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Tras acusar a Petrobras de “sabotaje”
por la escasez de gasóleo que ha padecido Bolivia durante
los últimos días, el Gobierno boliviano ha exigido
a la compañía estatal brasileña cumplir con
el abastecimiento de gasóleo a los consumidores locales.
Jorge Alvarado, presidente de la petrolera estatal Yacimientos
Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), adelantó
que este hecho se debió a que Petrobras aún no había
recibido las notas de crédito fiscal por parte de Bolivia,
una subvención a este combustible que importa YPFB
la compañía y que, según admitió Alvarado,
el Gobierno incumplió.
El Ejecutivo de Bolivia ha tardado
un mes en pagar la deuda que tenía con la operadora brasileña,
un dato que obstaculizó el suministro de gasóleo
por parte de Petrobras. El presidente de YPFB asegura que, en
otras ocasiones, Petrobras esperaba hasta cuatro meses las notas
de crédito fiscales y que ahora tan sólo ha tardado
un mes para cortar la exportación por la falta de pago.
Petrobras, que en Bolivia tiene
una filial dedicada a la distribución de combustibles,
desestimó las acusaciones de “sabotaje” alegando
que la escasez se había originado por las dificultades
del transporte en Brasil y Argentina, países desde los
cuales se abastece al país andino.
El viceministro de Industrialización
y Comercialización del Ministerio de Hidrocarburos de Bolivia,
William Donaire, informó sobre la petición cursada
a Petrobras como respuesta a las quejas suscitadas entre los sectores
necesitados de gasóleo y las regiones por la falta del
carburante.
Donaire indicó que los bolivianos
se sentían desabastecidos por parte de Petrobras, porque
desde el 24 de mayo, cuando las partes firmaron un convenio para
la reanudación del suministro, debería haber comenzado
a exportar la cantidad suficiente de diesel para surtir al mercado
local. El viceministro añadió que, tras el pago,
la firma de Brasil había reanudado las adquisiciones de
diesel y que a finales de semana se restablecería la entrega
de los volúmenes requeridos por el mercado boliviano.
Pero desde otras divisiones empresariales
del sector petrolero en Bolivia han achacado la escasez de diesel
al cambio que se ha producido en la forma de trabajar en el país,
como ha asegurado Luis Mustafá, secretario general de la
Asociación de Surtidores de Bolivia (Asosur). Mustafá
indica que las compañías mayoristas tienen que hacer
el pago de las compras totales al contado, y esto ahora es muy
poco posible porque no disponen de la liquidez suficiente.
El Gobierno boliviano ratificó
que el aprovisionamiento de diesel correrá a cargo de YPFB
a partir del próximo mes de julio, según ordena
el decreto que dispuso la nacionalización de los hidrocarburos
el pasado 1 de mayo. Además, Bolivia comenzará a
recibir 200.000 barriles diarios de combustible diesel desde Venezuela
a cambio de soja, en cumplimiento de un convenio suscrito este
año por los presidentes Evo Morales y Hugo Chávez.
Vuelve la calma.
Los 3.000 militares que vigilaban 56 campos petrolíferos
de Bolivia van a retirarse de este cometido tras la última
orden del presidente boliviano, Evo Morales. Los agentes ocupaban
la zona desde el pasado 1 de mayo, cuando se decretó la
nacionalización de los hidrocarburos. Morales les ha felicitado
por participar en el Plan Estratégico Operativo “Héroes
del Chaco”, destinado a garantizar la seguridad de los yacimientos
tras la entrada en vigor de la polémica ley.
Morales asegura que ya ha pasado
el tiempo suficiente para que se restablezca la calma en los pozos
petroleros y por ello ya no es necesaria la presencia militar.
El presidente indicó la buena disposición de las
Fuerzas Armadas para participar en el desarrollo productivo y
económico del país.
El Gobierno boliviano estableció
un ranking para indicar las zonas que necesitaban más
o menos protección. Así, la "zona roja"
estaba conformada por los pozos con mayor concentración
de hidrocarburos, correspondientes a Tarija, Santa Cruz y Chuquisaca;
la "zona amarilla" para los que contenían una
concentración secundaria de este recurso (Cochabamba y
La Paz) y la "zona verde", sin concentración
de hidrocarburos (integrada por Potosí, Oruro, Beni, Pando).
