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Hugo
Chávez ha tenido una semana plagada de críticas.
Desde dentro de su partido empiezan a surgir declaraciones en
contra de su gestión. Los empresarios venezolanos no están
de acuerdo con su política laboral y sus competidores parecen
contentos del rumbo que está tomando el país. Mientras,
Chávez anuncia que sólo él gozará
de la reelección indefinida.
El exministro de Defensa Raúl Isaías
Baduel, uno de los fundadores junto a Chávez del Movimineto
Revolucionario Bolivariano, partido que dió el poder al
presidente, planteó que el país debería generar
riqueza antes de plantearse como repartirla. Afirmó además
que el nuevo socalismo que se pretende crear en Venezuela "no
debería estar reñido con la democracia ni con la
propiedad privada".
Baduel matizaba que "un sistema en el que el
Gobierno asuma todos los sectores productivos y servicios, sería
una pésima alternativa al capitalismo neoliberal".
Y añadió que el sistema chavista no debería ser
"incompatible con un sistema político profundamente
demócrata con controles y separación de poderes".
José Luis Betancourt, presidente de la Federación
de Cámaras y Asociaciones de Comercio (Fedecámaras),
afirmó a Americaeconomica.com que la Ley Habilitante
que plantea que un funcionario del Estado tenga que certificar
los despidos en las empresas privadas, "no es conveniente para
el sector productivo del país ni para los inversores extranjeros
y nacionales", y matizó: "al controlar la movilidad
del personal dentro de una empresa, al controlar los precios y
al intervenir en el marco legal (el Gobierno de Chávez)
está controlando de manera directa los medios de producción".
Agradeciminetos desde Colombia.
Mientras, empresarios del país andino agradecían su gestión.
Miguel Gómez, director ejecutivo de la Cámara de
Comercio Colombo Americana de Colombia, una de las principales
organizaciones patronales del país, declaraba a Reuters
que "Chávez ha sido un gran promotor de la inversión
extranjera en Colombia".
Y parece tener razón. Según la Comisión
Económica para América Latina y el Caribe (Cepal),
organización adscrita a la ONU, Colombia recibió entre
2005 y 2006 una Inversión Extranjera Directa (IED) de
unos 16.500 millones de dolares (casi 12.000 millones de euros),
cerca del 10% de su PIB. Se trata del segundo mejor resultado
de la región después de Brasil.
Para la Cepal, los cambios en las normas que regulan
las actividades de los inversores privados, especialmente
extranjeros, en el sector petrolero, se dieron en distintas direcciones
en Colombia, frente a lo que sucede en Venezuela. Un alto cargo de la compañía estatal
Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa), ya reconoció
hace una semana a Americaeconomica.com, que las multinacionales
petroleras preferían migrar hacia paises que establecieran
menos condiciones en sus licitaciones.
Nuevas medidas. Chávez adelantó
el pasado lunes que en la nueva Carta Magna, que sustituirá
a la que él mismo impulsó en 1999 para refundar
la República, eliminará la autonomía del
Banco Central, se definirán nuevos tipos de propiedad comunal
y se afianzará el espíritu socialista que promulga
el líder sudamericano. Ese mismo lunes, el presidente de
Venezuela anunció que la reforma constitucional que contemplará
la reelección indefinida para la figura de Jefe de Estado,
no incluirá ni a gobernadores ni a alcaldes.
Chávez debe enfrentarse además a la
crisis de su principal baza. Surgen denuncias por supuestas irregularidades
en los contratos que aprueba Pdvsa y la empresa se declara en
"emergencia operacional" por la escasez de taladros
causada por el rechazo de las empresas a las condiciones que impone
la petrolera estatal. Se une además la protesta de los trabajadores
de Pdvsa para exigir mejoras en sus condiciones laborales. Denuncian
despidos e incumplimientos en un 75% de las cláusulas del
acuerdo laboral vigente.
Los cambios que Chávez pretende introducir
mediante la reforma constitucional se conocerán cuando
el mandatario haga una propuesta formal a la Asamblea Nacional,
donde el partido del presidente tiene mayoría y, según
afirmó Chávez, la propuesta se presentará
"dentro de poco".
Contratos armamentísticos.
Venezuela firmará varios acuerdos para comprar a Bielorrusia
armamento por un valor de 1.000 millones de dólares (723,5
millones de euros), según ha informado un funcionario de
la ex nación soviética, que no ha ofrecido más
detalles de la operación. Venezuela también ha comprado
a Rusia unos 3.000 millones de dólares (2.170 millones
de euros) en armamento, que incluye 53 helicópteros militares,
100.000 rifles Kalashnikov, 24 cazas SU-30 Sukhoi, así
como otras armas.
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