| Después de que el presidente de Panamá, Martín Torrijos, convocase a la Asamblea Legislativa a sesiones extraordinarias a partir del pasado 4 de julio, con objeto de discutir la ratificación del Tratado de Libre Comercio (TLC) del país centroamericano con EEUU, dicho acuerdo fue firmado por fin el pasado jueves.
De este modo, se ha cumplido el plazo previsto en la convocatoria, de ocho días, que según declaraciones previas del vicepresidente y ministro de Exteriores de la nación, Samuel Lewis Navarro, era más que suficiente, aunque hubiera sido aumentado sin ningún problema en caso de necesidad.
Por su parte, el presidente de la Asamblea Legislativa declaró al inicio de las sesiones de la misma que no habría ningún problema para la ratificación del acuerdo, que sería debatido en primera instancia en la Comisión de Asuntos Exteriores, lugar en el que todos los sectores podrían expresar su parecer. Además, Castillo recordó que "este tratado ha sido impulsado por cuatro gobiernos y ha sido negociado en muchísimas rondas y en la última participaron los gremios productivos", por lo que, afirmó, "se siente que hay confianza en que contribuirá al desarrollo del país".
Así las cosas, el pasado lunes se iniciaba la discusión en el Congreso unicameral de la nación, celebrado después del proceso de consulta que, la semana anterior, había durado 16 horas, y contado con la participación de organizaciones sociales, empresariales, profesionales, políticas y sindicales.
Entre los sectores contrarios a la firma del acuerdo se encuentra la Federación de Asociaciones Profesionales de Panamá, que ha rechazado el acuerdo porque constituye una gran amenaza debido a las "ilógicas e inequitativas políticas económicas y comerciales" que defiende.
Finalmente, el pasado jueves el Congreso, en tercera votación, con 58 votos a favor, tres en contra y una abstención aprobó el acuerdo, mientras cientos de opositores al mismo se manifestaban en la calle. Sin embargo, la polémica no ha terminado con la ratificación, ya que, en contra de la opinión de los diputados, que consideran que el documento es el mejor firmado en el continente y dará a conocer internacionalmente la producción agropecuaria del país, los sindicatos de trabajadores y productores panameños argumentan que será perjudicial, ya que un país como Panamá no podrá competir en igualdad de condiciones con EEUU.
Por el contrario, el Gobierno del presidente Martín Torrijos ha declarado que el acuerdo será una herramienta vital para la promoción del desarrollo vital y económico del país, ya que recoge sustancialmente las aspiraciones de los sectores productivos, mientras que la representante comercial de EEUU, Susan Schawb, ha destacado la abrumadora mayoría en la aprobación. |