Además de esos asuntos, Carrió expresó también su desaprobación a la prórroga hasta 2032 de la concesión de los ‘tragamonedas' del hipódromo de Palermo y a la nueva ley sobre el adelantamiento de la hora. Calificó incluso de "papelón internacional" la misión del ex presidente argentino Néstor Kirchner en la liberación de los rehenes de las FARC y aseguró que todo había sido un montaje de un escenario internacional mediocre y vulgar, para tapar el escándalo ocasionado por el ‘caso del maletín'.
El Ejecutivo, por su parte, se defendió de estas críticas a través del ministro del Interior, Florencio Randazzo, quien aseguró que Elisa Carrió representa lo peor de la política del país y que además tiene algún problema psicológico que no le permite avanzar y dejar a un lado su frustración por la derrota electoral del pasado mes de diciembre.
Los puentes de la discordia. En el ámbito internacional, las relaciones entre Argentina y Uruguay no han mejorado. La Asamblea Popular Ambiental de Colón (Argentina) ha cortado durante 24 horas el puente Colón-Paysandú (Uruguay) que une ambos países como una nueva protesta contra la ubicación de la papelera Botnia.
Los vecinos de Colón dijeron que esta nueva protesta intenta "demostrar" que su "lucha está viva" contra la actividad de la planta Botnia en la localidad uruguaya de Fray Bentos, a orillas del río Uruguay, frente a las costas de la ciudad argentina de Gualeguaychú.
Los habitantes de Gualeguaychú, por su parte, mantienen bloqueado el puente a Fray Bentos desde el 20 de noviembre de 2006, mientras que los vecinos de Colón y de la también argentina Concordia realizaron distintos cortes temporales en los otros dos pasos hacia Uruguay.
La planta de Botnia, considerada contaminante por los argentinos, es un punto de discordia entre los gobiernos de Argentina y Uruguay, asunto que actualmente está en manos de la Corte Internacional de Justicia de La Haya. El cierre del puente de Colón a Paysandú ha generado en las ultimas horas colas de varios kilómetros de vehículos argentinos que realizan los trámites aduaneros para pasar a Uruguay.
A pesar de los cortes realizados en 2007 y los llevados a cabo en este comienzo de año, el ministro de Turismo de Uruguay, Héctor Lescano, ha afirmado que se ha producido una recuperación del turismo argentino, y ha reiterado que "no sólo hemos detenido la caída del número de visitantes, sino que comenzamos un repunte muy importante". |