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Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa) que sufre una fuga de proveedores
por culpa de las politicas que vienen adoptando en los últimos
años, según reconoció un alto cargo de la
pertolera ayer a Americaeconomica.com,
deberá enfrentarse además en los próximos
días a tres denuncias de supuestas irregularidades que
interpusieron varios diputados venezolanos en el Ministerio Público.
Según informa El Universal, Rafael Ramírez, ministro
venezolano de Energía, que además es el presidente
de la petrolera, ha de comparecer en el
Parlamento por las supuestas irregualaridades en la contratación
internacional de taladros perforadores de pozos de crudo. Ramírez
deberá explicar por qué aprobó la contratación
de la colombiana Interbolivariana por un total de 62 millones
de dólares (45 millones de euros) cuando sus accionistas están
siendo perseguidos por las autoridades de Colombia por presunta
estafa y además no contaba con el capital suficiente para
cumplir con los requisitos del contrato.
La petrolera también ha sido denunciada por
otros dos casos de posibles irregularidades. En el primero, la directiva de Pdvsa aprobó el pago, presuntamente
indebido, a Shell de unos incentivos que la propia Consultoría
Jurídica de la petrolera había rechazado en dos
ocasiones (2004 y 2005) y cuya cantidad ascendía a 274
millones de dólares (cerca de 200 millones de eruros).
El otro caso de posible irregularidad es la concesión
de un contrato por 168 millones de dólares (121 millones
de euros) a la empresa Cosma, la cual, según informó
Roberto Quinteró, uno de los diputados que ha presentado
las denuncias, tiene un capital social muy reducido y fue constituida días antes de la concesión
del contrato.
La contratación de taladros, cuya escasez
es la que ha causado la "emergencia operacional", ha
resultado ser la gran deficiencia de la empresa. Las transnacionales
que suministran los equipos y servicios relacionados con esta
maquinaria prefieren desarrollar sus actividades en otros países
cuyas políticas son menos exigentes.
Los proveedores se marchan. La
obligación de invertir un 10% de la oferta que presentan
las multinacionacionales a Pdvsa en proyectos sociales ha sido, al
parecer, la principal causante de que los proveedores de taladros
decidan elegir otros países para presentar sus ofertas,
como así ha señalado un alto cargo de la compañía
a este diario. La huida de las transnacionales ha supuesto un
duro golpe para Pdvsa, que no cumplirá los objetivos que
se marcó en el Plan Siembra Petrolera 2006-2012, con el
que pretendía lograr para este año un total de 191
taladros activos, cuando sólo ha conseguido 120.
Pero las complicaciones de Pdvsa no terminan aquí.
Uno de los socios de Venezuela, Bolivia, ha decidido buscar inversiones
foráneas harta de esperar las prometidas por Venezuela
en el país. Evo Morales ha mostrado su descontento con
el Gobierno venezolano al reconocer la necesidad de su nación
de contar con inversores extranjeros como Rusia, Irán,
Qatar, Argel y Libia después de esperar los 1.500 millones
de dólares (más de 1.000 millones de euros) que
Hugo Chávez prometió en mayo del año pasado.
La reputación de Pdvsa se ha visto tremendamente
mermada en los últimos días. No es capaz de cumplir
con los objetivos que se ha marcado a corto plazo y seguramente
no podrá cumplir con sus proyectos a medio y largo plazo
si no reorienta su politica. Además, se enfrenta a diversas
y supuestas irregularidades cometidas por su directiva y no cumple
con las promesas hechas a sus paises socios.
Momentos díficiles
para el principal pilar económico sobre el que se sustenta el Gobierno de
Chávez.
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