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Autoridades de la Policía brasileña han declarado que el robo de información confidencial en la petrolera estatal Petróleo Brasileño (Petrobras) ha sido probablemente un acto de espionaje corporativo.
Durante el mes de febrero han desaparecido ordenadores y discos duros pertenecientes a la petrolera. El jefe de la Policía Federal ha señalado que los investigadores del caso habían descartado desde un principio que se tratara de un robo común.
El caso lo están investigando la Policía Federal y la Agencia Brasileña de Informaciones (ABIN), que es el organismo nacional de inteligencia.
Lo curioso del caso es que a principios de semana el diario Folha de Sao Paulo aseguraba que las investigaciones de la policía apuntan a que sobre los indicios encontrados se trataría de un robo común de carga.
El presidente Lula da Silva informó a la prensa local que la información robada de Petrobras está ligada a dos hallazgos de petróleo, concretamente, la información sobre los campos petroleros Tupi y Jupiter, que tiene la calificación de "secreto de Estado".
Lula ha asegurado que el robo no causará perjuicios a la petrolera estatal porque tenían copias de seguridad pero el robo es grave porque en uno de los software había informaciones que no pueden circular por ahí.
El material que ha sido robado tenía informes sobre gigantescos campos petroleros encontrados en noviembre del pasado año en aguas profundas y cuyo potencial de crudo está estimado entre 5.000 y 8.000 millones de barriles, lo que aumentaría en un 50% la producción de la brasileña Petrobras.
La policía ha determinado que el robo tuvo que producirse durante los días festivos de carnaval, entre el 1 y el 6 de febrero. Los ordenadores fueron embarcados desde el puerto de Santos a la ciudad de Rio de Janeiro y posteriormente a la localidad costera de Macae.
Pero no todo iban a ser malas noticias para Petrobras, que anunciaba esta semana que construirá el primer oleoducto de etanol del mundo junto con la japonesa Mitsui y la contratista local Camargo Correa.
La tubería tendrá una capacidad para transportar hasta 12.000 millones de litros de etanol al año, que irán destinados principalmente a la exportación a países como Japón. Según un comunicado de la compañía, el oleoducto posibilitará la llegada eficiente del etanol a los puertos de exportación.
La nueva tubería forma parte de un 'corredor de exportación de etanol' que incluye los estados de Goias, Minas Gerais, Sao Paulo y Río de Janeiro. Será construida entre la localidad de Canedo, estado de Goias (en el centro del país) y Paulinia, estado de Sao Paulo (en el sureste), donde opera un sistema de refino y petroquímico de Petrobras.
Brasil es el principal productor y exportador mundial de etanol carburante destilado de caña de azúcar. |