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cada vez mayor control que tienen los fondos respaldados por Estados,
especialmente por Rusia y China, sobre compañías
estratégicas en Europa preocupa a la Comisión Europea,
que estudia crear una modalidad de acciones de oro de control
comunitario.
Peter Power, portavoz de la Comisaría Europea de Comercio
y también de la de Mercados de Interior y de Servicios,
ha declarado al diario madrileño El Boletín, que existe la intención
de fomentar un debate en el seno de la Comisión Europea
en septiembre sobre la necesidad de crear mecanismos de control
europeos en sectores estratégicos.
Peter Mandelson, comisario de Comercio, se ha mostrado partidario
de la creación de un sistema de defensa de "los intereses
europeos sobre sectores vitales o políticamente sensibles,
posiblemente, a través de acciones de oro de control europeo".
Según el comisario, el auge de los fondos respaldados por
Estados es un nuevo fenómeno, aunque no se debe rechazar
de entrada la acciones de estos en el Viejo Continente, ya que
le preocuparía más que "los mercados europeos
no fueran atractivos para estas inversiones".
La posición de la Comisión es más que llamativa,
ya que el debate sobre la acciones de oro coincidirá con
la propuesta para regular los mercados energéticos en la
Unión Europea, que presentará la propia Comisión
a los Estados miembros, y que pretende crear un mercado interior
más competitivo y establecer un marco regulador común
en esta materia. Habrá que esperar a septiembre para ver
cómo encajan las acciones de oro de control europeo en
el engranaje de la nueva regulación.
China y Rusia. La posición que tienen
estos fondos respaldados por Estados, según Mandelson,
radica en que algunos países han acaparado sumas sustanciales
de reservas de divisas y ahora buscan invertir este dinero en
compañías cotizadas para alcanzar los máximos beneficios. El comisario
cita como ejemplos a China, que se ha beneficiado de un desequilibrio
macroeconómico global, Rusia y países de Oriente
Medio, que se han beneficiado de los altos precios de la energía.
Sin embargo, Mandelson destaca que, aunque es positivo que el
mercado europeo sea atractivo para estas inversiones, "en
algunos casos hay detrás otros objetivos". Por ello
se debe crear un procedimiento de veto innovador o al menos
poner ciertos límites a la inversión extrajera en
sectores estratégicos.
Alemania, Reino Unido e Italia. Ya en 2006, se
pudo observar que un fondo respaldado por Rusia tenía un
bloque estratégico de control sobre el consorcio EADS,
a través del Banco de Comercio Exterior de Rusia (VTB).
Ahora, Angela Merkel, presidenta de Alemania, ha vuelto a expresar
su preocupación sobre la posición rusa en compañías
germanas.
Los líderes europeos no se ponen de acuerdo en torno a las posibles
medidas, que ya han creado polémica entre los mandatarios
del Viejo Continente. El ministro de Finanzas británico, Alistair Darling,
ha declarado que rechaza estas medidas proteccionistas. A estas
declaraciones se han sumado las del ministro italiano de Asuntos
Europeos, que se ha mostrado escéptico alegando que esta
medidas serían "inútiles y muy difíciles
de implementar". En España, el Ministerio de Economía
no se ha pronunciado aún.
El debate plantea algunas cuestiones sobre cuál será
la posición de los Estados miembros en torno a estas acciones
de oro. De momento, no existe una postura clara en este sentido.
Mandelson ha declarado que debe apostarse por una regulación
panaeuropea de cara a evitar distorsiones de mercado. Según
el comisario, "es necesario compartir la competencia entre
los Estados miembros y la Comisión Europea" y sobre
todo "estas acciones deben reflejar los intereses europeos
y no los nacionales".
Otro de los puntos a clarificar es qué consideran los mandatarios
europeos por sectores estratégicos, aunque parece claro
que la principal preocupación de la Comisión
se sitúa en las acciones energéticas, especialmente
en torno al petróleo. Una de las dudas que surgen es cómo
fortalecer la posición de Europa en el mercado de crudo.
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