|
El
proyecto constitucional que impulsa Evo Morales en Bolivia ha
encontrado en la última semana algunos obstáculos
inesperados. Los deseos igualitarios del mandatario del país
parecen no haber tenido en cuenta cuestiones como cuál debe ser
la capital de la nación o la existencia de los colegios profesionales de los diferentes gremios.
La Confederación de Profesionales ha iniciado
protestas ante la propuesta de ley en la Asamblea Constituyente
por parte del oficialista partido Movimiento Al Socialismo (MAS)
que pretende eliminar los Colegios de Profesionales de Bolivia
y el control del ejercicio de la profesión. Alrededor de
1.000 profesionales del departamento salieron a las calle en protesta
por la ley que propone la nueva Constitución de eliminar
los Colegios y Sociedades de Profesionales del país.
Los profesionales se concentraron en el Colegio de Abogados y
marcharon hasta la Plaza 24 de septiembre en defensa del ejercicio
legal de la profesión y por la democracia. Róger
Montenegro, Presidente de la Confederación de Profesionales
de Bolivia señaló que esta ley responde a una intención
política del Gobierno de eliminar el control a los extranjeros
que han estado llegando al país, refiriéndose a
los médicos y asesores cubanos.
No es la unica manifestación que ha sacudido a Bolivia
esta semana ni la más numerosa. Los ciudadanos de Sucre
se han manifestado dos veces para evitar que en la nueva Constitución
quede consagrada la Paz como capital del país. De hecho
aspiran a que sea su ciudad la que tenga ese privilegio y que
sea completo, no como hasta ahora que es administrativo.
Evo Morales, rechazó que la demanda de Capitalidad Plena
propuesta por Sucre sea tratado por la Asamblea Constituyente,
ya que con ello se pretende "hacer fracasar el foro constituyente",
y matizó que la Asamblea no tiene "autoridad"
para tratar el tema de la capitalidad.
La Asamblea Provisional Autonómica de Sucre se ha negado
a aceptar la posición del Gobierno y buscará el
apoyo del resto del país, así como lanzar un desafío
a la posición mantenida por el Gobierno y por la Asamblea
de La Paz, que rechazó el cambio de la sede de Gobierno
con manifeataciones multitudinarias.
Morales, negó en Cochabamba que el Gobierno hubiese apoyado
o participado en el cabildo paceño y reiteró que
hay dos temas que no deben ser tocados por la Asamblea, el traslado
de la Sede de Gobierno y el de la creación de nuevos departamentos,
porque en primer lugar no le compete y, en segundo, porque sólo
originarían confrontaciones entre departamentos y al interior
de éstos.
El segundo vicepresidente de la Asamblea, Mauricio Paz, del partido
Podemos, calificó la actitud de Morales como una injerencia
que busca establecer un Estado plurinacional, que hasta la fecha
ninguno de los militantes del MAS han sabido explicar a todos
los asambleístas.
Paz defendió que en la Constituyente tienen que tocarse
todos los temas que afecten al pueblo boliviano y que Morales
busca siempre la manera de restar importancia a cualquier tema
que no sea de la conveniencia del MAS en la Asamblea.
Para el primer vicepresidente del Comité pro Santa Cruz,
Luis Núñez, el presidente Morales está manipulando
a sus asambleístas para que el asunto no tenga mayor envergadura
cuando se le toque. Núñez sostuvo que los dirigentes
chuquisaqueños deben elaborar una propuesta concreta del
porqué quieren que vuelva la Capitalía, para que
se analice.
Mientras tanto, el Gobierno de Evo también debe preocuparse
por la política exterior. El ministro de Energía
chileno, Marcelo Tokman, y el gerente general de la Empresa Nacional
del Petróleo de Chile (Enap), Enrique Dávila, viajarán
a Bolivia el lunes próximo para llegar a un acuerdo con
el Gobierno boliviano que garantice la provisión de gas
de este país a Chile, en medio de la crisis causada por
la intermitencia del suministro de este hidrocarburo desde Argentina.
El Ejecutivo boliviano, a través de su ministro de Hidrocarburos,
Carlos Villegas, informó además que una comisión
boliviana está negociando en Buenos Aires un crédito
para la construcción de una planta separadora de liquidos
de gas "que será la más grande de Sudamérica".
Según matizó Villegas, la planta será "propiedad
de Bolivia en el 100%" aunque se creará una licitación
binacional entre Bolivia y Argentina, y que la comisión
está negociando las condiciones de un crédito por valor de
450 millones de dólares (más de 325 millones de
euros) que otorgará Buenos Aires a La Paz para el complejo
hidrocarburífero que se instalará en el departamento
de Tarija.
Villegas aseguró que, cuando la planta comience a operar,
se cubrirá todo el mercado interno y que generará
una "cantidad importante para exportación de gas licuado
de petróleo, gas natural y gases suficientes para emprender
proyectos de industrialización en petroquímica y
fertilizantes".
Bolivia, que ha condicionado la venta de gas a Chile a una salida
soberana al Océano Pacífico, posee una reserva de
48,7 billones de pies cúbicos de gas natural, la segunda
en importancia de Sudamérica después de Venezuela.
|