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Año IX - Madrid, viernes 6 de julio de 2007
 
Reportaje
 

Las tesis de Aznar y Rato sobre Latinoamérica auguran choques en el PP

Diálogo vs dureza

Carolina Caro

El posible regreso de Rodrigo Rato a la política española podría provocar una nueva fisura en el PP. Mientras Aznar y la FAES advierten de los peligros del populismo latinoamericano, Rato resta importancia a su influencia y defiende el acercamiento a aquellos países.

El presidente de la FAES, José María Aznar, inició hace meses una gira internacional para presentar un informe sobre Latinoamérica en el que advierte de la amenaza de los populismos latinoamericanos, personificados en Hugo Chávez, Evo Morales y Fidel Castro, a quienes califica como ‘eje del mal', e insta a la comunidad internacional a aplicar una política de dureza. En este sentido, el ex presidente ha sido especialmente crítico con la política exterior del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, a quien ha lanzado duras acusaciones en distintos foros internacionales, especialmente en EEUU, por estrechar lazos con Venezuela, Bolivia y Cuba.

Por contra, Rato, desde que llegó a la Dirección General del Fondo Monetario Internacional (FMI) intentó acercar posturas con los países latinoamericanos, que dejaron de ver a la institución como un enemigo. El dirigente del Fondo, incluso, defendió la iniciativa de Chávez y el mandatario argentino, Néstor Kirchner, de crear un Banco del Sur como alternativa al FMI y al Banco Mundial, y propuso coordinar fuerzas con este nuevo organismo. Para Rato, el nacimiento del Banco del Sur no supondría ninguna amenaza para la institución que dirige ni para la que preside Robert Zoellick.
Además, si Rato finalmente se incorporara a Citigroup como señalan algunos rumores, trabajaría en una entidad que cuenta con una presencia notable en Sudamérica.
Estas dos visiones contrapuestas podrían ser también un punto de fricción dentro del PP entre el sector más moderado, en el que se inscribe a Rato, y el que sigue las tesis de la FAES y que domina la cúpula del PP.

Wolfowitz encuentra trabajo en el entorno internacional de la FAES. El ex presidente del Banco Mundial Paul Wolfowitz ha encontrado trabajo en el entorno internacional de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) que preside el ex-mandatario español, José María Aznar.

Así se puede comprombar en la web de la fundación donde el American Enterprise Institute (AEI), la institución a la que se ha incorporado Wolfowitz como académico visitante, figura como primer socio de la fundación española en la red de think tanks de EEUU. El ex presidente del Banco Mundial fue uno de los ideólogos de la invasión de Irak y quien confió en Ana Palacio para el cargo de número dos de la institución.

Mientras, continúan las especulaciones sobre el futuro empresarial de Rodrigo Rato. Aunque no se confirma la oferta que podría haberle hecho Citigroup para que se incorpore como vicepresidente no ejecutivo, los blogs estadounidenses recuerdan las intensas relaciones que el director general del Fondo Monetario Internacional (FMI) tiene con la industria financiera de EEUU, desplazado por la Administración de George W. Bush en favor de empresas petroleras, de defensa y de la industria tradicional.

De hecho, cuando el presidente estadounidense llegó al poder de la primera potencia mundial sus dos primeros secretarios del Tesoro, Paul O'neill y John Snow, salieron de este entorno y sólo al final de esta legislatura recurrió a un financiero de Goldman Sachs, Henry Paulson, quien ha mantenido un tenido varios choques con Rato por su forma de dirigir el FMI en asuntos como el intervencionismo en las políticas monetarias de los países, a lo que Paulson siempre ha sido favorable.

Rodrigo Rato ha gozado desde el principio del respaldo de la industria financiera de la que ha echado mano en numerosas ocasiones durante su mandato en el FMI. En mayo de 2006 eligió como número dos del Fondo a John Lipsky, vicepresidente del banco de inversión JPMorgan, y que había trabajado anteriormente en Salomon Brothers, ahora integrado en Citigroup.

La incorporación de Rato al sector financiero estadounidense no resultaría extraña ya que muchas personas cercanas a él, consideradas ‘ratistas', han encontrado acomodo en bancos de inversión asentados en la península como Luis de Guindos, presidente de Lehman Brothers en España, o Juan Costa, actual presidente de Ernst&Young.

