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Los emigrantes latinoamericanos residentes en España suelen preferir los locutorios -establecimientos con cabinas telefónicas e Internet- para enviar sus remesas, por su fácil acceso, rapidez y seguridad.
Las remesadoras, empresas cuya única función es el envío de dinero al exterior y que trabajan a través de los locutorios, se muestran confiados al canalizar por estos estableciemientos el 70% del mercado de las remesas, más de 4.765 millones de euros en 2007, mientras que los bancos están dispuestos a acortar ese margen a su favor a través de nuevas estrategias de acercamiento a los inmigrantes por medio de reducción de tasas.
No es para menos. Están en juegos más de 6.807 millones de euros, cantidad que enviaron los inmigrantes hasta finales de octubre de 2007, de acuerdo a registros del Banco de España.
Fernando Silva, director de Banca Personal Internacional del Grupo Santander, anunció, en un reciente seminario sobre remesas en la Casa de las Américas, que la institución planea abaratar los costes del envío, cuya comisión es de tres euros.
Como parte de su estrategia de reducir el coste, el banco lanzó a finales de 2007 el plan comisión cero para los inmigrantes titulares de una nómina, pensión, hipoteca o plan de pensiones con la entidad.
Silva adelantó que buscarán nuevos canales para atraer a este sector, ofrecer un mejor servicio de atención al cliente y garantizar la rápida entrega de los fondos en sus países de origen.
De acuerdo a el informe elaborado por Bendixen & Asociados la comisión por el envío de remesas a América Latina oscila entre el 2% al 3% del importe enviado.
Lluis Romeu, director de Servicio a Nuevos Residentes de La Caixa, por su parte, asegura que la caja de ahorros cuenta con el servicio de remesas en sus 5.800 sucursales, y desde hace tres años cuenta con cajeros en 12 idiomas para facilitar la transacción a los extranjeros. Añadió que seguirán implementando nuevas vías para conseguir más clientes.
Para José María Lamamié de Clairac, director de instituciones financieras de la Dirección General de la Regulación del Banco de España, la desventaja competitiva de los bancos con respecto a las remesadoras es que el proceso de acercamiento de los extranjeros al sistema financiero es lento. Van haciendo contacto de acuerdo a sus necesidades.
Isabel Riaño Ibáñez, directora de Financiación Internacional del Ministerio de Economía y Hacienda, afirma que algunos extranjeros aún desconfían o no están muy familiarizados con el sistema financiero, por lo que se tiene que trabajar en este aspecto.
Las remesadoras, por su parte, se atienen a la ventaja competitiva que poseen sobre los bancos, y no planean reducir los costes. En el mercado de los locutorios la comisión oscila entre tres a seis euros. "No pueden rebajar más" para atraer a los clientes porque ya "todo está inventado", y los márgenes de ganancia en la actualidad no son muy buenos, aseguró una fuente oficial de la Asociación Nacional de Agencias de Envío de Dinero (Anaed).
Una de las ventajas que los inmigrantes atribuyen a los locutorios es que el servicio es más personal. “El trato es más familiar, es más de confianza ”, expresa Marta Aguilar, inmigrante de origen venezolano. “Hay personas que son clientes fijos de años y ya hay una relación más estrecha ”, coincidió Janeth Cañar, encargada de un locutorio de Madrid.
Los locutorios pese a que cierran a la medianoche, a diferencia de algunas entidades bancarias que tienen cajeros automáticos abiertos todo el día, siguen siendo preferidos por seguridad. “Yo no me arriesgo a enviar una cantidad de dinero en un cajero por temor a equivocarme en un número o que por error duplique la cantidad ”, explicó Eilen Ramírez, una inmigrante de origen salvadoreño, quien tiene más de dos años de transferir dinero a través de agencias de envío.
Delegados del Banco de España recomendaron al sistema financiero que aprovechen un mayor margen de intermediación, bajar los costes y ofrecer una remuneración lo suficientemente atractiva para las familias que reciben el dinero. |