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A tan sólo dos días para que se celebren las elecciones legislativas en México todo parece indicar que el desplome de la economía del país va a ser el tema central. Y es que durante esta semana se han conocido datos demoledores para el país. Las remesas que envían los mexicanos desde EEUU han caído un 19,8% durante el pasado mes de mayo, cifra que representa una baja histórica desde hace 12 años. Y el empleo en la industria de la transformación retrocedió un 8,4% anual durante el pasado mes de abril.
La caída de las remesas que envían los mexicanos desde EEUU es consecuencia directa de que la primera economía del mundo perdió en junio 467.000 puestos de trabajo, frente a los 322.000 del pasado mes de mayo.
Los últimos datos del desempleo en México señalan que el empleo en la industria de la transformación retrocedió un 8.4% anual durante el pasado mes de abril de 2009. Ante este panorama de la economía mexicana los partidos de la oposición, han decidido centrar su campaña en la lucha contra el desempleo y en proyectos económicos, que logren cambiar estos datos desoladores.
El desempleo que enfrenta el país se ha intensificado en la industria de las manufacturas, debido a la caída en las exportaciones hacia EEUU.
La caída de las remesas en el mes de mayo superó el desplome del 18.67% que se registró en el mes pasado, por lo que el Banco Central de México ha indicado en un informe que la tendencia a la baja que se inició en el pasado año 2007 continúa.
La caída de las remesas en el mes de mayo es el mayor descenso desde que iniciaron su trayecto a la baja en el mes de noviembre del año 2006. Durante el año 2005 y el 2006 se tenían registros de los envíos con tasas de crecimiento superiores al 20%.
Y es que en EEUU se acelera el rimo de destrucción de empleo de meses anteriores, que afecta en su mayoría a los inmigrantes mexicanos que se encuentras en el país. Además, la cifra publicada hoy por el Departamento de Trabajo supera en más de 100.000 puestos de trabajo las previsiones que manejaba el mercado.
Los analistas consultados por Bloomberg situaban esta cifra en 365.000, mientras que los de Marketwatch en 325.000. Este deterioro ha quedado reflejado también en la tasa de paro. La tendencia al alza se prolongó en junio, al ascender desde el 9,4% de mayo hasta el 9,5%. Hacía 26 años, desde agosto de 1983, que no se alcanzaba un porcentaje tan alto de desempleo en EEUU.
La caída de las remesas afectará a la economía nacional de una forma muy visible, ya que este indicador representa la segunda fuente de ingresos de divisas al país. La primera fuente de divisas para México son los ingresos petroleros, los cuales tuvieron una baja de más del 20% en el pasado mes de mayo de este año, y la tercera es el turismo, el cual se desplomó durante el primer trimestre del año en niveles cercanos al 60%.
Además, especialistas del sector privado en la encuesta mensual que realizó el Banco de México (Banxico) aseguraron que la economía mexicana se desplomará hasta el 9,45% en el segundo trimestre del año, lo que representaría la caída más dramática desde 1995, debido a la falta de reformas estructurales y la ineficiencia de la política fiscal.
La semana pasada la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) afirmó que el Producto Interno Bruto (PIB) de México podía caer hasta el 8% al cierre de este año; mientras que Banxico apuesta por una bajada no mayor al 4,8%.
Por todo esto parece que los mexicanos van a castigar al partido del Gobierno, el PRD. Y es que los sondeos indican que el vencedor de las elecciones legislativas del próximo 5 de julio en México, será el Partido Revolucionario Institucional (PRI), que además es uno de los que ha apostado por centrar el final de su campaña con propuestas que interesan y preocupan a la mayoría de los mexicanos.
Los sondeos apuntan a que el PRI cuenta con el apoyo del 32,2%, el Partido Acción Nacional (PAN) con el 27,7% y el Partido de la Revolución Democrática (PRD) con apenas el 13,8% de las preferencias.
Y es que parece que los conflictos internos en el PRD van a pasar factura electoral al partido. El polémico Andrés Manuel López Obrador sin dejar de ser perredista, ha mostrado públicamente su apoyo a la candidata del Partido del Trabajo, una situación que, según aseguró a Americaeconomica.com el senador del PRD Juan Guerra Ochoa, acarreará su expulsión de este grupo político. Tal vez el partido opositor PRI, socialdemócrata, sea el gran beneficiado de esta situación. |