| Riofisa,
debutante hoy en la Bolsa española, y FCC, protagonista ayer del índice Ibex,
cuentan entre sus planes con Europa del Este. Ferrovial, Acciona, Metrovacesa
y Fadesa también han acudido a países como Polonia y Hungría,
que se beneficiarán de los fondos de la Unión Europa (UE).
El
trasvase de los fondos de cohesión europeos desde países como España
hacia los nuevos miembros de la UE contribuye a desviar también el interés
geográfico de las empresas españolas más ligadas al desarrollo
de infraestructuras e inmobiliario. En pleno proceso de expansión internacional
de las constructoras e inmobiliarias españolas, los países de Europa
del Este se convierten en un objetivo casi prioritario.
En el estreno hoy en Bolsa de Riofisa, la inmobiliaria, presente ya en Rumanía
y Bulgaria, ha adelantado inversiones de unos 3.000 millones de euros, y que entre
las oportunidades analizadas destacan las que surjan en España y en Europa
del Este. En la jornada de ayer, el consejero
delegado de FCC, Rafael Montes, dejó claro que la compañía
constructora intentará dar el salto a nuevos mercados como Bulgaria, Serbia
y Croacia, gracias al fuerte posicionamiento que ya tiene en Austria, República
Checa, Polonia, Hungría y Rumanía.
Carreteras. La polaca Budimex es una de las filiales internacionales más
activas de Ferrovial en el área de construcción. Polonia es también
uno de los centros de expansión del negocio de infraestructuras de Acciona.
Con las ayudas de cohesión europeas
de fondo, el desarrollo de carreteras ha generado algunos de los últimos
contratos en Polonia tanto de Ferrovial como de Acciona. El proyecto de fusión
con Autostrade abre la puerta de Europa del Este, y más concretamente de
Polonia, a Abertis, participada a su vez por ACS.
Inmobiliarias. En el sector inmobiliario, Francia no es el único
mercado explotado por las empresas españolas. Además de la citada
Riofisa, Fadesa está presente también en mercados de la zona, como
Hungría y Polonia. Hace un mes, Gecina, la filial inmobiliaria de Metrovacesa,
adquirió por un importe de 629 millones de euros activos logísticos,
además de en Francia, en países como Hungría y Polonia. |