|
Trabajadores de diversos sectores de Latinoamérica han protagonizado durante estos días numerosas huelgas para reivindicar aumentos salariales y una mejora de sus condiciones laborales, lo que ha erosionado la imagen pública de los gobiernos de estos países.
La última huelga, protagonizada ayer por todo el sector médico de Uruguay, se prolongó durante 24 horas en demanda de aumentos presupuestarios que abastezcan la sanidad pública del país, que en estos momentos se encuentra en una precaria situación.
Con este paro de 24 horas, el colectivo médico, que engloba tanto a los sanitarios del sector público como del privado, ha conseguido fijar una reunión el próximo lunes 23 de julio con el presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, tal y como ha informado un portavoz del Sindicato Médico de Uruguay (SMU) a Americaeconomica.com.
Los médicos de este país, asociados en el SMU, piden aumentos salariales, puesto que en la actualidad, y sólo desde enero, su sueldo mensual es de 10.000 pesos (298,5 euros).
Además, el portavoz del SMU ha explicado a este diario que sobre todo las reivindicaciones se deben a la falta de recursos presupuestarios, que dificultan el trabajo al no disponer de la maquinaria apropiada, de medicinas suficientes e incluso de recursos humanos para todos los turnos hospitalarios.
Devilidad del gobierno chileno. Las huelgas que durante el último mes sufren las empresas mineras asociadas a Codelco, sumadas a la crisis energética al fracaso del ferrocarril Transantiago, han acentuado la debilidad de la presidenta de Chile, Michelle Bachelet.
Por su parte, en Perú, las huelgas se han multiplicado en las dos últimas semanas. Al paro indefinido que lleva a cabo desde hace más de 15 días el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Perú (Sutep), que protesta por una ley que considera injusta para el futuro profesional de sus afiliados, hay que sumarle la que protagonizaron días después activistas sociales, que fueron convocados por la Central General de Trabajadores del Perú (CGTP), que exige al Gobierno de Alan García una mejor distribución de la riqueza.
Además, a principios de esta semana, la Federación Médica Peruana anunció que va a iniciar un paro preventivo de 72 horas a finales del mes de julio para atraer la atención sobre el sector como prioridad nacional.
Las demás huelgas . Por otro lado, los educadores de Paraguay han protagonizado un paro en sus lugares de trabajo, con el que reivindican un aumento de sus retribuciones de un 20%.
Además, cuando sólo quedan unos meses para las elecciones presidenciales en Argentina, los trabajadores del sector telefónico vienen realizando en los últimos meses paradas de varios días, para conseguir que se les escuche.
Esta semana, los empleados de las principales compañías de teléfonos de Argentina han paralizado sus quehaceres laborales desde el lunes 16 de julio, y la semana pasada lo hicieron también durante tres días.
Mientras las economías de todos estos países se van recuperando y aumentan sus ingresos y su Producto Interior Bruto (PIB), los trabajadores de varios sectores ven que sus demandas salariales son raramente son escuchadas y que su poder adquisitivo se deteriora ante unos elevados precios de los productos básicos de consumo que, en países como Argentina, se equiparan prácticamente a los de un país desarrollado.
|