El plan de Bush para solventar la crisis económica del
país pasa por ofrecer ventajas fiscales a las clases
medias y bajas para intentar animar el consumo, tal y como ya
recogían las propuestas de los principales candidatos
demócratas a la Presidencia.
El plan que previsiblemente anunciará Bush incluirá
la devolución de Hacienda de 1.600 dólares a cada
hogar, así como desgravaciones fiscales para animar a
las empresas a invertir. También se eliminará
de forma temporal el tipo impositivo mínimo, que actualmente
es del 10%. Con ello, la Administración Bush intenta
espolear el consumo, que representa un 70% del PIB del país.
Este paquete de medidas podría tener un coste para las
arcas del Estado de unos 150.000 millones de dólares.
Los tres principales candidatos demócratas a la Presidencia,
la senadora Hillary Clinton, el senador Barack Obama y el ex
senador John Edwards, ya ofrecieron planes con ideas de aumento
de gastos y recortes de impuestos, muy similar al que Bush tiene
ahora en mente. No obstante, también hay diferencias
entre los dos principales partidos políticos del país.
Entre los planes del Gobierno no se incluye eliminar las ventajas
fiscales a las clases más favorecidas, algo que sí
incluyen los demócratas en sus programas.
Bernanke. María Luisa Álvarez,
analista de Ahorro Corporación, consultada por El
Boletín, considera que estas medidas, a las que
ya ha dado luz verde el presidente de la Fed, Ben Bernanke,
servirán para reactivar el crecimiento económico,
ya que resultan unas medidas más automáticas que
las bajadas de tipos, que tienen efecto en un plazo no inferior
a seis meses. No obstante, estas medidas deberán ser
temporales, inferiores a un año, algo que remarcó
varias veces Bernanke en su intervención ante el Congreso,
ya que el aumento del déficit público no es nunca
una buena noticia.
Sin embargo, el plan de Bush ha recibido diversas críticas
debido a que se centra mucho en el corto plazo en vez de afrontar
los problemas a largo plazo, en un momento en que EEUU está
inmerso en plena campaña presidencial.
Inflación. Este plan se produce en un
marco en que, según fuentes de AFI (Analistas Financieros
Internacionales), en declaraciones a El Boletín,
la inflación subyacente ha tocado techo en EEUU después
de que haya subido un 2,4% en 2007, debido a la esperada desaceleración
del consumo.
Según anunció el Departamento de Trabajo de EEUU,
en todo 2007, la inflación subyacente subió un
2,4% después de un aumento del 2,6% en 2006. Se trata
del menor incremento para un período de 12 meses desde
2005 y los analistas consideran que se trata de un techo, debido
a que las presiones inflacionistas comenzarán a relajarse
por la desaceleración del consumo.
En el mes de diciembre, la tasa subyacente subió un 0,2%.
Según los expertos, este incremento de los precios, que
se mantienen dentro del colchón que la Fed considera
cómodo, permitirán al organismo presidido por
Ben Bernanke acometer las esperadas bajadas de tipos necesarias
para espolear el crecimiento económico.
Ventas minoristas. Uno de los principales baremos
para medir la desaceleración del consumo son las compañías
minoristas, que presentaron unas decepcionantes ventas en la
temporada de vacaciones de diciembre, lo que devuelve al mercado
el pesimismo sobre que el consumo en EEUU esté en proceso
de desaceleración.
Según un informe de Retail Metrics, dos tercios de los
minoristas que informaron de las ventas de diciembre en las
tiendas abiertas ya el año pasado incumplieron las previsiones
del mercado, que en muchos casos ya habían sido reducidas.
Las ventas en estas tiendas aumentaron apenas un 1,7% entre
noviembre y diciembre, la tasa más baja de crecimiento
desde 2002. Las promociones, las ventas de último minuto
y las tarjetas regalo no lograron dar la vuelta a la preocupante
situación, en el mes en que mayores ventas se producen
en el año.
No obstante, Wal Mart, que suele considerarse un auténtico
baremo del consumo en el país, consiguió salvar
la temporada de vacaciones gracias a la venta de alimentos,
electrónica y farmacia, que ayudaron a compensar ampliamente
las débiles ventas de ropa y productos para el hogar.
Así Wal Mart anunció que sus ventas comparables
aumentaron un 2,4%, en línea con sus previsiones, que
oscilaban entre el 1% y el 3%. No fue la tónica dominante
en el mercado, ya que Gap, Limited Brands, Macy’s o Kohl’s
presentaron unas ventas menores de lo previsto. Hot Topic, Men’s
Warehouse y American Eagle Outfitters se encuentran entre las
compañías que han rebajado sus previsiones de
beneficios para el cuarto trimestre.