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Tras la
insinuación del Gobierno de destinar parte de la reserva
de pensiones a inversiones en Bolsa, las fuentes sindicales y
empresariales consultadas por este diario afirman con cautela
que estarían de acuerdo con la idea "sólo si
se trata de inversiones en valores solventes". El Fondo de
Reserva se encuentra actualmente en un ascenso imparable, con
una rentabilidad del 5,23% en 2006 y un monto total de 40.000
millones de euros. La cifra representa la mitad de los 81.193
millones de euros que suman el resto de fondos de pensiones españoles.
Después
de la última aportación del Gobierno de 4.000 millones
de euros al Fondo de Reserva, el importe que se invertiría
en Bolsa sería similar a la capitalización de REE,
Enagás e incluso lo equivalente al 10% de Endesa. Si el
Gobierno sigue adelante con su idea inicial de invertir el 10%
de las reservas, en total serían 4.000 millones de euros
destinados a operar en Bolsa.
A la espera
de recibir toda la documentación del Gobierno, las fuentes
sindicales consultadas han afirmado que "si se trata de valores
estables" no se negarán a la inversión del
Fondo de Reserva de Pensiones.
El Fondo
de Reserva invierte actualmente un 60% en deuda del Estado español
y el 40% restante en activos similares de Francia, Alemania y
Holanda. Por este motivo, fuentes cercanas a instituciones de
inversión, aseguran que la diversificación sería
buena, ya que si el fondo sigue creciendo, podría comprar
toda la deuda del Estado. En la
misma línea, opinan que no se debería invertir en
deuda de otros países porque se ayudaría al desarrollo
de estos en vez de al crecimiento español.
Si se estudia
la evolución de la deuda que tiene el Estado y la cuantía
del Fondo de Reserva, las dos cifras siguen una tendencia a la
par. Según datos del Banco de España, en noviembre
de 2006, las administraciones públicas contaban con 33.294
millones de euros en bonos y obligaciones del Estado (100 veces
más que en 1998), mientras que el Fondo tenía una
cifra similar, 35.000 millones de euros en su "hucha".
El 60% de esta cuantía está invertida directamente
en estos activos de deuda pública, equivalentes a 21.000
millones de euros.
En 2003,
las administraciones públicas contaban con 16.986 millones
de euros en obligaciones y bonos del Estado, y el Fondo tenía
en su haber 12.024 millones de euros. Un
año después, las reservas ascendían a 19.330
millones y las administraciones contaban con 25.086 millones en
bonos. En 2005 las cifras se acercan todavía más,
27.185 y 30.502 millones, respectivamente. Las previsiones apuntan
a que el Fondo cerrará 2007 con 50.000 millones de euros.
En noviembre
de 2006, las administraciones públicas acaparaban el 12,5%
del saldo de bonos y obligaciones del Estado en circulación.
Esta cuota supera el 11,6% que sumaban seguros y fondos de pensiones,
y roza el 14,17% de instituciones de inversión colectiva.
Las fuentes
consultadas aseguran que la toma de decisión sobre el futuro
de la inversión de las reservas será larga, ya que
después de recibir la propuesta de la Administración,
se creará una "subasta" entre las distintas instituciones
financieras para que presenten sus credenciales bajo los "principios
de solvencia y experiencia". El fondo elegirá así
a la empresa privada que presente el menor índice de riesgo. |