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Año VII - Madrid, viernes 2 de junio de 2006
 
Reportaje
 
El caso Enron destapa los beneficios de los abogados por defender a personalidades
 
Los despachos estadounidenses expanden su territorio

A. Hidalgo

 

Tras el histórico caso de corrupción que ha afectado a Enron, y por el cual está siendo juzgado estos días Jeffrey K. Skilling, ex director ejecutivo de la empresa, algunas personas se han cuestionado el beneficio que otorga el hacerse cargo de la defensa de directivos acomodados, acusados de corrupción o de cometer ciertas irregularidades.

En el punto de mira de esta nueva incertidumbre se encuentra el abogado defensor de Skilling, Daniel M. Petrocelli, y precisamente ha sido a raíz de que se agotasen los fondos que Skilling tenía reservados para su defensa. El despacho de Petrocelli, O´Melveny & Myers, ha tenido que soportar en los últimos meses rumores de ver el `caso Enron` como un “caso my lucrativo” para el despacho.

A pesar del hecho de que si los despachos no obtuviesen beneficios, no existirían, este rumor bien podría tomarse como una acusación moral hacia Petrocelli y su entorno laboral. Sin embargo los números no mienten, y a pesar de que la cuestión moral pueda causar cargos de conciencia en los abogados y sus respectivos despachos, lo cierto es que la defensa de los directivos implicados en casos de corrupción son bastante demandados, y los beneficios que obtuvieron los bufetes al defender estos casos el año pasado rondaron los 1.000 millones de dólares.

Además, según Willian Henderson, profesor de derecho en la Universidad de Indiana, “no sólo el dinero tienta a los abogados, también la fama”.

Además, y tal y como se comprueba repasando las revistas de glamour, varios abogados han obtenido su fama gracias a la defensa de artistas o directivos famosos implicados en estafas o incluso delitos más graves.

Los beneficios económicos, y la fama, en ese orden, son los dos factores fundamentales que ven los despachos de abogados en la defensa de directivos envueltos en oscuras tramas de corrupción e irregularidades financieras. El último caso que ha salido al patíbulo ha sido el de Enron, y su último director ejecutivo, Jeffrey Skilling, defendido por el abogado Daniel Petrocelli, del despacho O´Melveny & Myers.

Pero según varios analistas, este no es el único caso - aunque sí es uno de los más sonados - en los que un despacho defiende a un directivo acusado de corrupción por los beneficios que se pueden obtener al prestar los servicios, o la fama que le puede acarrear a dicho despacho el ser mencionado día sí y día también, en la prensa.

De hecho, según los últimos datos aportados por los despachos más famosos de EEUU, Skadden, Arps, Slate y Meaguer & Flom encabezan la lista de los bufetes más rentables, con unas ganancias de 1.600 millones de dólares en total, y casualmente todos se han involucrado en casos similares al de Skilling. El despacho de Perocelli, que se mantiene en la decimoquinta posición de esta peculiar lista, ganó el año pasado 808 millones de dólares.

Por si los beneficios económicos no bastasen, la defensa criminal en EEUU ha convertido a algunos abogados en auténticos personajes famosos de la sociedad norteamericana, como es el caso de Thomas A. Mesereau Junior y Johnie L. Cochran Junior. El primero tuvo el dudoso privilegio de defender a Michael Jackson de las acusaciones de pederastia que se ceñían sobre la estrella del pop, mientras que Cochran ganó la absolución de la estrella de fútbol americano O.J. Simpson, acusado de asesinato.

Para los que ya tienen la vida económicamente resuelta, lo importante ahora es entrar en los libros de historia” afirma Henderson.


 
 

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