a
 
Año VII - Madrid, viernes 28 de julio de 2006
 
Reportaje
 
La UE y EEUU estudian construir varios gasoductos alternativos que eviten atravesar territorio ruso
El fin de la "dictadura del gas" establecida por Rusia puede llegar pronto

Equipo Americaeconomica.com

La Unión Europea (UE), con el apoyo diplomático de EEUU, se ha quejado en repetidas ocasiones de cómo Rusia utiliza para fines políticos la dependencia que el Viejo Continente tiene de la energía rusa.

Precisamente debido a esta incómoda situación, y también a las dificultades que el Gobierno de Vladimir Putin pone a las empresas occidentales que deseen operar en este país, se está barajando la posibilidad de construir gaseoductos y oleoductos que reduzcan esta dependencia del gigante euroasiático, y al mismo tiempo, evitar el paso de estos conductos por territorio ruso. Un miembro del Departamento de Estado ha reconocido que las “nuevas rutas que eludan Rusia harán que el mercado funcione mejor”.

Rusia, por el contrario, se queja de que sus dificultades se deben a que también los países occidentales dan quebraderos de cabeza a las empresas rusas del sector, a la hora de querer instalarse en otros países, por lo tanto argumentan que sus medidas las hacen a modo de “autodefensa”.

Sin embargo, el vicepresidente de Ucrania afirmó en una visita a Vilnius, la capital de Lituania, el pasado 4 de mayo: “No puede haber un interés legítimo cuando para conseguirlo se chantajea y se extorsiona utilizando la energía como recurso”, unas declaraciones que, obviamente, sentaron muy mal en el Kremlin. La reunión del G-8 de San Petersburgo (Rusia) tampoco parece haber concluido con una salida válida al asunto.

Además, se está estudiando la construcción de varios gasoductos alternativos a los que atraviesan Rusia para forzar a Moscú a negociar.

Al mismo tiempo que crece esta polémica, Rusia vende alrededor de un 80% de su gas natural a Europa, y su preocupación es comprensible, pues si occidente decide finalmente firmar acuerdos con las naciones norteafricanas -sobre todo con Argelia y Libia- además de con Qatar, el suministro ruso disminuirá y el de estas naciones se triplicará.

Varios expertos estadounidenses, que trabajan para el Gobierno de su país, han estado presentando la construcción de oleoductos y gasoductos por rutas alternativas a las hasta ahora barajadas. Éstas tendrían como objetivo traer el gas necesario desde los campos que hay en Kazajstán, Turkmenistán y Azerbaiyán, cerca del Mar Caspio, atravesando Turquía y Europa.

De hecho, el primer gasoducto que cubrirá esta ruta se abrirá el próximo mes de octubre, e irá desde Azerbaiyán hasta Turquía, atravesando Georgia. Sin embargo, los funcionarios norteamericanos han asegurado que las reservas existentes en esa zona son abundantes, por lo que sería inteligente construir más gasoductos de esta índole, incluso a pesar de los problemas regionales que hay en torno al Mar Caspio.

El presidente de Georgia, Mikheil Saakashvili, dijo que apoya el gasoducto que llevará la energía desde el Mar Caspio, pasando por debajo del Mar Negro (eludiendo así a Rusia) hasta Rumania y el norte de Polonia.

A pesar de las esperanzas puestas en esta alternativa a la dictadura del gas establecida por el país presidido por Vladimir Putin, la construcción de la vía duraría cinco años.

 
 

Americaeconomica.com
Internet

 

 


 


 
 
Copyright© Americaeconomica.com - All rights reserved
Asesores de Publicaciones, S.L - España