Mal para Washington. Más vale lo bueno conocido que lo malo por conocer. Es lo que debe pensar la Administración Bush tras el anuncio de Rato de abandonar el FMI. Su salida ha avivado la exigencia de los países emergentes para que cambie el sistema de elección, con lo que EEUU perdería el control.

La inquietud domina en la Casa Blanca después de conocer las intenciones de Rodrigo Rato de abandonar su cargo como director general del Fondo Monetario Internacional (FMI) en el mes de octubre, según ha podido saber EL BOLETIN de fuentes diplomáticas europeas que realizan su trabajo en EEUU. El anuncio del ex ministro español ha avivado las exigencias de los países ‘pequeños' que reclaman un cambio en el sistema de selección del director del FMI de forma que se elija por méritos y no por ser ciudadano europeo. Así se han manifestado países como China, India o Sudáfrica que reclaman un proceso abierto y transparente que acabe con el monopolio de los europeos. También se ha expresado en este sentido la agencia internacional de desarrollo ActionAid, cuya opinión es que las políticas monetarias tanto del FMI como del Banco Mundial, controlado por EEUU, afectan principalmente a los países más pobres y sin embargo éstos tienen menos poder de decisión en ambas instituciones. Esta agencia, junto con Oxfam Great Britain, Christian Aid y New Economics Foundation, recuerda además que hace pocos meses, durante la Presidencia europea de Alemania, la UE emitió un comunicado en el que se comprometía a discutir el procedimiento de selección del director general del Fondo, algo sobre lo que ahora se ha manifestado contrario el comisario europeo de Economía, Joaquín Almunia.

En medio de este debate se empiezan a barajar los primeros nombres no europeos para sustituir a Rato. Uno de los más apoyados por el bloque de países emergentes sería el ex presidente del Banco Central de Brasil, Arminio Fraga, ex colaborador del magnate George Soros, conocido también por financiar campañas en contra de George W. Bush. Este sería uno de los principales motivos del nerviosismo que ha despertado en la Casa Blanca la salida de Rato del FMI.

El candidato preferido para EEUU. De todas las quinielas que se están haciendo para sustituir a Rato, el nombre preferido para EEUU es el gobernador del Banco de Italia, Mario Draghi, quien trabajó en Goldman Sachs junto con Henry Paulson. Otros nombres europeos que se barajan son el ex director general del Banco Internacional de Pagos, Andrew Crockett, o Jean Lemierre, presidente del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo.

Ofertas. Según informa el diario italiano Corriere della Sera, Citigroup podría haber hecho una oferta a Rodrigo Rato para que se incorpore como vicepresidente no ejecutivo. Esta posibilidad tendría lógica, teniendo en cuenta que en el año 2001 el vicepresidente del banco, Robert Rubin, ‘fichó' a Stanley Fisher después de que éste saliera de la vice-dirección del FMI por enfrentarse al antecesor de Rato, Horst Koeler, quien fue firme defensor de los intereses de Bush en el Fondo. Esta posibilidad se une a las señaladas por la prensa española que apunta a la entrada del ex ministro en empresas españolas como Endesa. Algunos digitales creen que José Manuel Entrecanales podría ofrecerle la presidencia de la eléctrica para reconciliarse con el PP. La portavoz de Citigroup, Cristina Pretto, declaró a EL BOLETIN que la entidad no comenta rumores de mercado, sin embargo, fuentes relacionadas con el banco ni confirman ni desmienten la información.

El ex ministro español, personaje incómodo para la Casa Blanca. Algunos expertos en política internacional atribuyen la decisión del ex ministro de Economía español de dejar el FMI antes de finalizar su mandato a presiones del Gobierno de George Bush, especialmente por parte del secretario del Tesoro, Henry Paulson, y de Condoleezza Rice, dado que no consiguieron que Rato siguiera sus directrices al frente del fondo. Al contrario, el ex ministro se mostró desde el principio dialogante con los países latinoamericanos, incluso con los gobernantes populistas de la región, y con los Estados emergentes en general.

Los blogs internacionales relacionan directamente su decisión con un posible enfrentamiento con Paulson, quien quería que el FMI adoptase una actitud mucho más activa en la persecución de los sistemas de cambio de divisas que pudieran poner en riesgo la economía mundial, algo con lo que el director del Fondo no está de acuerdo. Otros blogs señalan que la salida de Paul Wolfowitz del Banco Mundial habría provocado en la diplomacia estadounidense un deseo de revancha que tal vez haya terminado por desalojar a Rato de su puesto.

 
 

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