| Una
comisión de parlamentarios del partido del Gobierno y la
oposición acompaña al vicepresidente de Bolivia,
Álvaro García Linera, en su visita oficial de tres
días a Washington (EEUU), donde emprenderán gestiones
para la ampliación por dos años más de la
Ley de Preferencias Arancelarias Andinas y de Erradicación
de Drogas (Atpdea), que vence el próximo 31 de diciembre.
Hasta ahora, los convenios mantenidos entre los dos países
han permitido a los bolivianos exportar manufacturas, muebles
y joyas sin ningún tipo de aranceles. Pero los pronósticos
sobre los resultados de las negociaciones no son muy favorables
para Bolivia.
El país andino tiene ante
EEUU el argumento del avance de la erradicación de cultivos
de coca, bajo un programa concertado con los productores que "no
ha causado ningún muerto, ningún herido", según
las palabras de Morales. Aun así, en el país norteamericano
creen que el Gobierno boliviano no ha logrado los objetivos que
se había marcado con la Atpdea.
García Linera ha vuelto
a reafirmar su compromiso de lucha contra el narcotráfico
y la particularidad de la política de reducción
voluntaria de hoja de coca excedente que, según él,
permite eliminar 25 hectáreas de cultivos de coca diariamente
sin violencia.
Según Washington, Bolivia
es el tercer productor mundial de coca y cocaína, después
de Colombia y Perú, países que han firmado ya tratados
de libre comercio con EEUU.
La persona que ha ensombrecido
las expectativas de Bolivia ha sido el embajador estadounidense
en el país andino, David Greenlee, que ha dicho que ve
pocas posibilidades de éxito en la gestión de García,
porque Washington desea sustituir el Atpdea por un Tratado de
Libre Comercio (TLC). Un acuerdo que tanto Morales como García
Linera han rechazado en varias ocasiones.
La eliminación de las preferencias
arancelarias tendría un fuerte impacto económico
y social en Bolivia, ya que las exportaciones beneficiadas por
el Aptdea de 2005 superaron los 300 millones de dólares
(237 millones de euros).
Para frenar esta posible crisis,
el Gobierno de Morales está dispuesto a todo. Esta misma
semana el mandatario boliviano se ha reunido con diferentes embajadores
de la Unión Europea (UE) en su país, para pedir
la intermediación europea y mejorar así, el clima
de las negociaciones con EEUU.
El vicepresidente García
Linera enfatizó en unas declaraciones de la semana pasada,
la necesidad de lograr un "acuerdo comercial de largo aliento"
con EEUU. Ahora el congresista estadounidense Dan Burton, también
presidente del Subcomité Para Asuntos del Hemisferio Occidental
de la Cámara de Representantes, le ha sugerido que aclare
qué es eso del "acuerdo comercial de largo aliento".
García ha considerado estas palabras como favorables para
las gestiones de la misión boliviana, sobre todo teniendo
en cuenta que Burton es uno de los políticos más
influyentes del Partido Republicano estadounidense en cuanto a
relaciones internacionales.
Conseguir la prórroga de
los acuerdos comerciales con EEUU es primordial para Bolivia.
Se han anunciado futuros contactos entre ambos países y,
en septiembre, volverá a la nación norteamericana otra
comisión integrada por legisladores y empresarios bolivianos.
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