| En su última reunión
celebrada el pasado miércoles, el Banco Central de Brasil
redujo los tipos de interés hasta el 14,75%, medio punto
menos que el mes pasado, cuando estaban en el 15,25%. Gracias a
esto quizá Lula sentirá menos presión de
cara a las elecciones, puesto que acaba de cumplir una de las
promesas electorales que le llevaron al poder.
El recorte de las tipos de interés ha sido
posible gracias al descenso de la inflación, que se ha
producido en Brasil desde que el presidente Lula comenzara a gobernar
en enero de 2003, desde el 14% por aquel entonces, hasta el 4%
en la actualidad. Según una encuesta publicada por el Banco
Central este mes y formulada a 100 instituciones financieras,
se espera que la inflación se sitúe en un 3,8% a
finales de este año. Los analistas consideran que con una
inflación bajo control hay margen para más recortes
en los tipos.
Esta bajada será seguida
por, al menos, otras dos antes de fin de año, según
la opinión de diversos economistas. Brasil, junto con otros
cinco países, ha roto la tendencia global de aumentar los
tipos de interés: 23 bancos centrales, incluyendo la Reserva
Federal de EEUU y el Banco Central Europeo, han subido los tipos
desde mayo.
La semana ya empezó bien
para Lula, pues a esta noticia se suma el regreso del presidente
a principios de semana de la cumbre que el G 8 mantuvo en Rusia.
El presidente de Brasil y su homólogo estadounidense, George
Bush, se reunieron en a la citada cumbre, para hablar sobre las
negociaciones de la Ronda de Doha, que se encuentran estancadas
desde hace cinco años.
Durante el encuentro, el mandatario
brasileño pidio a Bush que tome decisiones políticas
“sean las que sean”, para poner fin al punto muerto
en el que se encuentran los representantes de la Organización
Mundial del Comercio (OMC). En este sentido, Lula reconoció
que si bien los negociadores de este organismo multilateral han
hecho un buen trabajo, “ya no les quedan ases en la manga”.
Por su parte, Bush subrayó que EEUU se comprometerá
a que finalice con éxito la ronda de Doha y manifestó
que está dispuesto a trabajar con Lula para lograr un acuerdo.
Además, Brasil está
planeando a su vez una futura autosuficiencia energética
en gas natural. El país desarrollará un plan denominado
"Plangás 2008", por el que espera conseguir la
autosuficiencia en gas natural antes de 2009. "El cambio
producido en Bolivia y las negociaciones que mantenemos sobre
los precios nos motivaron para adelantar los planes", ha
explicado Guilherme Estrella, director de Exploración y
Producción de Petrobras.
La compañía
estatal Petrobrás importa del país andino el 65%
del gas natural que consume Brasil, principalmente para el uso
de las industrias del estado de Sao Paulo. Esta petrolera negocia
ahora con la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscalizados
Bolivianos (YPFB) el aumento de precios, no quiere más
sustos y para ello ha puesto en marcha el Plangás 2008,
que prevé la autosuficiencia en gas natural antes de 2009.
Ahora solo hará falta
que Lula, que se encuentra en estos momentos en la localidad argentina
de Córdoba, debido a la cumbre del Mercosur que se está
celebrando estos días, consiga un acuerdo comercial con
alguno de sus homónimos latinoamericanos. |