| Los
máximos en los precios del crudo han comenzado a amenazar
el crecimiento económico de Latinoamérica. Paradójicamente,
el petróleo, que es una de las principales fuentes de
ingresos de una región que ya registra las mayores reservas
después de Oriente Medio, ha provocado la mayor amenaza
para el desarrollo económico de estos países:
la inflación.
Lo cierto es que el récord
en las exportaciones de crudo y cereales ha hecho crecer la
economía de estos países hasta cifras no vistas
desde la década de los 70. Según cifras oficiales
de las Naciones Unidas recogidas por el diario Los Ángeles
Times, cerca de 26 millones de latinoamericanos salieron
de la pobreza entre 2002 y 2006.
Sin embargo, según el
organismo, si los precios de los alimentos siguen aumentando
a este ritmo, otros 15 millones de personas podrían unirse
a los más de 190 millones de pobres que ya existen en
América Latina.
Advertencia.
El Fondo Monetario Internacional considera que los países
de América Latina corren el riesgo de perder la estabilidad
macroeconómica lograda en los últimos años,
por el alza de los precios. Así, estima que para este
año la inflación promedio de América Latina será
del 9,1%, mientras que la de 2009 se ubicará en 7,4%.
A la difícil situación
para los países centroamericanos por los elevados precios
del crudo, ya que importan la mayor parte de la energía
que consumen, se suma la subida de los precios de los alimentos,
que se han disparado de media un 15% durante el último
año, según cifras de la Comisión Económica
para América Latina y el Caribe.
Uno de los ejemplos más
recientes de la tensión ciudadana por el alza de los
precios se vivió el pasado mes de mayo en Nicaragua,
con la huelga de los transportistas que exigían precios
más asequibles del diesel. La mayor parte de la electricidad
del país es importada, y el banco central del país
ha aumentado cinco veces los tipos de interés desde el
mes de noviembre.
Medidas. Conscientes
de las consecuencias que pueden tener las protestas sociales,
los líderes de América Latina se esfuerzan en
paliar la crisis de los precios. De momento, sólo algunos
países exportadores como Brasil y Venezuela se han beneficiado
de la subida en los precios del petróleo, la soja y el
cobre.
Además, la posición
firme de los bancos centrales de algunas de estas regiones ha
sido también clave para encarar esta época de
incertidumbre. No han esperado a ver qué ocurría
con los mercados europeos. Brasil, Chile o México son
claros ejemplos de países en los que, con sus altibajos,
prevalece una estabilidad macroeconómica para combatir
la inflación.
Sin embargo, con las cifras actuales
es probable que ni siquiera Brasil escape de la quema inflacionista
en 2009. La economía que mejor se ha comportado los últimos
años, con la divisa más fuerte, ha visto cómo
la inflación se incrementó en marzo hasta el 4,7%,
lo que obligó al organismo monetario del país
a subir los tipos, rompiendo un ciclo de tres años de
bajadas continuas.
También los bancos centrales
en Chile y Mexico han decidido cambiar su estrategia hacia una
política monetaria de subida de tipos de interés,
una situación que amenaza con frenar el sólido
crecimiento que hasta ahora ha podido generar empleo y riqueza.
Hoy mismo, el banco mexicano ha subido en 25 puntos básicos
los tipos de interés hasta un 8%. Las expectativas de
los expertos apuntan a que la inflación de la región
azteca se situará entre un 3,5% y un 4% al cierre del
2009.
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