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Enrique García , Presidente de la Corporación Andina de Fomento (CAF) ha conversado con Americaeconomica.com sobre los retos que afronta Latinoamérica para superar el impacto de la crisis global. El funcionario asegura que los países del subcontinente deben apoyarse en los organismos de integración regional, como el Mercosur o la Comunidad Andina (CAN) para hacer frente a las dificultades financieras. A pesar de que considera que Brasil y México podrían ser los más afectados por la situación global, el organismo multilateral estima que la economía latinoamericana crecerá un 1,5% este año, una cifra de la que ni siquiera pueden presumir algunos países desarrollados.
- ¿Cómo está afectando la crisis financiera internacional a América Latina?
- Sin duda la situación global está afectando a la región. Nadie podía prever una crisis tan brutal, pero América Latina está ahora mejor preparada que nunca para combatirla. A pesar de ello, los países que más sufrirán este impacto serán México, por la caída de las exportaciones a EEUU y Brasil, por la caída de los precios de las materias primas, uno de los principales productos de exportación. Definitivamente la caída en los precios de las commodities es el riesgo más importante. Los países mineros también sufrirán este descenso, pero, por ejemplo la previsión para Perú es que siga creciendo a tasas cercanas al 5%, gracias a su sólida base macroeconómica.
- ¿Cuáles son los principales riesgos a los que se enfrenta la región?
- Uno de los riesgos más importantes, y que debe ser muy controlado, es que se reviertan los avances en materia social que se han conseguido en los últimos años. Si aumenta desempleo y la pobreza, crecerán también las tenciones sociales y, por supuesto, eso afectará en el ámbito político. Las principales preocupaciones ahora mismo son la tendencia al proteccionismo en los mercados internacionales y las dificultades para acceder a los mercados financieros.
¿Y la caída de las remesas ?
- Por supuesto. El descenso en el envío de remesas es una de las mayores preocupaciones entre la población, especialmente de aquellos países que dependen de este sector para los ingresos familiares. La incertidumbre también viene por los cambios en las regulaciones migratorias en Europa, que podrían afectar a las remesas. Aquí España juega un papel fundamental, como puente entre Latinoamérica y la Unión Europea.
- ¿Cómo ha conseguido América Latina mantenerse a flote frente al grave impacto de la crisis en los países desarrollados?
- La región ha tenido un crecimiento medio en los dos últimos años cercano al 5%, con superávit fiscal y buenos resultados en la cuenta corriente de la balanza de pagos. Todo esto ha provocado un colchón financiero con reservas internas superiores a los 460.000 millones de dólares. La deuda ya no es uno de los principales problemas de la región. Y la inflación tampoco, salvo en Venezuela y Argentina. El factor China ha tenido mucho que ver en la bonanza de los últimos años.
- ¿Cree que la crisis puede trastocar ese "camino de virtud" emprendido por algunos países en materia macroeconómica?
- Espero que no. Desde el pasado año, la mayor parte de los países han seguido con un manejo económico y fiscal muy prudente. Hay un colchón económico muy importante que para 2009 les permitirá capear el temporal en mejores condiciones. Eso sí, si la crisis continúa más allá de 2010, la región podría pasar de un moderado crecimiento a una "situación de ajuste".
- Entonces, ¿qué deben hacer para evitar una recesión?
- Deben mantener políticas coherentes, priorizar y ser prudentes en la inversión y en los gastos. Hay que seguir políticas contracíclicas y los países con excedentes fiscales deben aprovecharlos para seguir estimulando obras públicas para generar empleo. La buena suerte en medio de la crisis es que casi todos los países tienen espacio para hacer esta política contracíclica. Las reservas les permitirán continuar con el gasto público sin afectar a la situación macroeconómica. Esto era impensable en la región hace 10 años.
- ¿Cree que la situación actual puede traer algún cambio en la arquitectura institucional latinoamericana?
- Los momentos de crisis se convierten en el mejor escenario para encontrar soluciones a las diferencias de los países y "dar un empujón" a los organismos de integración regional. Es evidente que una región como América Latina puede enfrentarse mucho mejor a la realidad económica y geopolítica actual trabajando de manera conjunta que individualmente. Todavía hay que hacer grandes esfuerzos para que los propios intereses no se antepongan a los del conjunto latinoamericano. El presidente brasileño Lula da Silva es uno de los que más está trabajando para lograr este objetivo.
- ¿Y aquella propuesta de la creación de una moneda común para Latinoamérica?
- Este es un asunto muy importante, pero no son temas que se puedan manejar de la noche a la mañana. Debe ser un proceso estudiado y meditado. Europa ha sabido hacerlo bien. Hay que ir desarrollando todo este tipo de proyectos poco a poco, con reglas claras, más inversión, con más institucionalidad y reglas más claras en el comercio. En definitiva, hay que ir por etapas, no se puede esperar de golpe dar el salto a la moneda única.
- ¿Cree que la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca puede abrir nuevas vías en las negociaciones sobre Tratados de Libre Comercio?
- Sí, por supuesto. Creo que la Administración Obama no debe parar las negociaciones en marcha, porque si se vuelve al proteccionismo no será malo sólo para América Latina, sino también para el resto del mundo. Espero que el TLC con Colombia pueda salir adelante, al igual que el resto de tratados de la Comunidad Andina y el Mercosur con la Unión Europea.
- ¿Qué estrategia ha seguido la CAF para conseguir fondearse y continuar con su labor de organismo multilateral ?
- En este momento, nuestro proyecto es más acorde con la crisis. Tenemos una línea contingente para países en dificultades y brindamos un mayor apoyo a los proyectos de infraestructura. No necesariamente las grandes infraestructuras, sino las medianas, para seguir generando empleo. También estamos canalizando recursos a través de los sistemas financieros para financiar proyectos que generen empleos en el sector, puesto que la liquidez internacional ha sido cortada en estos países para este tipo de activad.
- ¿Qué ocurre cuando países como Ecuador amenazan con dejar de hacer frente a sus obligaciones financieras? ¿Repercute en las relaciones entre el país y la CAF?
- La relación de la CAF con Ecuador ha sido tradicionalmente excelente y con el Gobierno actual de Rafael Correa no hemos tenido ningún problema de pagos. Al contrario. Ha habido declaraciones muy explícitas de Correa y pensamos seguir trabajando con ellos. Esa es nuestra política y siempre ha sido respectada por ambas partes.
- Por último, ¿cuáles son las previsiones de la CAF para América Latina en 2009?
- Este año América Latina va a reducir sustancialmente su ritmo de crecimiento, pero seguirá siendo positivo. Dar una cifra exacta es muy peligroso, pero podemos hablar de un crecimiento promedio de la región de entre un 1,5% y un 2%. Hay algunos países que aún mantendrán una cifra superior al 4%, como el mismo Perú, y muy pocos registrarán decrecimiento. Este es un año de transición, así que esperemos que la economía de EEUU encuentre pronto el sendero de la recuperación. No será ni fácil ni rápido, pero en cuanto aparezcan las señales positivas, América Latina comenzará su recuperación. |