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El presidente de Perú, Alan García, se ha apresurado a sacar partido del viaje que esta semana ha realizado a España, y después de ver ‘in situ’ las posibilidades económicas que tiene Europa, ha decidido que quiere impulsar un Tratado de Libre comercio (TLC) con la Unión Europea (UE), al margen de la Comunidad Andina de Naciones (CAN).
El ministro peruano de Relaciones Exteriores, José Antonio García Belaúnde, apoyó la iniciativa del presidente Alan García, y aseguró que su país no puede quedarse sin el TLC con la UE porque haya países que quieran un acuerdo muy restringido con el Viejo Continente.
Esto, no hace sino confirmar las palabras del mandatario peruano, que ya expresó el pasado lunes, en su visita a Madrid, que esa nación andina debería poder negociar un tratado comercial con la Unión Europea al margen de la CAN, sobre todo por el poco interés para llegar a un acuerdo que muestran algunos países de esa comunidad andina, como Bolivia o Ecuador.
Con respecto a su viaje a España, el mandatario aprovechó su estancia en la Península Ibérica al máximo, y nada más poner los pies en suelo español, declaró que había viajado a ese país para buscar nuevas inversiones para su nación, tanto españolas como europeas, y que por tanto, ese TLC con la UE, beneficiaría tanto a unos como a otros.
El presidente peruano quiso dejar claro a los empresarios que se atrevan a invertir en su país, les aseguraba estabilidad económica, seguridad jurídica, responsabilidad fiscal y "la consolidación de un sistema democrático integral".
Además, el mandatario peruano, se entrevistó en Madrid con el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y antes mantuvo un encuentro con representantes de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), con los que analizó las oportunidades de negocio en Perú, y firmó un acuerdo de colaboración entre ambas partes.
Además, García visitó al Jefe de Estado español, el Rey don Juan Carlos, quien ofreció una cena en su honor en el Palacio Real.
Perú, con más gas. Con el fin de impulsar aún más las inversiones españolas y europeas en su país, el presidente de Perú, explicó en Madrid que el nuevo pozo gasífero de Kinteroni, que Repsol descubrió la semana pasada en la región peruana de Cuzco, garantiza el autoabastecimiento nacional para unos 30 años. Además, el mandatario aseguró que con los 15 trillones de pies cúbicos que se encontraron en el nuevo pozo, Perú podría incluso exportar ese gas a EEUU y México. García expresó que hace unos años se encontró en Perú el yacimiento gasífero de Camisea, y “afortunadamente, Repsol, en un yacimiento contiguo, viene a hacer un hallazgo”, que supone junto con los ya existentes, unos 20 trillones de pies cúbicos, suficientes para el autoabastecimiento.
Alan García puntualizó que ese autoabastecimiento comprende la demanda energética, la vehicular y la agrícola para fabricar productos necesarios para el sector, e incluso para la exportación, sobre todo a EEUU.
Críticas para Chávez. También en Madrid, el presidente de Perú criticó la política del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y afirmó que cerrar un país en torno a su riqueza, lo priva de recibir el impulso de la inversión y la tecnología internacionales. Sin embargo, el mandatario aseguró que nunca va a discutir con Chávez sobre ese asunto, por que él (Alan García) no es el presidente de Venezuela.
En consecuencia, aseguró que lo único que va a hacer es esperar a que dentro de tres años se comparen los resultados de Perú y Venezuela, y entonces se verá qué modelo ha sido más efectivo. Con respecto a la ideología del mandatario bolivariano, Alan García afirmó que “esos modos de pensar están en franco retroceso”, y añadió que ni siquiera Venezuela supone un peligro internacional, porque un país, por muy grande que sea, no puede competir con el avance de la tecnología, el descubrimiento científico y la movilización internacional de capitales.
El mandatario peruano opinó además que "el problema (de Chávez) es que el título de presidente a veces convence a algunos de que ser presidente es ser un hijo de Dios con capacidades taumatúrgicas y sobrehumanas”, “y uno no es más que un ser humano como cualquiera, sujeto al contexto y a las imprudencias del mundo”. |