| El
plan de integración centroamericana ha entrado en un periodo
de incertidumbre. La que fuera presentada como la gran iniciativa
del ex presidente de México Vicente Fox para conformar
un mercado que abasteciera de crudo a la región, parece
que ya no cuenta con el entusiasmo de los dirigentes involucrados
en el proyecto.
El pasado 6 de febrero, ministros y funcionarios de México,
Colombia, Centroamérica y Caribe informaron, tras mantener
varias reuniones, de que se habían paralizado las negociaciones
para designar a la empresa ganadora de la licitación que
construirá la gran refinería mesoamericana. Petróleos
Mexicanos (Pemex) ya ha afirmado que tiene serias dudas acerca
del avance del proyecto.
Por ahora, los dirigentes de los países involucrados han
fijado como posible fecha de licitación el mes de marzo
de 2008. La razón del retraso es que la concreción
del proyecto es más difícil de lo que pensaban.
“Nosotros confiamos en que la iniciativa prospere a pesar
del cambio en el cronograma porque este es un tema más
complicado que requiere más estudios de los que inicialmente
y de manera optimista se pensaron”, afirmó el viceministro
de Comercio Interior mexicano, Manuel José Paredes.
Para el director de Pemex, la construcción de la refinería
no es el único y más serio problema.“No ha
habido un acuerdo entre los países centroamericanos acerca
de un compromiso de consumo de las gasolinas correspondientes
y esto sí le mete mucha incertidumbre al proyecto...además,
el ofrecimiento hecho en enero por (el presidente) Hugo Chávez
(de construir una refinería en Nicaragua) le mete más
ruido e incertidumbre”, ha afirmado Jesús Reyes Heroles.
Estas declaraciones se revisten de especial importancia cuando
Pemex es la empresa que abastecerá la mayoría del
crudo necesario para la refinería. Asimismo, el funcionario
agregó que las empresas extranjeras interesadas en la construcción
de la refinería “también necesitan saber si
hay un compromiso para consumir dicha gasolina” e instó
a los gobiernos centroamericanos a tomar pronto una decisión.
Pemex tendrá dudas pero los demás también
albergan cierta incertidumbre acerca de la capacidad de la petrolera
estatal mexicana para abastecer de crudo a la región,0
ya que la escasez de petróleo en México se revela
como otra de las cuestiones a tomar en cuenta en el proyecto de
integración.
Según el plan inicial, México tiene previsto otorgar
un contrato de compraventa de largo plazo de 230.000 barriles
diarios de crudo pesado al consorcio que gane la licitación
para administrar la refinería que procesará unos
360.000 barriles diarios. La inversión estimada es de unos
5.000 millones de dólares (más de 3.800 millones
de euros).
La refinería es el proyecto estrella del Programa de Integración
Energética Mesoamericana, que impulsó el ex presidente
Vicente Fox y fue lanzado en diciembre de 2005 por los mandatarios
de México, Centroamérica, Colombia y República
Dominicana.
La idea que planeaba en la cabeza de Fox al lanzar esta iniciativa
era hacer frente a la excesiva influencia que, a su juicio, ejercía
en la región el presidente Hugo Chávez, quien tiende
a cambiar petróleo por aliados. La intención de
Fox era asegurar, mediante la integración energética,
un mercado de crudo en el que el mandatario venezolano no tuviera
nada que hacer.
|