|
Esta semana ha sido muy productiva para
los gobiernos de Ecuador y Venezuela, a pesar de las críticas
de los sectores más reacios a Hugo Chávez y Alfredo
Palacio. Chávez ha visitado Quito para reunirse con el
mandatario ecuatoriano y tratar temas de cooperación entre
ambos países. Son muchas las críticas que denuncian una posible
alianza del Gobierno ecuatoriano contra EEUU.
Pero el Gobierno de Palacio ha
negado que vaya a tratar con Hugo Chávez la alineación
con algún bloque regional o el alejamiento con EEUU y ha
aclarado que Chávez ha visitado el país para analizar
asuntos energéticos y proceder a la firma de sendos acuerdos
sobre el procesado de petróleo ecuatoriano en Venezuela
y sobre la modernización de las refinerías y medios
de almacenamiento de gas licuado de petróleo en este país.
El ministro de Relaciones Exteriores
de Ecuador, Francisco Carrión, ha negado que con la visita
del presidente venezolano vayan a constituir un eje formado por
Caracas, La Paz y Quito. Para apoyar esta versión, el ministro
de Energía ecuatoriano, Iván Rodríguez, ha
indicado que gracias a los acuerdos que suscriban con Chávez
por el refinado de petróleo en Venezuela, Ecuador ahorrará
entre 200 y 300 millones de dólares al año (156,9
y 235,35 millones de euros, respectivamente) en la importación
de los derivados del crudo y además tiene previsto destinar
este año alrededor de 2.500 millones de dólares
(1.950 millones de euros) a la compra de derivados de petróleo
en los mercados internacionales, debido a que sus tres refinerías
no abastecen al mercado interno.
A pesar de este comunicado, la
visita de Chávez está enmarcada en un contexto en
el que Ecuador y EEUU mantienen un pulso por la cancelación
del contrato de explotación petrolera en la Amazonía
de la empresa estadounidense Occidental (Oxy). Una decisión,
adoptada a mediados de mes por el Gobierno ecuatoriano que enfrió
aún más las relaciones, ya afectadas por la reforma
previa que hizo Quito de la Ley de Hidrocarburos para recaudar
más dinero de los excedentes de las ganancias de las petroleras
multinacionales.
Esas dos decisiones dejaron en
un punto muerto las negociaciones del Tratado de Libre Comercio
(TLC) que Ecuador y EEUU negociaban desde el año 2004.
Muchos empresarios ecuatorianos temen que este sea el final de
las ventajas arancelarias que mantienen con EEUU hasta el próximo
mes de diciembre. Algunos analistas ecuatorianos sostienen que
Chávez aprovechará esta coyuntura para expandir
la ideología "bolivariana" que propugna, así
como su oposición a Washington.
Además de los beneficios
que estos acuerdos reportarán a Ecuador, la visita de Chávez
también ha servido para que Venezuela respalde la posible
vuelta ecuatoriana a la Organización de Países Exportadores
de Petróleo (OPEP), tras 14 años de ausencia. Iván
Rodríguez ya aseguró que estaban analizando el regreso
a la OPEP, aunque todavía no se había aprobado oficialmente
esta decisión.
Rodríguez ha indicado que
si Ecuador se reincorporara a la OPEP, se abriría una gama
de alternativas para el país, quinto productor sudamericano
de crudo con 530.000 barriles diarios. Ecuador se incorporó
a la OPEP en 1973 y 19 años después se desvinculó
de la organización.
Venezuela, el hasta ahora único
socio latinoamericano de la organización petrolera, ha
alentado al Gobierno ecuatoriano a reintegrarse ahora, justo cuando
ambos países han establecido sendos acuerdos energéticos
bilaterales. El canciller venezolano, Alí Rodríguez,
aseguró que la vuelta de Ecuador a la OPEP reportaría
beneficios para todos sus socios, debido a la importancia que
posee en Latinoamérica un país que ya fue miembro
de la organización.
Hugo Chávez también
acudió a Quito con una propuesta de asociación a
Petroamérica para Palacio, una iniciativa que busca la
unidad petrolera latinoamericana. Pero el Gobierno ecuatoriano
rechazó la petición del presidente venezolano debido
a que las pretensiones del país con Venezuela no quieren
ir más allá de la cooperación petrolera con
el país de Chávez.
Enrique Proaño, secretario
de Presidencia de Ecuador, señaló además
que el viaje de Chávez serviría para suscribir dos
acuerdos de cooperación, uno general en el campo energético
y otro para el refino de petróleo ecuatoriano en plantas
venezolanas.
Estos convenios suscritos entre
Ecuador y Venezuela se han dado en un contexto en el que la petrolera
estadounidense ChevronTexaco, implicada en un millonario juicio
por daños ambientales en Ecuador, amenazó en Quito
con solicitar un arbitraje internacional para forzar al país
a indemnizarla con 750 millones de dólares (589,12 millones
de euros). Además, la también petrolera estadounidense
Occidental Petroleum (Oxy) ya solicitó el arbitraje internacional
para intentar el restablecimiento de sus derechos en Ecuador,
que hace dos semanas declaró la cancelación de su
contrato de producción por violar la ley.
|