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Año IX - Madrid, viernes 9 de febrero de 2007
 
Reportaje
 

El presidente brasileño se esfuerza por llevar a cabo su plan de inversiones

Semana en construcción

Ana Míguez

Lula muestra su interés en llevar a cabo su plan de inversiones. Aunque sigue encontrando algunas trabas en el camino. A lo largo de la última semana, el presidente brasileño ha tenido que enfrentarse a la incertidumbre de su mayoría parlamentaria, convencer a los inversores internacionales y afrontar las críticas de sus antiguos compañeros sindicalistas y del Partido Popular Socialista.

Aunque todo esto parece que no ha frenado a Lula para dar inicio a las obras de su Plan de Aceleración del Crecimiento (PAC), ya que el mandatario ha visitado Río de Janeiro para concretar el comienzo a su plan de infraestructuras.

Lula se reunió con el gobernador de Río, Sergio Cabral, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), para firmar el convenio de construcción de la autopista "Arco Rodoviario de Río de Janeiro".

El mandatario eligió Río para empezar las obras de su plan de infraestructuras, porque se encuentra gobernado por uno de los partidos clave de su Gobierno: el PMDB, la mayor fuerza política del país, con más de dos millones de afiliados. Parece una casualidad o no, aunque el problema que tiene el mandatario con los gobernadores le han obligado a desplazarse primero al territorio de uno de sus “colegas”.

Lula sabe que algunos gobernadores de todos los “colores” están molestos porque consideran que las provincias no tienen una participación suficiente en la renta del Gobierno federal y quieren una parte de los tributos sobre las transacciones bancarias, impuesto denominado Contribución Provisoria sobre Movimientos Financieros (CPMF). Ante esta situación, los gobernadores pedirán al presidente 15.500 millones de reales (5.614 millones de euros) al año en la próxima reunión que tendrán con él en marzo como contrapartida por aprobar su plan.

De momento, el presidente no ha respondido a la petición de los gobernadores provinciales, aunque ha mandado un mensaje tranquilizador a los inversores internacionales al afirmar que su Gobierno mantendrá su política de control del gasto público a pesar de que se vaya a realizar su plan de infraestructuras. De hecho, la Bolsa de Sao Paulo acumula una revalorización del 46,6% en términos de dólar desde principios de 2005 hasta el pasado mes de enero. Sin embargo, la incertidumbre que tienen los inversores internacionales de las inversiones que Lula quiere hacer en su proyecto ha generado que en estas dos últimas semanas haya perdido un 0,2%.

Tradicionalmente, el Gobierno brasileño congela los gastos del Presupuesto anual para garantizar su meta de superávit primario y pagar la deuda del sector público. Aunque, el presidente también destacó que el congelamiento presupuestario no afectará al dinero destinado al plan de inversiones para infraestructura.

Continúa la polémica. Aún así, la polémica sigue creciendo ya que si Lula congela el Presupuesto, el plan seguirá las pautas anunciadas en un principio, es decir, crear un fondo para financiar las obras de infraestructura con 5.000 millones de reales (1.836 millones de euros) del patrimonio líquido de otro fondo ya existente de garantía a los trabajadores, llamado Fondo de Garantía por Tiempo de Servicio, defendido por sus antiguos compañeros sindicales y de coalición.

Força Sindical, el segundo sindicato del país por número de afiliados, ha acusado a Lula de querer utilizar dinero del fondo que es propiedad de los trabajadores para el plan e, incluso, el sindicato ha interpuesto una demanda al presidente ante la Corte Suprema. Carlos Gonçalves, secretario general de Força Sindical, en declaraciones a Americaeconomica.com ha afirmado que entiende que las inversiones en infraestructura son necesarias para el crecimiento del país, pero la forma propuesta por el equipo del Gobierno "es muy ruin y puede generar grandes pérdidas para los trabajadores".

Además, los antiguos compañeros de Lula del PPS, que formaron parte de la coalición gobernante dirigida por Lula desde 2002 hasta 2004, acusan al presidente de aprovecharse de proyectos de otros gobiernos que no pudieron realizar. El líder y diputado del Partido Popular Socialista (PPS), Fernando Coruja, ha dicho a este diario que el PAC “tiene cosas buenas, pero son viejas, son ideas de otros Gobiernos y Lula las ha mutilado para hacer propaganda”.

Al preguntarle por los proyectos que el actual mandatario habría “copiado”, Coruja citó ejemplos como los inversiones de Petrogas, o la construcción de empresa eléctricas que tuvieron impedimentos por temas de medio ambiente.

Por lo visto, Lula de momento demuestra un cambio de actitud en su segundo mandato. Al inicio de su carrera presidencial quiso estabilizar la economía del país y ahora quiere impulsar el crecimiento. Y su garantía de éxito es que el proyecto de la construcción de la autopista "Arco Rodoviario de Río de Janeiro" podrá quedar listo para junio y entonces se iniciarán las primeras obras del PAC.

 
 

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