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En Europa, las ventas de automóviles se han
estancado. Apenas han conseguido crecer un 1,1% durante
el pasado año, hasta alcanzar los 15,95 millones de unidades.
Lo que tiene lógicas consecuencias en la industria del
acero. Indudablemente, la subida del precio del petróleo
es la principal causa.
Pero los cambios de fiscalidad y la limitación
del crédito y de la liquidez, que mantienen los consumidores,
se pueden añadir como otras posibles causas. En Europa,
es Alemania el principal mercado del sector y las matriculaciones
han descendido más de un 9%, hasta alcanzar los
3,14 millones de unidades. En España, aunque de forma más
moderada, las cosas pasan igual. Cerró el pasado ejercicio
con unas ventas de 1,61 millones de coches, lo que significa un
descenso del 1,2%. El pasado año, tanto Francia,
como Italia y el Reino Unido, han conseguido un balance positivo.
Pero el motor del sector fue la Europa del Este. En Lituania,
por citar un caso, las ventas aumentaron un 48,3%.
Seat, filial de Vokswagen, comercializó 431.000 vehículos en 2007, lo que significa un incremento
del 0,4% respecto al precedente ejercicio. Si pasamos
a Estados Unidos, esta cuestión no funciona mejor. En las
últimas semanas, Detroit ha sido el salón del automóvil.
Con una alegría típica de los días de fiesta,
esta ciudad norteamericana ha contemplado la presencia de las
principales firmas del mundo con sus últimos modelos.
Se ha olvidado, por unos días, de que General
Motors, Chrysler y Ford están eliminando 40.000 empleos,
pues estas empresas perdieron, durante el pasado ejercicio, miles
de millones de dólares. También aquí la subida
del precio del petróleo tiene sus consecuencias, aunque
Estados Unidos es tradicionalmente un país de gasolina
barata.
En Detroit ha llamado la atención, en esta última
feria, los "trucks" esos vehículos, mitad furgonetas,
mitad todoterrenos. Los japoneses, después de conquistar,
en Estados Unidos, el segmento de los turismos, se apresuran ahora
a conquistar también el segmento de los "trucks".
Controlan, en este momento, el 29,2% de este mercado,
mientras que los americanos alcanzan la cuota del 63,7%.
Fabricantes chinos. Por otra parte, los fabricantes
chinos de coches se han presentado también en Detroit,
con objeto de conquistar el mercado americano. Según los
expertos, los chinos necesitan mejorar la calidad y la seguridad
de sus coches, si quieren poder competir con los productos de
Estados Unidos. Pero antes del año 2009, los chinos no
parece probable que puedan ser competidores en alguna escala en
este difícil mercado.
Los problemas derivados del cambio climático
no son ajenos a este sector, lo que da lugar a una dificultad
más, en este complejo momento. El Parlamento Europeo ha
pedido a la Comisión Europea que amplíe el plazo
para reducir las emisiones de dióxido de carbono en los
coches. Se pide que esta reducción alcance los 120 gramos
por kilómetro, de 2012 a 2015. La primera de estas fechas,
según las autoridades europeas, no deja tiempo suficiente
para que la industria del automóvil pueda adaptarse a las
nuevas exigencias técnicas. Además, el Parlamento
Europeo ha aprobado otra resolución en la que pide, siguiendo
las demandas del sector del automóvil, que se autorice
la introducción de nuevos sistemas de seguridad, lo que
conlleva un aumento del peso de los vehículos y, consecuentemente,
se elevan las emisiones de dióxido de carbono en estos
coches.
Estos son algunos datos, indudablemente significativos, de la
situación en un sector, que está experimentando
una recesión económica a nivel mundial. |