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La catástrofe aérea ocurrida en Sao Paulo el pasado martes y que segó la vida de más de 200 personas ha sido consecuencia del aumento masivo de vuelos que no ha estado acorde con una mejora en las infraestructuras del aeropuerto. O así lo ha manifestado a Americaeconomica.com Joao Carlos Gonçálves, secretario general de Fuerza Sindical, el mayor sindicato de Brasil. Mientras tanto, Lula intenta paliar la crisis con el anuncio de nuevas medidas de seguridad aérea y los ceses de la cúpula del sector y del ministro de Defensa, Waldir Pires.
Pires no participó en las dos reuniones del gabinete de emergencia convocadas por Lula tras el accidente aéreo, por lo que su destitución, junto con la de la cúpula de Infraero, empresa estatal que gerencia los aeropuertos del país, ya estaría decidida, según publica O Globo en su portada.
Las medidas que Lula anunciará para aumentar la seguridad en el Aeropuerto de Congonhas, se consisten en de proyectos a corto y medio plazo que estarán encaminadas a reducir el tráfico aéreo en el aeropuerto paulino.
Según informó a este diario Gonçálves, los técnicos y especialistas en la materia ya habían advertido sobre los riesgos que conllevaba mantener sobrecargado el tráfico aéreo del aeropuerto de Congonhas.
Gonçálves añadió que la reciente reforma de la pista, a cargo de la empresa Tenham, demuestra “gran incompetencia y escasa seguridad en la vida de los pasajeros”. Por otro lado, el sindicalista destacó que esta compañía es la encargada del mantenimiento de todos los aeropuertos del país.
Por su parte, el jefe del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), Arthur Virgilio Lima, preguntó al presidente Lula que hasta cuando durará esta situación en Brasil, tras conocer que uno de los muertos del accidente era un diputado de su partido.
Además, el senador opositor aseguró que la grave crisis que desde hace diez meses afecta a la aviación brasileña es producto de la enorme incompetencia de gerencia, de corrupción y de falta de sinceridad del Gobierno.
Este accidente ha demostrado las precarias infraestructuras de los aeropuertos de Brasil que, junto a la inseguridad en las calles debido a la lucha entre la policía y las bandas criminales organizadas y la pobreza de la población podría hacer peligrar los proyectos futuros del presidente Lula.
Así, el accidente de Sao Paulo no hace sino complicar las grandes expectativas que el presidente se ha marcado para que Brasil acoja los Juegos Olímpicos de 2014. |