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El Golfo de México se ha convertido en área estratégica
para Repsol, y prueba de ello es la inversión de 1.700 millones de
euros anunciada hoy en la adquisición a la británica BP de un 28%
del campo de Shenzi, con unas reservas de hasta 400 millones de barriles de petróleo.
La operación permite paliar la caída de reservas en la petrolera
española y aumentar hasta 35.000 barriles al día su producción
total en las aguas estadounidenses del Golfo de México para el año
2009.
Repsol destaca que Shenzi es uno
de los mayores yacimientos de petróleo encontrados hasta el momento en
aguas profundas del Golfo de México, y en él tendrá
como socios a la mayor empresa minera del mundo, BHP Billiton, que ostenta un
44% del proyecto, y a Amerada Hess, que cuenta con un 28%. El 28% restante pasará
a manos de Repsol.
Repsol apunta que
dada la localización geográfica de Shenzi, próximo
a otros activos del grupo, se complementan las actividades de la compañía
en la zona y permitirá una comercialización conjunta.
La petrolera hispano-argentina participa en la actualidad en 85 bloques en el Golfo
de México y es operador en 45 de ellos.
Estabilidad jurídica. El presidente de Repsol,
Antoni Brufau, ha insistido hoy en las ventajas de ampliar la presencia de la
petrolera en esa zona, que calificó de sólida, segura y estable.
En los últimos meses, Repsol ya hizo manifiesta su intención de diversificar
sus reservas, en especial a raíz de los problemas sufridos en países
como Bolivia.
Libia, Argelia y Rusia son
otras de las zonas exploradas por Repsol.
Según Brufau, entre las
ventas que aporta a la compañía la inversión en el Golfo
de México se encuentra que se trata de una zona de la OCDE con gran estabilidad
jurídica, en la que además el régimen fiscal es muy
favorable para las petroleras. La zona, añadió, cuenta con
una de las mayores tasas de retorno de capital para este tipo de producción
offshre.
La adquisición se produce
pocas semanas después de la celebración de la junta de accionistas de Repsol y de una presentación
internacional ante accionistas institucionales de la petrolera en EEUU y Europa.
Durante la junta de accionistas, Brufau insistió en la intención
de diversificar sus operaciones en Latinoamérica y en el resto del mundo.
En este sentido, apuntó que Bolivia no es un país crítico para
el crecimiento de la empresa, y que una hipotética salida de la nación andina no tendría
un impacto financiero significativo. |