a
 
Año VII - Madrid, viernes 2 de febrero de 2007
 
Reportaje
 

El presidente de México viaja a Europa para fomentar las relaciones comerciales e impulsar las inversiones

 
La gira de Calderón

Emma Pérez

 

Felipe Calderón ha pasado seis días en Europa con un objetivo directo: buscar inversores para México. El mandatario tenía las cosas claras. Después de la oleada de intranquilidad que han suscitado las políticas económicas de algunos de sus vecinos, Calderón sabe que tiene la oportunidad de presentar a su país como un refugio seguro para los inversores.

Lejos de ideas de nacionalización y reformas que escapan a la lógica neoliberal, la idea que Calderón ha querido transmitir en el Viejo Continente es que México es de fiar y parece ser que los mandatarios europeos se lo han creído.

El discurso de Felipe Calderón no se escapó ni un milímetro de un guión tan bien aprendido que lo repitió en las cuatro ciudades que visitó. “Queremos convertir a México en uno de los primeros destinos de inversión y, para ello, respetaremos los derechos de quien invierte, la propiedad privada y haremos que se cumpla la ley en este sentido”.

Calderón se esforzó por dejar claro que la mexicana es una de las mayores economías del mundo y que su situación estratégica, su estabilidad política y económica y su peso en la región hacen de México uno de los países más atractivos para las empresas extranjeras.

Destacar las buenas relaciones que el país norteamericano tiene con sus socios europeos fue también otra de las constantes de su discurso. Sus homólogos no dudaron en sostener esta tesis: “Tenemos una relación bilateral intensa, poderosa y estratégica y confío en que los lazos con el nuevo gobierno sean igual de buenas que con el anterior (el dirigido por Vicente Fox) o incluso se acrecienten”, afirmó, por ejemplo, el presidente español Jose Luis Rodríguez Zapatero.

La primera parada de Calderón fue en Alemania el 24 de enero. Allí se reunió con la canciller Angela Merkel y con varios empresarios alemanes con los que firmó la renovación de un acuerdo de cooperación de Comercio Exterior para intensificar el intercambio comercial y tecnológico.

Posteriormente, se dirigió a Davos (Suiza) donde, aparte de promocionar su país, sembró la polémica. Felipe Calderón asistió a la reunión anual que el Foro Económico Mundial celebra en la ciudad suiza y allí realizó las declaraciones que encenderían los humos de su homólogo venezolano Hugo Chávez.

El presidente mexicano afirmó que la de su país era “una economía de futuro, no como las de Venezuela, Argentina o Bolivia que son economías del pasado, cerradas y en las que las acciones del Estado afectan a las inversiones”. Calderón criticó también “las dictaduras personales vitalicias y las políticas de expropiación, más propias de otros tiempos”, en clara alusión al presidente venezolano.

La respuesta de Chávez, por supuesto, no se dejó esperar. El dirigente andino comentaba en su programa dominical de radio “Aló Presidente” que “es triste que un jefe de Estado, para intentar proyectar su país, haya atropellado a otros países” y añadió “parece ser que el caballerito va por el mismo camino que su antecesor, el cachorro del imperialismo (por Vicente Fox)”.

Después de Davos, le tocó el turno al Reino Unido. En Londres, Felipe Calderón y Tony Blair reafirmaron su compromiso ecologista y manifestaron su intención de fomentar el desarrollo de fuentes de energía alternativas, trabajar para la reducción de las emisiones de carbono, crear viviendas y desarrollar el transporte sostenible.

Felipe Calderón concluyó su gira europea en España donde cenó con el Rey Don Juan Carlos y se reunió al día siguiente con empresarios españoles y con el presidente Jose Luis Rodríguez Zapatero. En Madrid, ambos mandatarios hicieron un llamamiento a la integración iberoamericana como vía más directa para lograr el crecimiento y la prosperidad en la región.

En este sentido, Calderón mantuvo una actitud conciliadora a pesar de las polémicas declaraciones de Davos y afirmó que trabajará “de manera incansable para superar las diferencias de manera ordenada y respetuosa ya que, a pesar de las discrepancias, las similitudes son mayores que las diferencias”.

México es, junto a Chile, el único país latinoamericano que ha logrado firmar un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea. Calderón intenta ahora dar vida a este acuerdo y profundizar en las relaciones comerciales a la par que intenta atraer a la inversión extranjera.

Según fuentes cercanas al Gobierno mexicano consultadas por Americaeconomica.com, Felipe Calderón “se encuentra muy satisfecho con los resultados de su gira aunque por el momento no ha realizado ningún balance oficial”.

Su visita a Europa recibió buenas críticas del sector empresarial. En España, los empresarios calificaron de “convincentes” las explicaciones de Calderón y manifestaron sentirse “seguros y tranquilos”, según declaraciones recogidas por EFE.

Algunos activistas de derechos humanos no tienen tan buena opinión del dirigente. Diversas organizaciones se manifestaron en las ciudades que visitó Calderón acusándole de los asesinatos cometidos durante los disturbios que tuvieron lugar en Oaxaca y de fraude electoral.

 
 

Americaeconomica.com
Internet

 

 


 


 
 
Copyright© Americaeconomica.com - All rights reserved
Asesores de Publicaciones, S.L - España