a
 
Año VII - Madrid, viernes 28 de julio de 2006
 
Reportaje
 
El nuevo presidente de Perú se propone convertir a su país en vanguardia de Sudamérica
La segunda oportunidad de García

Equipo Americaeconomica.com

El socialdemócrata Alan García acaba de ser investido presidente hoy viernes y lo hace con el objetivo declarado de colocar a Perú en la vanguardia de Sudamérica y con la prioridad de luchar contra la pobreza extrema. Para conseguirlo promete mantener las cuentas del Estado "en azul" (en positivo), gobernar con austeridad (de momento ya ha reducido su salario), crear empleos, dotar de "agua, desagüe, salud y educación" a todos los peruanos, construir el mayor puerto del Pacífico latinoamericano y unir Brasil con Perú por carretera, entre otros proyectos.

García vuelve a la Presidencia 21 años después de acceder a ella por primera vez. En aquel entonces, Perú vivía una situación convulsa de guerrilla interna y concluyó su gestión con la peor crisis económica de la historia reciente del país andino y con tasas de inflación superiores al 7.000% anual. Además, desde aquel periodo, García tiene pendientes acusaciones por violaciones de los derechos humanos y la sombra de la corrupción se cierne aún sobre él.

El líder del Partido Aprista ha reconocido que durante su mandato se cometieron errores y nunca ha negado que esas violaciones existieron, pero lo justifica por la situación de su país y de la region, además de escudarse también en su juventud de entonces.

Ahora, por el contrario, hereda un país en buenas condiciones macroeconómicas, aunque con la asignatura pendiente de la pobreza. También se ha convertido en un político más proclive a la ortodoxia económica que difícilmente emprenderá una oleada de nacionalizaciones. Incluso frente a la irrupción de Ollanta Humala se convirtió en el candidato pro-sistema y ha contado con el apoyo de los organismos financieros internacionales, los mismos a los que había dejado de pagar en su anterior gestión.

García retorna a la Presidencia con la determinación de sumarse a la llamada "izquierda moderada" que representarían en Latinoamerica sus homólogos brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, argentino, Néstor Kirchner, y chilena, Michelle Bachelet.

También viene con un aura integracionista y ha prometido no copar la Administración de funcionarios afines a su partido y formar un gobierno multicolor, para lo que ha convocado a las distintas fuerzas políticas. Una medida que ve necesaria después de la agria campaña electoral que, además, dejó latente una importante fractura social con grandes diferencias entre las prósperas regiones costeras y las más pobres, ubicadas en los Andes y en la selva.

Además, García llega en un buen momento a la Presidencia, ante las divisiones de la principal fuerza opositora, la tregua que le han concedido los demás partidos y con el listón de popularidad del anterior presidente, Alejandro Toledo, bajo minímos.

En lo que se refiere a política exterior, el nuevo presidente busca la inserción estratégica en Sudamérica a partir de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), considera aliado estratégico a Brasil, quiere negociar tratados de libre comercio con los países vecinos, al tiempo que se plantea revisar el ya firmado con EEUU, y fomentar los lazos, especialmente, con España, Chile y Japón. También busca actuar como una suerte de freno del venezolano Hugo Chávez, con quien se las ha visto en más de un cruce de declaraciones que incluso amenazó con romper las relaciones diplomáticas.

A buen seguro todas las miradas se centrarán en un político que probablemente nunca contó con volver a disfrutar de una nueva oportunidad como esta.

 
 

Americaeconomica.com
Internet

 

 


 


 
 
Copyright© Americaeconomica.com - All rights reserved
Asesores de Publicaciones, S.L - España