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El ex presidente de Argentina y aspirante a la dirección del Partido Justicialista (PJ), Néstor Kirchner, aumenta cada día sus esfuerzos para unir aliados en el pacto que la semana pasada hizo con su ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, para reorganizar el partido.
Esta semana, después de poner de su lado a Lavagna y a varios empresarios afines al ex presidente y a uno de sus principales enemigos dentro del peronismo, Carlos Menem, Kirchner, más conocido en Argentina como ‘el pingüino', se ha centrado en atraer a sus filas a varios de los alcaldes más importantes de Argentina, como los de San Isidro y San Martín, Gustavo Posse (radical K) y Ricardo Ivoscus (ARI), respectivamente.
El ex mandatario no se ha olvidado del núcleo duro de sus partidarios y, por lo tanto, no ha dejado pasar la oportunidad para poner tra él a sus amigos los piqueteros, a los que ha prometido un lugar en la dirección del partido y una reunión con ellos cada 30 días para escuchar sus demandas. Ellos, a cambio, han prometido al marido de la presidenta que harán una marcha de apoyo a Cristina Fernández de Kirchner, antes de que ésta comparezca en el Congreso el 1 de marzo.
Algunos analistas han coincidido en asegurar a Americaeconomica.com que esta marcha no es más que el pago político de los piqueteros a Kirchner por contar con ellos para el nuevo justicialismo.
Pero aunque parezca que ‘el pingüino' ya prepara las maletas para desplazarse de su despacho actual al que le corresponde al al líder del peronismo, un inquietante nubarrón aparece en el horizonte. Es el ex gobernador de la provincia de Córdoba y todavía presidente del peronismo cordobés, José Manuel de la Sota, quien aún no se ha pronunciado sobre su postura ante la eventual presidencia de Kirchner en el PJ.
Quien si lo ha hecho ha sido la ex esposa de de la Sota, Olga Riutort, presidenta del Consejo Capital del PJ cordobés, que dijo no estar de acuerdo con el acuerdo de cúpulas que se está fraguando para apoyar la postulación del ex presidente.
Aunque ya se ha dicho en varias ocasiones que la actual presidenta argentina no estará en el entramado político de su marido, curiosamente, esta semana, la mandataria ha visitado Córdoba y ha firmado varias licitaciones para obras de infraestructura en la capital, además de que selló un pacto con la Universidad Ncional de Córdoba, por el cual adquirirá equipamiento para que los investigadores argentinos que se encuentran en en el exterior se puedan afincar en esa provincia.
Además, todos los alcaldes peronistas de Córdoba y el propio gobernador, Juan Schiaretti, entregaron a Cristina Fernández un documento en respaldo de la postulación de Néstor Kirchner a la Presidencia del PJ. |