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La gigantesca petrolera estadounidense ExxonMobil parece que ha conseguido atemorizar al Gobierno venezolano, que ha comenzado el contraataque y esta semana el ministro de Energía y presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, ha pedido a los trabajadores de la compañía estatal venezolana que defiendan la soberanía nacional con la Constitución y con las leyes vigentes en Venezuela, ya que el petróleo está muy vinculado al futuro económico del país.
Ramírez ha añadido que es muy importante que los empleados de Pdvsa sepan que el conflicto con ExxonMobil es político y que es muy importante que en estos momentos apoyen a la compañía estatal.
Por otro lado, ExxonMobil ha anunciado que está interesada en discutir con Pdvsa el valor del proyecto de crudo que le fue retirado el pasado año 2007 como parte del proceso venezolano de nacionalización en ese sector.
Mark Albers, vicepresidente de ExxonMobil, ha asegurado que su empresa está interesada en negociar con el Gobierno de Venezuela y con Pdvsa el valor justo de mercado de los activos expropiados.
Las órdenes ejecutadas contra las cuentas y los activos de Pdvsa en el exterior de Venezuela responden a solicitudes hechas por Exxon Mobil en anticipación al arbitraje que el 10 de octubre del año pasado presentó formalmente contra la República de Venezuela ante el Centro Internacional de Arreglo de Disputas Relativas a Inversiones (Ciadi), organismo que depende del Banco Mundial.
La parálisis de las cuentas en ese país afecta a unos 300 millones de dólares (208 millones de euros), puesto que no incluye filiales de la petrolera venezolana como Citgo y PDV América.
Por su parte, Venezuela ha tomado la decisión de colocar los ingresos petroleros de Pdvsa en bancos suizos para impedir otro posible embargo de sus fondos por parte de ExxonMobil. Fuentes financieras de la petrolera estatal han confirmado a Americaeconomica.com esta noticia pero han asegurado que no pueden dar más datos hasta que no haya un comunicado oficial del ministro venezolano encargado del asunto.
Esta acción de Exxon es el mayor reto que una trasnacional petrolera ha realizado hasta el momento contra gobiernos que han aprovechado los precios récord del crudo para aumentar su control en los recursos naturales en detrimento de los intereses de las grandes compañías.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha amenazado con suspender el suministro de petróleo a EEUU si Exxon Mobil no detiene la campaña legal que llevó a la congelación de 12.000 millones de dólares (8.333,3 millones de euros) en activos de Pdvsa en ese país.
Chávez aseguró que Venezuela no tendría otra opción que hacerle daño a EEUU si su país resultaba perjudicado por la acción de los que calificó "forajidos” de Exxon Mobil. Además, el presidente venezolano advirtió que "si la guerra económica continúa contra Venezuela, el precio del petróleo llegará a los 200 dólares (138,8 euros)”.
Esta no es la primera vez que el mandatario bolivariano amenaza a EEUU con dejar de enviarle crudo. Ya en febrero de 2006, Hugo Chávez advirtió al Gobierno de George W. Bush que si continuaba con la conspiración en su contra, su país no recibiría más petróleo venezolano. Este aviso se produjo después de que la secretaria de Estado estadounidense, Condolezza Rice, criticara la cercanía de Venezuela con Cuba. Una relación que Washington consideró desestabilizadora para el subcontinente.
Por otro lado, el pasado mes de noviembre Pdvsa quería adquirir las gasolineras uruguayas de Esso, filial de la petrolera estadounidense. La compra afectaría a un total de 107 estaciones de servicio del sello Esso.
El objetivo de la petrolera estatal venezolana es expandirse como distribuidora de combustible en el mercado uruguayo, pero con el conflicto que ahora les mantiene enfrentados es improbable que el deseo de Venezuela se haya derrumbado.
Aunque no es la única que pretende hacerse con un trocito de la gigantesca ExxonMobil ya que el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, pidió a Petrobras que realizara una oferta agresiva para poder adquirir los activos de Exxon en América del Sur (registrados bajo la marca Esso), por los que están luchando la competencia local y extranjera y Pdvsa.
Dilma Rousseff, jefa del Gabinete del Gobierno del presidente brasileño, ha urgido a Petrobras a que realice una propuesta para ganar los activos de Esso.
Por otro lado, Rousseff preside del directorio de Petrobras y se encarga de evaluar la compra de los activos de Exxon en América del Sur, que incluyen una refinería en Argentina y cientos de estaciones de servicios en toda la región.
Los principales rivales de Petrobras son el empresario aeroportuario Eduardo Eurnekian; el ex dueño de Quilmes y propietario de Usinas eléctricas, Carlos Miguens Bemberg; Pampa Holding, de Marcelo Mindlin, y Enarsa, la empresa estatal de energía argentina.
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