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Los continuos
rumores de adquisiciones y procesos de concentración entre
las empresas siderúrgicas japonesas, han hecho que éstas
se revaloricen de forma espectacular en el último año
en la Bolsa del país. El sector se ha convertido en el
principal apoyo alcista del Nikkei, que esta semana ha alcanzado
máximos históricos, superando los 18.000 puntos.
Y es que, desde principios de junio
de 2006 hasta la actualidad, la Bolsa se ha revalorizado a la
par que lo hacían las siderúrgicas del país.
Durante
este periodo, las acciones de Nippon Steel, la segunda productora
mundial de acero, se han elevado un 88%. Japan
Steel y Kobe Steel, han aumentado el valor de sus acciones en
un 59% y un 52% respectivamente, mientras que una de su mayor
competidora y cuarta en el ranking mundial, JFE Holding, lo ha
hecho en un 25%.
Con estos
porcentajes, los inversores empiezan a observar cómo las
siderúrgicas se abren un hueco importante entre otros sectores,
como por ejemplo, las entidades bancarias.
Standard
&Poor's afirma que a pesar de la caída de los precios
de importantes materias primas como el aluminio, el níquel
o el acero, piensan que estos son lo suficientemente altos como
para compensar los gastos.
El proceso de fusiones en el sector
siderúrgico se desató con la oferta de Mittal Steel
sobre Arcelor, los dos gigantes de la producción acerera
mundial. Después, la compra de Oregon Steel por parte del
productor ruso Evraz por 1.800 millones de euros, y la operación
de la india Tata Steel, que se se convirtió en la quinta
mayor siderúrgica mundial tras comprar a la holandesa Corus
Group, cambió todos los índices del ranking mundial.
Las únicas
que se han salvado de este "desbarajuste", han sido
las compañías japonesas. Los
rumores sobre los acuerdos entre todas ellas, para competir en
el mercado internacional frente a grandes empresas, como Arcelor
o Evraz, han hecho que sus acciones aumenten su valor a pasos
agigantados en los últimos meses.
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