|
El sector inmobiliario español atraviesa
por una situación de "sálvese quien pueda".
Los descalabros bursátiles, los imparables despidos y los
incesantes cierres de agencias han propiciado que las inmobiliarias
no hayan logrado crear un frente común para afrontar la crisis.
La defensa de intereses propios ha provocado que las distintas
patronales inmobiliarias se ensimismen. Varias ausencias de los
representantes en actos públicos convocados tanto por la
patronal madrileña Asprima como por el G 14 han sido cuestionadas
por más de uno. Al parecer, los contactos con algunos órganos
gubernamentales no han sentado bien en la patronal madrileña
que en un principio daba su apoyo incondicional al lobby inmobiliario.
Aunque las rupturas van más allá, según ha
podido saber este diario, la presidencia de Fernando Martín,
en el G 14, no convence a sus asociados por su incapacidad de
compaginar su labor en Fadesa con la de la patronal. En la último
acto de la patronal, Martín declinó hacerse ver
para no dar explicaciones del endeudamiento de la inmobiliaria
Fadesa.
Las crecientes dificultades de financiación y el elevado
endeudamiento del sector asustan cada vez más a los inversores.
La época dorada de las inmobiliarias en Bolsa ya es cosa
del pasado.
9.000 millones. Prueba de ello es que en las dos primeras
semanas del año las 13 inmobiliarias cotizadas han visto
esfumarse más de 9.000 millones de capitalización,
más de un tercio de su valor. Sin embargo, la estrategia
más inmediata por parte de las empresas de la industria
es el recorte de plantilla. El número de parados subió
en diciembre al sumar más de 35.074 desempleados, de los
que el 92% pertenecían al sector de la construcción.
Las previsiones no apuntan a tiempos mejores. Según el
director de la Oficina Económica del Presidente, David
Taguas, 300.000 empleos desaparecerán en los próximos
dos años. Con esta iniciativa de recortes las empresas
luchan por mantenerse en pie. Cosa que algunas ya no pueden ni
intentarlo. Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (API) calcula
que de las 80.000 oficinas de intermediación que existían
a principios de 2007, sólo ha sobrevivido la mitad.
España, el peor de la UE. España es el país
de la Unión Europea donde más bajó la producción
en el sector de la construcción en noviembre de 2007, con
una caída del 3,9% frente a octubre, según datos
publicados por la oficina de estadística comunitaria (Eurostat).
Estrategias. Los expertos consultados por este diario estiman
que las inmobiliarias impulsarán probablemente este año
un proceso de fusiones para intentar corregir el gran endeudamiento
actual. Reyal Urbis, Martinsa-Fadesa o Parquesol han sido las
primeras en liderar la tendencia.
|