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Steve Jobs, consejero delegado de Apple, podría
haber iniciado esta semana una revolución en el mundo de
la música, al pedir a las grandes discográficas
que eliminen los sistemas de protección de derechos de
autor (DRM) que impiden la copia privada.
De hecho, EMI podría haberse desmarcado del
resto de las discográficas. Según publica el diario
The Wall Street Journal, la británica podría estar
negociando con varios portales de Internet la venta de todo su
catálogo musical digitalizado en formato MP3 y sin protección
de copia. De confirmarse, la decisión de esta discográfica
supondría un importante cambio de estrategia con la piratería.
La compañía podría convertirse en el primer
grupo que retira los sistemas de protección defendidos
por las principales empresas del sector.
Todos estos movimientos han provocado que los defensores
de la copia privada se anoten un tanto. El DRM, tecnología
capaz de controlar el número de veces que se puede copiar
o reproducir una creación intelectual, y que está
incorporada al propio fichero o soporte, podría estar viviendo
sus últimos momentos.
Estrategias. Miguel Pérez Subías,
presidente de la Asociación de Usuarios de Internet, no
ha querido valorar estos nuevos movimientos en el sector, aunque
los ha calificado como meras estrategias empresariales.
Pérez Subías considera que el DMR es un sistema
inútil para proteger los derechos de autor.
Desde su asociación abogan por el sistema de distribución
copyleft, que permite la libre circulación
de las creaciones musicales, siempre y cuando no haya interés
económico por medio.
La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), aunque tampoco
ha querido pronunciarse al respecto, ha manifestado claramente
que la asociación es una clara defensora del sistema de
copia privada, uno de los límites de la Ley de Propiedad
Intelectual.
DMR. El sistema de protección de copia,
DRM, fue creado para que las cuatro grandes compañías
discográficas, Universal, Sony BMG, Warner y EMI, accedieran
a ofrecer su música en Internet.
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