a
 
Año IX - Madrid, viernes 23 de febrero de 2007
 
Reportaje
 

La oposición boliviana aprovecha su mayoría en el Senado para incomodar a Morales

Contactos bajo sospecha

Emma Pérez

Tras un año en el que Evo Morales ha tenido amarradas todas las instancias del poder, la pérdida del control del Senado empieza a causar molestias al mandatario boliviano. La oposición a Morales por fin encuentra un espacio en el que desarrollar una política que pueda poner en más de un aprieto al Ejecutivo. Su nueva oportunidad: aprovechar la sospecha de que el partido oficial Movimiento al Socialismo (MAS) ha podido mantener contactos con la banda terrorista ETA.

Una vez ha saltado la alarma por las informaciones vertidas por el diario español El País acerca de unos presuntos contactos entre el MAS y sectores vinculados con ETA, el senador del partido opositor Podemos, Tito Hoz de Vila, ha pedido la comparecencia en la Cámara alta del ministro de Exteriores, David Choquehuanca.

Hoz de Vila considera que las versiones acerca de una posible relación entre el Gobierno y grupos radicales vascos pueden perjudicar a la imagen de su país y afectar a las relaciones que Bolivia mantiene con España y la UE. Según el senador, su única intención es “aclarar ciertas dudas” y “tener una definición muy clara de cuál es la vinculación”.

“Yo, personalmente, no conozco a ninguno de la ETA”, ha afirmado Morales. Su postura es tajante. “Ni como gobierno, ni como MAS, ni como dirigente sindical, nunca reconocemos a movimientos organizados en levantamientos armados, en algún caso como guerrilleros, terroristas. Nunca tuvimos contacto”, sentencia el mandatario.

Contactos casuales. Medios de La Paz se han hecho eco de la información dada por El País que sitúa a dirigentes de Askapena, organización ligada a Batasuna (partido ilegalizado considerado el brazo político de ETA), en actos donde también estaban Morales, el vicepresidente, Alvaro García Linera, y el presidente de la Cámara de Diputados, Edmundo Novillo.

El periódico señala, además, que ETA estaría buscando establecer un refugio en Bolivia, particularmente en la ciudad de Cochabamba, ante la posibilidad de que el que sería su actual cobijo, Cuba, afronte cambios políticos en breve.

Novillo ha negado toda vinculación, aunque reconoce contactos circunstanciales. El dirigente del MAS ha confirmado que se entrevistó en 2005 con dirigentes de Askapena cuando estaban de visita en Bolivia y que les “facilitó” una entrada al Congreso, lo cual “no es igual que invitarlos”. Al año siguiente, cuenta Novillo, les saludó cuando se volvió a encontrar con ellos durante la inauguración de la Asamblea Constituyente. “Fue un momento casual y no tuve más relación”, ha afirmado el presidente de la Cámara.

Por su parte, el Senador del MAS Antonio Peredo ha explicado que a los Parlamentos suelen estar invitadas organizaciones de las más diversas tendencias y denuncia que ese hecho se quiera relacionar con política.

La historia se repite. Evo Morales ya desmintió la existencia de reuniones entre miembros de su partido y de la ilegalizada Batasuna. El presidente de Bolivia explicó que “de manera institucional, partidaria y orgánica, no hay ninguna relación con ETA”. El Ejecutivo español aceptó esta explicación por considerarla “clara y firme”, según palabras del ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos.

No obstante, es preciso señalar que el diputado del MAS Feliciano Begamonte reconoció haber viajado al País Vasco invitado por “gente de los movimientos sociales” para debatir sobre “cómo encontrar una independencia del sometimiento de la derecha que está todavía en Euskadi”. El Gobierno de Morales se justificó indicando que Begamonte no conocía las “actividades ilegales” de Batasuna y reiteró su “apoyo y solidaridad” al Gobierno español en su “lucha contra el terrorismo”.

Semejanzas ideológicas. Desmentidos al margen, representantes de ETA ya manifestaron que existe una conexión ideológica entre ellos y el Gobierno de Morales. En su zutabe (comunicado interno de la banda) de noviembre, la banda consideraba un ejemplo a seguir el modelo de oposición de Morales cuando lideró una revuelta indígena contra el ex presidente Carlos Mesa. ETA destacó cómo Evo supo desarrollar una estrategia política basada en “la decisión de los pueblos” y mantener la organización interna de su partido.

Evo Morales consiguió que Mesa dimitiera después de dos semanas de violentos bloqueos en las principales carreteras del país mientras que La Paz permanecía cercada y desabastecida de alimentos y combustibles.

 
 

Americaeconomica.com
Internet

 

 


 


 
 
Copyright© Americaeconomica.com - All rights reserved
Asesores de Publicaciones, S.L - España