Pdvsa operará donde
nadie quiere. El Gobierno boliviano ha afirmado que la
compañía Petróleos de Venezuela (Pdvsa) actuará
en los campos de gas de Bolivia operados por la brasileña
Petrobras y de los que es socia la empresa hispano-argentina Repsol
YPF. Jorge Alvarado calificó de "malintencionados"
los rumores sobre la supuesta entrada de la petrolera venezolana
en los yacimientos San Alberto y Sábalo.
Alvarado aseguró que la
inversión de Pdvsa en Bolivia, de aproximadamente 2.000
millones de dólares (1.555 millones de euros) en diferentes
áreas, se realizará en aquellos lugares donde las
empresas trasnacionales no hayan querido entrar por existir mayores
riesgos. La petrolera venezolana tendrá una participación
del 49% en esos negocios y la boliviana el 51% ciento.
El ejecutivo añadió
que las exploraciones de la empresa de hidrocarburos venezolana
llegarán hasta las zonas vírgenes de Bolivia en
20 ó 30 años. Asimismo, el presidente de YPFB rechazó
las versiones sobre una posible salida de Petrobras de Bolivia,
después de la nacionalización de las refinerías
de esa petrolera en las ciudades de Santa Cruz y Cochabamba.
Los dos campos producen el 70%
del gas exportado a Brasil y con la nacionalización de
los hidrocarburos, las empresas que operan en ellos deben pagar
el 82% de impuestos.
Por la seguridad jurídica
de los inversores. Los gobiernos de Bolivia y España
van a establecer las bases para la firma de un Convenio Bilateral
de Asistencia Jurídica, Civil y Mercantil, cuyo objetivo
será el establecimiento de seguridad jurídica para
las inversiones. El ministro de Justicia español, Juan
Fernando López Aguilar, junto con su homóloga boliviana,
Casimira Rodríguez, mantuvieron un encuentro bilateral
esta semana en Santa Cruz de Bolivia donde hablaron de la actualización
del marco jurídico bilateral, que hoy en día es
inexistente en el ámbito civil y mercantil de Bolivia.
El titular español de Justicia
alegó que gracias a este diálogo se va a salvaguardar
la seguridad jurídica de las empresas españolas
que invierten en el país andino. López Aguilar aclaró
además que actualmente España se rige por el derecho
internacional a la hora de velar por la jurisdicción de
las empresas que operan en otros países. El ministro añade
que este es un marco que puede perfeccionarse con un convenio
que regule la relación jurídica bilateral específica
en materia civil y mercantil, y por ello ha propuesto a Bolivia
el comienzo del diálogo.
Aguilar asegura que un convenio
bilateral en esta materia va a ser bueno porque proporcionará
una seguridad jurídica a las transacciones económicas
y comerciales y, por tanto, no dañará la confianza
de los inversores españoles.
El convenio va a negociarse de
forma inmediata aunque la relación que concierne a las
empresas que mueven el principal volumen de inversiones en Bolivia
está en estos momentos encuadrada por el decreto de nacionalizaciones,
que ha establecido una pauta temporal de 180 días para
la renegociación de los intereses españoles. Por
ello, no será posible que este convenio esté firmado
antes de esos seis meses.
Adiós a la Cámara
de Hidrocarburos. El presidente de la Cámara Boliviana
de Hidrocarburos, Enrique Menacho Roca, presentó el pasado
31 de mayo al Directorio su renuncia irrevocable. El ya ex mandatario
de cartera presidencial de esta entidad estatal ha alegado razones
empresariales específicas que le impedían dedicar
toda su productividad a la dirección de la Cámara.
José Magela Bernardes, el
que hasta ahora era el vicepresidente de la Cámara Boliviana
de Hidrocarburos, será el sustituto de Menacho Roca, de
acuerdo con los estatutos vigentes de la entidad y la procedencia
establecida en los mismos.
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