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Hugo Chávez negocia ahora en Irán
acuerdos comerciales con este país. Pero detrás
de sus fines económicos, el mandatario de Venezuela constatará
su apoyo político a un país que está enriqueciendo
uranio y que se ha mostrado dispuesto a apoyar a Siria en el caso
de que Israel agreda a ese estado. El presidente venezolano ya
ha viajado a Bielorrusia, Rusia y, más tarde, se dirigirá
a Vietnam, Qatar y Mali.
Así, en el marco de su visita
a Teherán, el mandatario venezolano se presentará
en la Cámara de Comercio, Industria y Minas, donde conversará
con los comerciantes iraníes y ofrecerá un discurso
antes de abandonar el país este domingo. Además,
el Gobierno iraní le otorgará al venezolano una
alta condecoración de la república islámica,
de la mano del presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad.
Caracas es uno de los aliados más
cercanos de Teherán e inversores iraníes están
aportando dinero para proyectos petroleros y de construcción
en el país caribeño. Ahmadinejad y Chávez
tienen una fuerte cercanía, propiciada porque ambos son
ex militares populistas con duras posturas en la Organización
de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
Esta visita no ha sentado nada
bien a EEUU, ya que la delegación de Venezuela en la Agencia
Internacional de Energía Atómica (AIEA) ha apoyado
incondicionalmente el derecho de Irán de producir uranio
enriquecido en contra de las exigencias de la Casa Blanca.
La gran gira intercontinental de
Chávez comenzó en Bielorrusia y sirvió para
sellar "un pacto de unidad" con ese país, cuyo
Gobierno ha sido aislado por la comunidad internacional por sus
tendencias autoritarias. Chávez ha firmado con su homólogo
bielorruso, Alexander Lukashenko, considerado como "el último
dictador de Europa", convenios energéticos, petroquímicos,
para la fabricación de maquinaria, de tecnología
minera y de ciencia y tecnología, a fin de satisfacer "las
necesidades de un pueblo y no de los intereses capitalistas, hegemónicos,
ni de Europa ni de Norteamérica ni de ninguna parte",
según las palabras del presidente venezolano.
Más tarde Chávez
se fue durante tres días a Rusia para firmar varios contratos
de compra de armamento ruso por un valor superior a 1.000 millones
de dólares (787 millones de euros), que consiste principalmente
en la adquisición por parte de Venezuela de 20 cazas Sukhoi-30
y 30 helicópteros.
Chávez y el mandatario ruso,
Vladimir Putin, discutieron además la construcción
de dos fábricas de fusiles Kalashnikov en suelo venezolano,
acuerdo que va en sintonía con los 100.000 fusiles Kalashnikov
AK-103, que Caracas adquirió a Moscú durante
el año pasado. Ambos presidentes también avanzaron
en las negociaciones sobre varios proyectos estratégicos,
incluido el sector petrolero.
Mientras tanto, el Gobierno de
EEUU instó a las autoridades rusas a que reconsideren la
operación de venta de armamento a Venezuela, ya que, según
la Casa Blanca, estos contratos superan las necesidades defensivas
del país caribeño. "Esperamos que las autoridades
rusas reconsideren esta venta, porque creemos que no beneficia
ni a Rusia ni a Venezuela", declaró en una rueda de
prensa el portavoz del Departamento de Estado estadounidense,
Tom Casey.
"Estamos rompiendo el bloqueo
norteamericano que quería desarmar a Venezuela. Nosotros
no vamos agredir a nadie, pero que nadie se equivoque con nosotros,
sobre todo el imperio norteamericano que quiere dominar al mundo
a punta de cañones y bombas'', dijo un pletórico
Chávez en Rusia.
Ahora el presidente venezolano
se encuentra en su quinta visita a Irán en medio de la
polémica agresión israelí al Líbano.
Su visita a este país islámico tiene importantes
connotaciones políticas, sobre todo teniendo en cuenta
las reiteradas condenas del Gobierno de Venezuela a los ataques
de Israel y la implicación de Irán con Siria y el
mismo Líbano.
Con estos viajes Chávez
espera principalmente cerrar acuerdos sobre armas y petróleo,
pero también apoyo moral a sus tesis "antimperialistas"
y recabar compromisos de apoyo para la candidatura de Venezuela
como miembro no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU.
Y en EEUU están que trinan.
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